Por Victoriano Martínez

La hasta esta hora frustrada reforma electoral se vio frenada por un choque de intereses que exhibió tal desaseo en el trabajo parlamentario, que además alcanzó lo que es un secreto a voces sobre las maniobras que suelen darse en el Periódico Oficial del Estado para modificar fechas de publicación a conveniencia de las distintas autoridades… y hasta fes de erratas.

Hasta los micrófonos abiertos de la sesión virtual jugaron en contra de los diputados enfrascados en un debate que se centró en la auto defensa de los partidos a los que en un tiempo se les llamó “la chiquillada” –para evitar un aumento al porcentaje de votación para su supervivencia–, y quienes defendían un dictamen que, en la discusión, acumulaba señalamientos de inconsistencias.

La sesión del Congreso del Estado de este domingo fue larga como se esperaba, de cinco horas, pero no tanto como pudo haber sido porque el dictamen para emitir una nueva Ley Electoral –que habría sido lo que la prolongaría– no llegó a discutirse. Lo que se discutió por casi dos horas fue si ese tema debería aparecer o no en el orden del día.

En la discusión, el dictamen acumuló señalamientos de incurrir en inconstitucionalidades e ilegalidades como no respetar el derecho de las minorías, los derechos de las comunidades indígenas y de las personas con discapacidad… hasta desembocar en que el plazo límite para modificaciones a la norma electoral venció desde hace un mes.

En sesión del pasado 21 de mayo, el pleno del Congreso del Estado aprobó reformas a los artículos, 6° en su fracción XXXIV, 46, 284 en su párrafo primero, y 286 en su párrafo primero, de la Ley Electoral, para modificar la fecha de inicio del proceso electoral de la primera semana de septiembre a “a más tardar el treinta de septiembre”.

Con esa medida esperaban ganar un mes para trabajar en el dictamen que este domingo se intentó llevar al pleno. No contaban con que la publicación del decreto 680 aparecería en el Periódico Oficial del Estado hasta el 2 de junio, con lo que su vigencia se volvió extemporánea: para cuando se publicó ya llevaban dos días con el plazo vencido.

Esa circunstancia permitió a los opositores a que se incluyera el dictamen de la Ley Electoral en la sesión de este domingo tachar esa maniobra como similar a la Ley Bonilla en Baja California, y argumentar un punto más para una controversia constitucional –el diputado Oscar Vera advirtió que ya la tenía preparada.

De poco sirvió que la diputada Paola Arreola, presidenta de la Comisión de Puntos Constitucionales –la dictaminadora–, compartiera en ese momento, a través el grupo de Whatsapp de los diputados, una presunta fe de erratas que no aparece publicada (según se verificó hasta esta madrugada) en el portal del Periódico Oficial del Estado.

Arreola leyó el documento en el que, afirmó, se hacía la corrección del Periódico Oficial que apareció con fecha del 2 de junio y se afirma que en lugar de ese día, el ejemplar se publicó desde el 29 de mayo.

Primero fueron Vera y el diputado Eugenio Govea quienes intervinieron para pedir retirar el tema del orden del día. Después se sumaron los diputados Cándido Ochoa y Mario Lárraga. Fue cuando se dio un primer desliz ante los micrófonos abiertos: “La podemos reventar, pero nos falta uno…”, se alcanzó a oír que Govea reportaba a alguien a través de su celular.

Cuando el diputado Martín Juárez, presidente de la Directiva, determinó someter a votación la propuesta de retirar el tema, Govea intervino para precisar el sentido de los votos, lo que reabrió brevemente la discusión, por una precisión por parte de Vera.

“¡Ay, no, ya… es que hablan puras pendejadas, ya”, se escuchó decir a la diputada Sonia Mendoza. Govea pidió la palabra para señalar lo dicho por Mendoza, quien se limitó a responder: “Estoy en otra discusión propia, tenía el micrófono, no me estaba dirigiendo a ustedes, compañeros, tengo otra discusión propia aquí en mi mesa, una disculpa si ustedes se sintieron agraviados”.

En la votación, por 14 votos a favor de retirar el dictamen del orden del día y 13 en contra, el tema quedó fuera. “¡Se acabó la sesión!”, expresó Vera. Después corrigió por los otros temas a desahogar.

En asuntos generales, los diputados derrotados en la primera votación retomaron el tema. Mendoza solicitó a Juárez que en el orden del día de la sesión de hoy lunes se vuelva a incluir el dictamen de la reforma electoral.

Vera advirtió que de volver a incluir el dictamen se rompería la Legislatura al pretender evadir el resultado de una votación, en tanto que Govea lo consideró un intento de reventar el respeto entre los diputados y un atropello a quienes ya manifestaron su decisión de no tratar el tema, además de que dejó ver que no creyó la versión de la “discusión propia” de Mendoza.

La diputada Isabel Tovar citó la Jurisprudencia 172480 para advertir que no se pueden omitir trámites en el proceso legislativo por la urgencia de atender el plazo ya vencido para una reforma electoral, con la agravante de la presunta fe de erratas del Periódico Oficial. La jurisprudencia mencionada por Tovar dice textualmente en su parte medular:

“…el citado plazo no constituye un motivo para calificar de urgente la dispensa de trámite de una iniciativa de reforma legal que rige aspectos fundamentales del proceso electoral, ya que lo que la mencionada disposición garantiza es la certeza en la regulación del proceso electoral que se realizará a nivel federal o local, mas no autoriza a los órganos legislativos a hacer uso de ella para justificar la urgencia de aprobar una norma general electoral, eludiendo el procedimiento legislativo correspondiente…”

Ante la presión de quienes pedían volver a incluir el dictamen para la sesión de hoy y quienes le advertían que no era posible, Juárez evitó pronunciarse y se limitó a señalar que se ajustaría a la legalidad para después citar a la sesión presencial de hoy, en el Centro de Convenciones.

Prácticamente el presidente de la Directiva puso la suerte de la hasta hoy frustrada reforma electoral con un aviso: esta historia continuará…