Por Victoriano Martínez

“San Luis Potosí Surrealista” es el lema con el que se promociona turísticamente al Estado, en una expresión que va más allá de un slogan inspirado por la apertura de dos museos en la entidad con obras de Leonora Carrington, para alcanzar a ser –además– una descripción de lo conflictivo que es para un gobierno hacer lo de siempre y adaptarse a la realidad provocada por la pandemia.

Circunstancias a las que se agrega la grave situación de inseguridad que se ha desatado en los últimos meses, con 134 asesinatos en el primer trimestre del año, cifra que muestra el grado de violencia desatada con la que se llega a la Semana Santa.

Son los ingredientes que hay en el entorno de una promoción de la Entidad como destino turístico con los que tiene que lidiar el gobernador Juan Manuel Carreras López y su equipo de publicistas, que provoca una propaganda con tal toque surrealista que lo mismo advierte del riesgo de salir de casa que invita a realizar recorridos en este periodo vacacional.

“¡Ah jay! Hace calor, viene Semana Santa y la pandemia ya se va, ¡por fin a disfrut… / ¡No!”, se puede escuchar o ver por televisión que en un spot del gobierno estatal se advierte a un potencial vacacionista sobre los riesgos de salir de casa. “Recuerda que el mejor descanso se da en casa”.

Tras advertir sobre los riesgos de provocar incendios forestales y que “seguimos en pandemia y debemos evitar contagios”, se cuestiona al potencial vacacionista: “¿Vale la pena el riesgo sólo por ver una cascada que ahora luce seca?”.

Un spot promocional que forma parte de la batería de cápsulas previas a la rueda de prensa que desde el miércoles se tomó un receso de cuatro días para volver a ser presencial el próximo lunes. Un spot congruente con los mensajes necesarios y obligados que deben dar los Servicios de Salud que concluye así:

“La pandemia continúa y seguimos en riesgo, y abandonar las medidas sanitarias puede ser nuestro peor error. No echemos a perder todo lo que hemos avanzado, no es momento de bajar la guardia. El Covid mata y no se toma vacaciones. Por tu familia, si te cuidas tú, nos cuidamos todos”.

Un spot con el que contrastan no sólo otros promocionales, sino también las declaraciones que hace el gobernador Carreras López, quien consideró que, a pesar de los hechos violentos de los últimos días, la Huasteca es segura para los turistas, a quienes se limitó a recordar que estamos en semáforo y se tienen que atender las medidas sanitarias para ese nivel de riesgo”.

Una postura que aligera las advertencias del spot y concede que el mejor descanso no necesariamente se da en casa. Así que es tolerable salir porque los riesgos de la inseguridad no son para los civiles, sino únicamente para los combatientes (¡!), y para los riesgos del Covid ya se establecieron las correspondientes medidas que todo mundo acata, hasta las propias autoridades.

La actitud tolerante de Carreras López no es una declaración aislada. Televidentes y radioescuchas son bombardeados con, además del spot que advierte que no es momento de bajar la guardia, con al menos otros dos en los que abiertamente el gobierno estatal invita a salir de casa.

Tanta urgencia siente Carreras López por presumir que San Luis Potosí ya tiene un nuevo pueblo mágico, que en uno invita a visitar –“a tan sólo 30 minutos de la capital potosina”– el Museo del Reboso en Santa María del Río.

En el otro spot no sólo se invita a salir de casa para visitar el nuevo pueblo mágico, sino que presentan dos sugerencias más para los pocos que olvidan que “el mejor descanso se da en casa”: pueden recorrer las Rutas del Mezcal, “o recorrer nuestro Centro Histórico y descubrir sus inigualables museos”.

No omiten las recomendaciones sanitarias para ser un “turista responsable”, como si con eso fuera suficiente para garantizar que lo serán.

Una postura ambivalente, y hasta surrealista, de parte de la autoridad que hace pensar que lo amarillo del semáforo se aprovechó para combinarlo con el periodo vacacional para despresurizar el ya agobiante quédate en casa… a fin de cuentas ya viene la tercera ola y para entonces se podrá volver a señalar la irresponsabilidad de una sociedad que ya en diciembre provocó un rebrote.

Con un spot se advierte sobre los riesgos y con los otros se incita a correrlos. Una tensión entre informar y hacer promoción que muestra el absurdo al que se puede llegar cuando de vender imagen se trata: ¿Vale la pena el riesgo sólo por contar con una campaña que se autoproclama San Luis Potosí Surrealista?