SCT estatal gestiona proyecto para incluir portabicicletas en unidades de MetroRed

Desiree Madrid

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de San Luis Potosí inició las gestiones administrativas para la liberación de recursos destinados a la instalación de portabicicletas en el sistema MetroRed.

Araceli Martínez Acosta, titular de la dependencia, confirmó que el proyecto busca habilitar estos dispositivos en rutas seleccionadas en una primera etapa y permitir que los usuarios utilicen este equipamiento para el traslado de sus unidades.

Según la funcionaria, aunque el presupuesto total aún está por definirse, se prevé que la implementación de las primeras “parrillas” o racks comience durante el transcurso del presente mes para evaluar el servicio a través de reportes ciudadanos.

El plan de intermodalidad no se limita únicamente a las unidades en circulación, sino que incluye adecuaciones en la infraestructura fija. La SCT planea un sistema de resguardo que pondrá a disposición de la población candados y el uso de las bases para bicicletas ya existentes.

Este esquema tiene como objetivo facilitar que los pasajeros realicen la transición entre el uso de la bicicleta y el transporte masivo, asegurando sus pertenencias en puntos estratégicos de conexión antes de abordar los autobuses de la red estatal.

Desde el punto de vista técnico, el equipamiento de este tipo de sistemas representa una inversión específica debido a los estándares de resistencia requeridos para el transporte público.

Los portabicicletas frontales, comúnmente de marcas especializadas como Sportworks, tienen un costo de mercado que varía según su capacidad. Un rack para dos bicicletas se cotiza entre los mil 200 y mil 800 dólares, aproximadamente entre 21 y 32 mil pesos mexicanos, mientras que los modelos diseñados para tres bicicletas pueden alcanzar los 2 mil 200 dólares, equivalentes a cerca de 39 mil pesos por unidad.

A la adquisición del equipo se añaden los costos derivados de la adaptación mecánica de los autobuses. La instalación requiere una estructura de soporte anclada o soldada directamente al chasis frontal del vehículo, lo que implica un desembolso adicional en mano de obra y materiales de montaje que oscila entre los 5 mil y 8 mil pesos.

Asimismo, se deben considerar los gastos operativos de mantenimiento preventivo —estimados en 2 mil pesos anuales por unidad, aunque el precio varia por el uso constante—, destinados a la lubricación de componentes móviles y la sustitución de cinchos de seguridad para garantizar la fijación de las bicicletas durante el trayecto.

En términos financieros, la inversión total para que una unidad de transporte público cuente con este servicio se sitúa en un rango de entre 26 mil y 45 mil pesos, esta cifra multiplicada por el número de unidades.

Estos dispositivos se diferencian de los racks para vehículos particulares por ser de grado industrial, fabricados en materiales como acero inoxidable o aluminio de alta resistencia, diseñados para soportar el ciclo de uso continuo y las vibraciones propias de la operación urbana.

En otras ciudades del país, el retorno de esta inversión se mide a través del aumento de la base de usuarios de “última milla” y el acceso a subsidios gubernamentales orientados a la movilidad sustentable.

Sobre el monto exacto que se asignará para este arranque en San Luis Potosí, Martínez Acosta señaló que la cifra está sujeta a la autorización final de las partidas presupuestales.

La funcionaria reiteró que se encuentran a la espera de los montos definitivos para determinar cuántas unidades y qué rutas serán las primeras en ser equipadas. Una vez liberados los recursos, se procederá a la compra e instalación del equipo para dar inicio formal al servicio en las unidades de la red.