Realizarán homenaje al historiador Juan Carlos Ruiz Guadalajara, a un año de su partida

Fue un historiador de gran solvencia académica, que apoyó diversas luchas sociales en el país, entre ellas la defensa de Cerro de San Pedro y la Sierra de San Miguelito.

José de Jesús Ortiz

Al cumplirse este viernes un año de su fallecimiento, diversas instituciones realizarán en la Ciudad de Zacatecas un homenaje al historiador Juan Carlos Ruiz Guadalajara en una jornada denominada Historia, Paz y Justicia Social, en la que participarán especialistas de distintas universidades del país y a nivel global, además de activistas y amigos que lo acompañaron en múltiples procesos de lucha social.

Egresado de la UNAM y luego de la Maestría en Historia en el Colegio de Michoacán, Ruiz Guadalajara cursó el programa de doctorado en Ciencias Sociales con especialidad en Historia en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social de Occidente (CIESAS) y fue, desde 2001, profesor investigador del Colegio de San Luis. Historiador de gran solvencia académica, pasó largos periodos investigando fuentes directas de información como el Archivo de Indias, en Sevilla, así como en la India, en un proceso que lo acercó al pensamiento gandhiano a través de su pareja la artista y activista Sonia Deotto. Siempre con un enfoque crítico en el trabajo que realizaba y una manifiesta sensibilidad y preocupación social,

Más allá de su trabajo como historiador, enfocado particularmente en el México novohispano, fue durante años una voz crítica e indispensable, solidaria con diversas luchas sociales como fue el conflicto en Cerro de San Pedro frente a la depredación de Minera San Xavier, el caso  de los estudiantes desparecidos en Ayotzinapa, la denuncia por la desaparición y asesinato del líder yaqui Tomás Rojo, o de forma más reciente en la defensa de la Sierra de San Miguelito asediada por los proyectos inmobiliarios de las élites económicas de la capital potosina.

Estudiante de la UNAM en la década de 1980, en una época de gran ebullición política,  fue parte del gran movimiento estudiantil en defensa de la gratuidad de la universidad —articulado en el Consejo Estudiantil Universitario—, donde coincidió con otros estudiantes como la ahora presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y Jesús Ramírez Cuevas (actual jefe de asesores de la Presidencia), con quienes seguía manteniendo relación casi 40 años después de aquel movimiento estudiantil que logró frenar los intentos de privatización de la educación superior. En los hechos, el primer movimiento victorioso después de la brutalidad de ‘68.

“A la UNAM le debo todo, fue la que permitió incluso entrar en una vía de ascenso social”, expresó en una entrevista realizada en su casa del Barrio de San Sebastián una mañana de octubre de 2022, publicada en Astrolabio Diario Digital. Una experiencia la de la UNAM que fue también un proceso de politización y que marcaría de forma indeleble su visión del mundo y su compromiso social. Tenía muchos proyectos en puerta, quería incursionar en la novela histórica a la que veía como una herramienta importante de divulgación de la historia, pero quería “hacerlo bien” y cursar un doctorado en Letras para tener mayores herramientas narrativas, pese al horizonte que se cerraba.

Ya instalado en la capital potosina luego de concluir sus estudios de doctorado, fue de los muy pocos académicos a nivel local que expresó una postura pública frente al proyecto de explotación en Cerro de San Pedro. Gran polemista, nunca rehuyó comprometerse y apoyar esa lucha social hasta el final. Crítico de la apatía social y el desinterés de sus colegas del Colegio de San Luis y de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, denunció reiteradamente que esa indiferencia y, acaso también complicidad, había sido de algún modo, junto a otros hechos, lo que había posibilitado que saliera adelante el proyecto extractivista de la minera de capital canadiense.

