Segam defiende obras del Splash y niega tala de árboles vivos en el Tangamanga I

Foto: Desiree Madrid

Desiree Madrid

La Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam) informó que la rehabilitación del parque acuático Splash, ubicado dentro del Parque Tangamanga, cuenta con una extensión de impacto ambiental otorgada en noviembre pasado, al tratarse —según explicó la dependencia— de una obra de rehabilitación en un parque urbano autorizado desde 1995.

La titular de la Segam, Sonia Mendoza Díaz, señaló que el proyecto ha generado polémica por versiones sobre tala masiva de árboles, afectaciones ambientales y una posible ampliación del área intervenida, las cuales, afirmó, no corresponden con lo que ocurre en el sitio.

Las precisiones de la dependencia se dan luego de que el propio gobernador Ricardo Gallardo Cardona señalara en una transmisión en vivo que el Splash sería ampliado, versión que fue retomada en redes sociales y generó cuestionamientos sobre el impacto ambiental del proyecto.

Sin embargo, de acuerdo con lo expuesto por la Segam y la dirección del Parque Tangamanga, no existe una ampliación territorial contemplada, sino una rehabilitación dentro del polígono ya asignado desde hace décadas.

Desde los primeros momentos de su intervención, Mendoza Díaz abordó el tema del impacto ambiental para explicar el origen y alcance de la extensión otorgada.

Detalló que en octubre la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas (Seduvop) promovió ante la Segam la solicitud correspondiente, la cual fue evaluada conforme al marco normativo estatal.

“Entregamos una extensión de impacto ambiental en virtud de que aquí no procede autorizar un impacto ambiental porque es un parque que se autorizó en 1995, cuando la ley ambiental no estaba vigente”, declaró.

La secretaria precisó que la extensión no implica una nueva autorización para modificar el uso del suelo ni para ampliar el proyecto, sino que responde a la naturaleza de la obra como una rehabilitación de infraestructura existente dentro de un parque urbano previamente autorizado. En ese sentido, insistió en que no se trata de una obra nueva ni de un desarrollo distinto al que históricamente ha operado en el lugar.

Mendoza Díaz sostuvo que la intervención se limita a una superficie previamente definida y que no implica expansión del parque acuático.

“La obra que se está llevando a cabo aquí para rehabilitar el Splash está abarcando una hectárea de 7.5 hectáreas. Es el territorio que ya estaba totalmente delimitado y asignado al Splash”, afirmó, al descartar cualquier ampliación del polígono intervenido dentro del Parque Tangamanga.

Añadió que la extensión otorgada incluye condicionantes ambientales, particularmente en materia de mitigación y reforestación.

“Ahí ya le pusimos algunas condicionantes para que, en materia de cuidado del medio ambiente, se rehabilitaran las zonas que se van a impactar”, explicó, al señalar que la Segam dará seguimiento al cumplimiento de estas medidas durante el desarrollo de la obra.

Uno de los puntos más controvertidos alrededor del proyecto ha sido la presunta tala de cientos o miles de árboles, asociada también a la idea de una ampliación del Splash. Al respecto, la titular de la Segam fue enfática al rechazar esas versiones.

“Decirles que se está mencionando por ahí que va a haber una tala de 3 mil, 4 mil o mil árboles es totalmente falso”, sostuvo.

También precisó que se realizó un conteo puntual de los ejemplares existentes en el área intervenida en la zona del Splash, donde se contabilizaron 729 árboles vivos, de los cuales únicamente se retiraron 14 que ya se encontraban muertos.

“Se tumbaron o se deforestaron 14 árboles muertos”, indicó Mendoza Díaz, quien explicó que estos ejemplares estaban incluidos en un dictamen previo elaborado tras una revisión realizada el año pasado.

La funcionaria aseguró que no habrá más derribos de arbolado ni afectación adicional al parque.

“No va a haber ninguna otra tala de ningún árbol vivo”, subrayó, y que como parte de las medidas de mitigación se realizará reforestación con especies endémicas y plantas polinizadoras, apoyadas por el vivero de la propia Segam.

En la misma línea, el director del Parque Tangamanga, Joaquín García Martínez, respaldó la información sobre la inexistencia de una ampliación, además que se levantó un acta con el conteo de árboles.

“Tenemos 729 árboles de pie vivos. Únicamente se han retirado los que estaban muertos en pie, que fueron 14 árboles”, dijo durante su intervención ante medios.

García Martínez afirmó que el proyecto busca recuperar un espacio que permanecía abandonado desde 2019 y que no se están incorporando nuevas áreas al Splash.

“No se está excediendo en territorio, no va a haber una ampliación”, sostuvo.

Finalmente, Mendoza Díaz aseguró que la Segam mantendrá vigilancia permanente sobre la obra.

“Vamos a estar vigilando que las medidas de mitigación que les pusimos en la extensión de impacto ambiental se cumplan”, afirmó, al insistir en que el objetivo es que la ciudadanía cuente con información clara y verificable sobre los alcances ambientales reales del proyecto.