Texto y fotografías de Desiree Madrid
La artista franco-marroquí Rebecca Brodskis se encuentra en México presentando su trabajo más reciente, “Un Gesto”, en exhibición en el Centro de las Artes de San Luis Potosí desde la noche de este miércoles 27 de agosto, colección en la que explora la memoria, el color y el vínculo entre culturas.
En entrevista con Astrolabio Diario Digital, la artista habló sobre su trayectoria nómada, la influencia de la sociología en su pintura y la importancia de conectar profundamente con los lugares donde expone.
Brodskis explicó como su obra atraviesa el estar en un punto intermedio.
“Siempre estoy entre lo consciente y lo inconsciente, entre lo que vivo y cómo se traduce en la pintura. Mis personajes están presentes, pero también no presentes. Como pintora, una parte de mí observa y otra se distancia para poder analizar lo que ve”, explicó.
Ese tránsito constante no solo se refleja en su pintura, sino en su propia biografía.

“Durante mi infancia viajé entre Francia y Marruecos, dos culturas muy diferentes. Después viví en Londres, Nueva York, Berlín, Tel Aviv y París. Para mí, confundirme con otras culturas es esencial, porque si no caigo en la repetición”, contó.
Este movimiento, añade, le permite mantener una mirada fresca, misma que se deja ver en sus obras.
“Cuando viajo y salgo de mi zona de confort, vuelvo a abrir los ojos. Es como regresar a la niñez, cuando todo parece increíble y lleno de vida. La rutina te adormece, pero los lugares y culturas nuevas me devuelven esa vibración”.
En los últimos años, Brodskis ha pasado tiempo en la Costa de Marfil y en Senegal, experiencias que describe como profundamente significativas.
“Fue mi primera vez en la costa del Sahara y me impactó la forma en que la gente vive, tan diferente y llena de vida. En Europa siento que todo es más individualista, un poco sin vida, para ser honesta. En cambio, en México encontré una intensidad parecida a la de Marruecos, un vivir más en el presente”, afirmó.

Esa capacidad de observar y absorber las formas de vida en distintos lugares se traduce en colores, atmósferas y personajes que habitan sus lienzos.
“En Europa la gente planea demasiado el futuro, pero a veces se pierde en ser. Aquí la energía es distinta”, subrayó.
Aunque la pintura llegó a ella desde muy pequeña gracias a su abuela, en cierto momento decidió ampliar su formación académica.
“Empecé a pintar a los tres años y nunca paré, pero cuando entré a la escuela de arte ya estaba muy enfocada en el óleo y sentía que no funcionaba. Pensé: necesito algo que me dé contenido. Por eso estudié sociología, porque siempre me interesó la gente y las culturas”, relató.

Esa formación terminó por darle un método que hoy aplica en su trabajo, mismo que inicia con investigar, pasar tiempo en el campo, observar despacio, hacer entrevistas.
“Yo hago lo mismo, pero en pintura. Viajo, paso semanas en un lugar, recolecto recuerdos, música, imágenes, y luego de ese tiempo produzco un cuerpo de obra. Lo que un sociólogo escribe, yo lo traduzco en imágenes”.
La visita a México no es casualidad. Desde hace tiempo la artista tenía interés en conocer el país, pues, insiste, le recuerda al ambiente vivo de Marruecos.
“Siempre pensé que había una conexión con Marruecos en los colores, en la vitalidad cromática. El azul, el rojo… Cuando me invitaron, me sentí muy feliz, y muchos me decían que mi último trabajo encajaría aquí por esa fuerza en los tonos”, recordó.

Su estancia en San Luis Potosí incluyó la realización de un mural de cinco metros, producto de una residencia en Chiapas y el sur del país.
“Estuve tres semanas viajando, recolectando imágenes, recuerdos y sensaciones. Todo eso lo convertimos en un mural que hicimos en diez días junto a Cami. Fue la pieza central de este proyecto”, detalló.
Para Brodskis, lo importante no es solo exponer, sino permanecer y conocer el entorno.
“No quería venir diez días y regresar. Cuando cruzo un océano, al menos debo quedarme un mes. Aunque nunca es suficiente, para mí es esencial conocer a la gente, entender lo máximo posible sobre el lugar y así poder conectar de verdad”, concluyó.