Fernanda Durán
Tras la votación realizada este miércoles en el Consejo Directivo Universitario (CDU), el rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Alejandro Zermeño Guerra, afirmó que la designación de Georgina González Cázares como directora de la Facultad de Derecho responde tanto a una demanda expresada por la comunidad estudiantil como a una decisión adoptada de manera formal por el máximo órgano de gobierno universitario.
Al ser cuestionado sobre el hecho de que una mujer encabece por primera vez la dirección de esa facultad, el rector señaló que se trata de una de las peticiones que se manifestaron durante el proceso.
“Yo creo que también eso era una de las peticiones de la comunidad estudiantil de la Facultad de Derecho. Es una mujer, es abogada, es una mujer joven (…) cumple con todos los requisitos y le deseo sinceramente que tenga mucho éxito”.
Zermeño Guerra añadió que el resultado de la votación refleja un respaldo claro para que una mujer dirija la Facultad de Derecho, al subrayar que se trata de un cambio histórico.
“Es una facultad que no había tenido en toda su historia una mujer. Entonces hay que considerar que es una decisión de la comunidad universitaria y creo que es para bien de la institución”.
Sobre la toma de protesta de la nueva directora, el rector informó que ésta se realizará durante la última sesión del Consejo Directivo Universitario del mes. “El último viernes hábil de enero es el Consejo y ahí es la toma de protesta”.
Respecto a las ocho boletas que no fueron utilizadas y los cinco votos nulos registrados durante la votación, Zermeño explicó que estos reflejan posturas distintas dentro del órgano colegiado y forman parte del ejercicio democrático universitario.
“Tres consejeras que vinieron a tomar lista de presencia y no ejercen su voto, pues es un mensaje de que no están de acuerdo con ninguno de los tres candidatos, lo cual puede ser. En todas las elecciones hay votos nulos, pero yo creo que eso es parte de la democracia universitaria”.
El rector destacó además la composición plural del CDU, con una presencia mayoritaria de mujeres y una participación relevante de estudiantes.
“Tenemos un porcentaje mínimo de un 30 por ciento de jóvenes o estudiantes; la opinión que puede tener un joven a la que puede tener un adulto o mayor, son diferentes, vemos el mundo diferente, lo cual no quiere decir que uno esté bien y el otro esté mal, simple y sencillamente son ópticas diferentes. Y eso es parte de la democracia y de lo que queremos que vaya permeando cada vez más en la institución”.
Ante los señalamientos que en días previos advirtieron posibles irregularidades en el procedimiento y plantearon la aplicación del artículo 85 del Estatuto Orgánico, el rector Alejandro Zermeño sostuvo que la Universidad no prevé un nuevo conflicto jurídico, al tratarse de una determinación adoptada con quórum por el Consejo Directivo Universitario, en su carácter de máxima autoridad de gobierno.
Explicó que, previo a la sesión, consultó con especialistas en la materia para revisar el alcance legal del proceso y las resoluciones judiciales que lo habían detenido temporalmente.
“Yo hablé ayer, el día de ayer, con cinco abogados diferentes, cinco abogados que dan su punto de vista. Yo, como ustedes lo saben, yo no soy experto en leyes”, expuso, al señalar que la suspensión que impidió la votación en diciembre respondió a una orden judicial que obligó a detener el procedimiento mientras se analizaba el fondo del recurso. “Esa orden nos dice: ‘ahorita no haga nada, ahí se detiene todo’”, relató.
Zermeño detalló que, una vez que la jueza resolvió que la solicitud de suspensión definitiva no era procedente, la cual fue notificada este martes, la Universidad quedó jurídicamente habilitada para retomar el proceso justo en el punto donde había quedado inconcluso semanas atrás.
“Cuando la juez decide que no es procedente lo que se ha pedido, entonces nos permite continuar, y es lo que hicimos hoy”.
En ese sentido, explicó que la sesión de este miércoles no implicó iniciar un nuevo procedimiento, sino dar continuidad al que había sido interrumpido por mandato judicial.
Finalmente, al referirse a los factores que retrasaron la definición de la Dirección de la Facultad de Derecho, el rector Alejandro Zermeño señaló que el proceso se vio afectado por distintas interpretaciones jurídicas al interior del Consejo Directivo, particularmente sobre la situación administrativa de algunos aspirantes, así como por la interposición de un juicio de amparo que obligó a suspender temporalmente el procedimiento.
Explicó que, en un primer momento, la terna fue devuelta debido a dudas sobre si algunas personas seguían ejerciendo cargos públicos pese a haber solicitado licencia.
“Probablemente fue una conceptualización errónea de algunos miembros del consejo cuando esta terna se regresó por primera vez”, comentó.
Posteriormente, agregó, la presentación del amparo activó la intervención judicial y frenó el proceso.