“Los historiadores llegamos tarde a desplazar a los historiadores potosinos, porque ellos no le dieron su valor al Cerro de San Pedro, no entendieron lo que ese vestigio histórico representaba a nivel global, ya ni siquiera para la historia de México, ¿por qué? Porque imperaba la visión de Rafael Montejano de que eran unos pinches jodidos, y de que las minas no fueron determinantes. Cuando analizas la historia de ese Potosí, es una cosa alucinante la cantidad de oro que salió de ahí para el sistema monetario internacional; y la otra es que eso no se conocía, no se conoce el papel que tuvieron estas minas en muchos procesos de carácter mundial”, señaló en aquella entrevista.

De Cerro de San Pedro, avasallado por la colusión de intereses de los gobiernos rapaces de Marcelo de los Santos y de Vicente Fox (con su “gobierno de empresarios para empresarios”, como proclamó el guanajuatense al inicio de aquel sexenio), consideraba que era un caso que exhibía la entelequia del supuesto Estado de derecho en México y reflejaba de manera clara la impunidad y corrupción de las élites gobernantes de aquella época.  “El asunto es de impunidad, de una empresa que arrolló todo, pasó por encima de la ley”.

En todos estos años, apoyó otros muchos procesos de lucha y resistencia que se libraban en todo el territorio nacional frente a las políticas neoliberales de saqueo, aplicadas desde arriba en beneficio de unos cuantos. Ese mismo compromiso se hizo visible, en años más recientes, en el proceso de defensa de la Sierra de San Miguelito. Junto a otros activistas como Carlos Covarrubias agrupados en el colectivo Guardianes de la Sierra, Ruiz Guadalajara jugó un papel esencial para lograr el Decreto de Área Natural Protegida del gobierno federal y frenar el proyecto de depredación de diversos grupos empresariales para desarrollar ahí un complejo inmobiliario de miles de millones de pesos, con el respaldo del gobierno estatal. Una lucha que aún no termina.

Su mirada crítica se extendió también al tratamiento público de la memoria histórica y advertía, en ese sentido, que la memoria de los hechos del hombre era de los aspectos  “más peligrosos de la vida social, pues está sujeto a un espacio de tremendas invenciones”, distorsiones y manipulaciones en el trabajo de reconstrucción del pasado.

Cuestionaba el uso político de la historia, no solo de la larga etapa de predominio de un discurso nacionalista en buena parte de los gobiernos del PRI, sino también en la actualidad con la llamada cuarta transformación¸ con la que mantenía una simpatía desde una distancia críticaUna preocupación la suya sobre los peligros de reinventar y mitificar el pasado sin rigor crítico. “Estudio historia para comprenderla y para liberarme de ella en el presente…la historia alimenta demasiadas fantasías, sobre todo de carácter nacionalista y eso es gravísimo”, advertía.

Su última batalla fue contra la enfermedad que lo aquejó desde 2020, la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), que enfrentó hasta el final, íntegro, con la mente lúcida. En uno de sus últimos textos publicado en el diario La Jornada, describió el proceso doloroso de enfrentarse a una enfermedad terminal que avanzaba inexorable: “Es como si una pequeña chispa de origen desconocido hubiese provocado un incendio en un punto de mi cuerpo para luego extenderse poco a poco hasta abarcarlo casi por completo, arrasando con ello su movilidad de forma silenciosa y dispareja”.

El homenaje en el Teatro Calderón

El homenaje a Juan Carlos Ruiz Guadalajara se realizará este viernes en el Teatro Calderón de la ciudad de Zacatecas, a través del auspicio de la Universidad Autónoma de esa entidad, y de otras instituciones con las que realizó trabajo de investigación, particularmente relacionado con una de las áreas de estudios históricos que mantuvo como línea de trabajo a través del del Nodo América Hispánica Septentrional que fundó en la Red Columnaria, integrada por especialistas de diversas partes del mundo y enfocada al estudio de las fronteras de las monarquías ibéricas.

