Reforestación de la Sierra de San Miguelito: el contraste gobierno-ciudadanía

Por Victoriano Martínez

No es lo mismo una jornada de reforestación que se organiza desde la autoridad con presupuesto público y una estructura logística con costo al erario que otra en la que todo el esfuerzo recae en el grupo ciudadano que decide organizarla y todo lo requerido es aportación voluntaria, desde las plantas hasta la participación de los brigadistas.

Y aunque en el caso de las primeras basta con que la autoridad tenga voluntad para realizarlas y en las segundas a la voluntad se le tiene que añadir un gran esfuerzo de organización para convocar a los brigadistas, conseguir los ejemplares a plantar y demás logística, en el Área Natural Protegida Sierra de San Miguelito el marcador registra 11 jornadas ciudadanas contra 1 gubernamental improvisada y con una carga de simulación.

El 30 de junio de 2024, en el Ejido El Mezquital, 150 brigadistas convocados por los Guardianes de la Sierra de San Miguelito plantaron mil 300 ejemplares de árboles nativos de la zona en lo que fue la primera Jornada de Reforestación ciudadana. Hasta este domingo 16 de agosto se han registrado diez más.

El 14 de julio de 2024 la jornada de reforestación se realizó en el Ejido Guadalupe Victoria y su anexo La Cruz con la participación de 450 brigadistas voluntarios que lograron la plantación de 6 mil 300 ejemplares, hasta ahora el récord de participantes y del número de plantas aplicadas en las reforestaciones ciudadanas.

El 4 de agosto de 2024 la jornada de reforestación se realizó en el Ejido Miguel Hidalgo con 200 brigadistas que plantaron dos mil ejemplares, en tanto que para el 18 de agosto una vez más en el Ejido el Mezquital 200 brigadistas plantaron 200 ejemplares.

La quinta y última jornada de reforestación de ese año se dio el 29 de septiembre en otra área del Ejido Gudalupe Victoria y su anexo La Cruz: dos grandes espacios colindantes con fraccionamientos que se veían al fondo de las imágenes de los trabajos de reforestación, con la participación de 200 voluntarios que plantaron dos mil 500 ejemplares.

Una jornada que tuvo como intención hacer ver a los depredadores inmobiliarios que la Sierra de San Miguelito no sólo no se toca, sino que además se defiende con acciones de una regeneración y restauración que se contrapone a sus afanes fraccionadores.

En 2025, la primera jornada de reforestación se dio el 20 de julio a pie de monte del Cerro de Silva, en el ejido El Mezquital, con la participación de 130 brigadistas y la plantación de mil 300 ejemplares.

El 10 de agosto de 2025, en Villa de Arriaga, se dio la segunda reforestación con la participación de 130 voluntarios que plantaron 2 mil ejemplares, en tato que la tercera jornada se dio el 24 de agosto en el Ejido Miguel Hidalgo con 200 voluntarios y 2 mil plantas.

El 20 de septiembre del año pasado se dio la jornada de reforestación más significativa de las que se llevaban hasta ese momento: se dio en Las Huertas, junto a la Cañada del Lobos, que corresponde a los predios en este momento más codiciados por los desarrolladores inmobiliarios y donde se originó el movimiento de defensa del territorio en la Comunidad de San Juan de Guadalupe. Participaron 200 personas que plantaron 2 mil ejemplares.

El pasado 26 de julio se realizó la primera jornada de este año en el Ejido El Mezquital. Participaron 80 brigadistas con mil plantas. Este domingo 16 de agosto se realizó la segunda jornada del año, una vez más en la Cañada del Lobo, con 150 participantes y mil plantas.

Algunos ejidos repiten, por intervenciones en distintos puntos de su territorio, lo que representa que las jornadas de reforestación no concluyen con la plantación de los ejemplares, sino que se les da seguimiento tanto por los propios ejidatarios como por parte de la dirección del Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) Sierra de San Miguelito.

Once jornadas que contrastan con la que realizó el gobierno estatal el pasado 9 de agosto en la Sierra de San Miguelito como parte de la Jornada Nacional de Reforestación que tuvo como meta 6 millones 686 mil 390 plantas, a las que San Luis Potosí aportó apenas mil.

Una jornada gubernamental en la que menos de 24 horas antes, por el capricho del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, apenas se definió el lugar donde se realizaría, lo que deja dudas sobre la aplicación de plantas que resultan pertinentes para el lugar: 500 pinos piñoneros, 250 agaves y 250 palmas yucas.

Una jornada gubernamental que se pretendió presentar como el inicio de una reforestación de la Sierra de San Miguelito con un millón de árboles que se ha cantado, fingido y simulado en varias ocasiones en los últimos dos años.

Así, mientras Gallardo Cardona y su simulado respaldo a la Sierra de San Miguelito han logrado plantar mil ejemplares, la ciudadanía ya lleva más de 24 mil 100. La auténtica voluntad ciudadana ha logrado más de 24 veces lo que la simulada y propagandística intención gallardista.

El contraste entre un falso partido verde y una ciudadanía comprometida que ama y respeta a su Sierra es evidente: el primero tiene los recursos pero no la voluntad, en tanto que los ciudadanos tienen mucho más que voluntad: convicción y actitud para hacer realidad sus propósitos, que sí son genuinos.