Astrolabio

Por Victoriano Martínez

Quizá se sentían urgidos de hacer una manifestación de reverente cortesía hacia el gobernador Ricardo Gallardo Cardona porque no se les había presentado oportunidad desde el lejano 17 de marzo que le aprobaron la Guardia Civil, pero hecho es que los integrantes de las bancadas del PT y el PVEM convirtieron en iniciativas las inquietudes expresadas por el mandatario el 25 de marzo.

“No nada más vamos a reducir los tiempos de campaña, sino que vamos a hacer que se empiecen a acabar las plurinominales, que eso es importante, que ya los diputados sean elegidos por el pueblo y no plurinominales”, dijo Gallardo Cardona ocho días después de que los diputados le aprobaron su iniciativa de renombrar a la DGSPE como Guardia Civil.

Aunque el gobernador aseguró que ya habían enviado la propuesta de reducción de tiempos de campaña, el documento no apareció en la Gaceta Parlamentaria de la sesión del jueves 31.

En cambio, sus compañeros de partido, en una reacción de proactiva lealtad, no sólo se adelantaron a presentar la iniciativa para reducir los periodos de campañas, sino que hicieron de una vez la relacionada con la votación requerida para acceder a las diputaciones de representación proporcional y, ya emocionados, presentaron otras dos.

Los diputados José Luis Fernández Martínez, Eloy Franklin Sarabia, Dolores Eliza García Román, Martha Patricia Aradillas Aradillas, Roberto Ulises Mendoza Padrón, Nadia Esmeralda Ochoa Limón, Edgar Alejandro Anaya Escobedo, Salvador Isais Rodríguez, Cinthia Verónica Segovia Colunga, y René Oyarvide Ibarra ya tomaron ventaja a sus compañeros para quedar bien con su gober.

En su interpretación ampliada de las inquietudes de Gallardo Cardona, presentaron una iniciativa para aparentemente garantizar mayor representación de las comunidades indígenas en el Poder Legislativo, y otra para eliminar la figura de las alianzas.

Quizá también pudo ser que se adelantaron a la presentación de las iniciativas por tratarse de un tema en el que no le pueden dar un trato preferente al gobernador, como ocurrió con las licencias y placas gratuitas y la guardia civil, y aprobarlas a las pocas semanas de que el mandatario se las hiciera llegar.

Se trata de propuestas que necesariamente se tienen que someter a procesos de consulta, especialmente con las comunidades indígenas y personas con discapacidad, so pena de repetir la vergonzosa anulación de la Ley Electoral por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ocurrida el año pasado.

No le van a aprobar fast-track su iniciativa al gobernador, pero están en condiciones de decirle que la impulsarán a tal grado que ellos mismos lo interpretaron y los concretaron en cuatro iniciativas… a menos de que también se las hayan enviado sólo para que la firmaran (sospechosismo de sumisión excesivo).

Punto accesorio resulta que para reverenciar a Gallardo Cardona con sus iniciativas recurrieron a la técnica que bien pudo patentar el ex diputado Oscar Vera Fabregat, pero que se ha vuelto de uso generalizado entre los legisladores para aparentar mucho trabajo: separar las iniciativas tanto como sea posible, así se traten de modificaciones a una misma ley.

En este caso cuatro iniciativas que necesariamente serán dictaminadas en el paquete que resuelva en su momento la comisión especial para la Reforma Político-Electoral, que se instaló el pasado 19 de enero. Es decir, garantizado que no se quedarán con el estatus de “pendiente”.

No faltará el asesor que recomiende a su diputado presentar cuantas ocurrencias tengan sobre la Ley Electoral como iniciativas con dos objetivos: simular mayor trabajo legislativo y, de paso, aprovechar que su dictamen se daría en bloque, con la esperanza de que repercuta en su calificación de Congreso Calificado.

Total, la iniciativitis tiene sus ventajas: se le puede hacer una reverencia al gobernador con sus ocurrencias hasta multiplicada por cuatro… y las que se pudieran acumular.

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