Dice Sonia Deotto, su compañera de vida y artífice principal del evento: “Pensé que, al año de su muerte, la mejor manera de homenajearlo era la de dar continuidad a este proyecto  (del Nodo) que ahora va a tener base en la Universidad Autónoma de Zacatecas con Juana Salas Hernández, que fue en pasado su estudiante y colega desde años atrás, además del ahora rector electo de esa universidad, Ángel Román Gutiérrez, uno de los mejores amigos de Juan Carlos, desde que estudiaba en Morelia”.

“En diciembre de 2022, ya cuando estaba con la enfermedad avanzada, en silla de ruedas, la Red Columnaria decidió hacer congresos cíclicamente, organizados por los diferentes nodos, a él le correspondía trabajar esta área de la América Hispánica, y se decidió organizar un Congreso que Juan Carlos coordinó con la Universidad de Zacatecas, al cual vinieron historiadores de todo el mundo. Eso coincidió con su cumpleaños, nació el nueve de diciembre 1963, fue muy complejo organizar su estancia en Zacatecas, pero lo logramos y Juan Carlos estaba feliz. Por eso es que se hace el homenaje ahí, es una de las razones… Me pareció bonito sembrar alegría ahorita en esta ocasión para dar esperanza a la vida, a la lucha y la transformación a través de la historia, del entendimiento de lo que es la historia, la verdad, y de esta manera la paz y la justicia”.

De acuerdo con el programa de actividades, el evento comenzará a las 9:00 horas con la presentación oficial  y posteriormente se desarrollará la mesa inaugural titulada Historia, Paz y Justicia, en la que participarán Deotto, —también coordinadora de la organización gandhiana Ora World Mandala—, junto con diversas personas y colegas de Ruiz Guadalajara con quienes mantuvo durante años una relación cercana, como el abogado y exdiputado federal Jesús González Schmal, el historiador Pedro Salmerón, Luis Hernández Navarro, coordinador de la sección de análisis del periódico La Jornada, y Manuel Nava Calvillo.

A las 10:30 está prevista la conferencia magistral La caldera de la historia y el capitán de los historiadores, en la que participarán José Javier Ruiz Ibáñez, de la Universidad de Murcia, que será moderada por Juana Elizabeth Salas Hernández, de la Universidad Autónoma de Zacatecas e integrante de la Red Columnaria Nodo América Hispánica Septentrional. Las diversas mesas estarán moderadas por figuras vinculadas a OraWorldMandala –extensión de la Gujarat Vidyapith, la universidad fundada por Mahatma Gandhi–, y la Red Columnaria.

También se realizará, entre otras actividades, una mesa denominada Tejiendo historias. Juan Carlos Ruiz Guadalajara en voz de sus colegas, con el historiador Daviken Studnicki-Gizbert, de la Universidad McGill de Montreal, un académico que desempeñó un papel determinante al llevar a Canadá la defensa de Cerro de San Pedro y en la denuncia de otras regiones afectadas por la minería de tajo a cielo abierto de empresas de ese país; además de David Vázquez Salguero, presidente del Colegio de San Luis, así como Samuel Ignacio Magaña Fuentes, de la Coordinación de Comunicación Social del Poder Judicial de Michoacán.

En los eventos programados para este viernes se tiene prevista la participación de diversos académicos potosinos, como el propio Vázquez Salguero, la historiadora Isabel Monroy y Urenda Queletzú Navarro Sánchez, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí; además de la exhibición de un documento audiovisual y una ofrenda en el Cerro de La bufa.

El homenaje Historia, Paz y Justicia Social es organizado por la Universidad Autónoma de Zacatecas, el movimiento pacifista OraWorld Mandala, la Red Columnaria y el Colegio de San Luis,  y podrá seguirse a través de la transmisión que se efectuará en las redes de las instituciones organizadoras.

Un evento, al fin, para mantener una memoria viva y rememorar a una voz crítica y necesaria en la discusión pública de los problemas sociales no solo en San Luis, sino en México, como lo fue la de Juan Carlos Ruiz Guadalajara.

Transmisión TVUAZ 24.4 

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