Por Victoriano Martínez

Para los activistas en defensa de la Sierra de San Miguelito, la pretendida aprobación por parte del Cabildo del Programa Municipal de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (PMOTDU) que abre la posibilidad de urbanizar áreas naturales de alto valor ecológico es un intento de madruguete para que a los empresarios inmobiliarios no los afecte la declaratoria de Área Natural Protegida.

Se trata de una perspectiva que explica (pero de ninguna manera justifica) que el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) haya hecho a un lado la condicionante de no definir el tipo de uso de suelo en la Sierra de San Miguelito “a la espera de que se defina la poligonal del ANP (Área Natural Protegida) y su respectiva área de amortiguamiento”.

Sobre la definición de esa poligonal, la imagen más reciente corresponde a la que acompañó a un comunicado de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas del pasado 2 de mayo, en el que se da a conocer la presentación de los resultados del estudio encargado a la UNAM campus Morelia.

Un polígono descrito en esa imagen con línea negra que abarca más de 100 mil hectáreas, que coincide con la cifra que el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo, en la mañanera transmitida el 6 de marzo desde esta ciudad, que se protegerían en la Sierra de San Miguelito.

Un polígono revelado junto a aquel comunicado que elimina la posibilidad de que las áreas hoy consideradas urbanizables en el documento sometido al Cabildo pudieran serlo en realidad. Autorizarlas en el PMOTDU es abrir la puerta a una urgente y acelerada urbanización antes de que llegue la declaratoria de ANP para generar una situación de hechos consumados irreparables.

La maniobra en pro de la urbanización de la Sierra de San Miguelito resulta tan burda que, además de la condicionante que la protegía, el PMOTDU se turna al Cabildo prácticamente en secreto y se incumple la cláusula séptima de la convocatoria a la consulta que los obliga a hacer público el documento como respuesta a las 2 mil 481 que participaron en ella.

Si del resultado del estudio realizado por la UNAM no enfrentaran ninguna limitante para autorizar esa urbanización, el PMOTDU no seguiría esa ruta opaca y ya habrían dado a conocer el polígono de la ANP para la Sierra de San Miguelito.

Cuando menos cuatro grupos de abogados en torno a los activistas en defensa de la Sierra de San Miguelito iniciaron acciones para contrarrestar el intento de aprobación del PMOTDU y de la incorporación a diversos núcleos ejidales y comunales de la Sierra de empresarios y personas ligadas a ellos como avecindados, con fines de adquisición de los predios pretendidos como urbanizables.

Algunos activistas, que tienen contacto con altos funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), aseguran contar con la confirmación de que el polígono descrito en negro en el mapa difundido por la CONANP el 2 de mayo corresponde al área propuesta para ser incorporada en la declaratoria de protección.

Que el PMOTDU anticipe una determinación que tendría que haber esperado esa propuesta abona a favor de la versión de los activistas ecologistas que tan claro tienen que el mapa del 2 de mayo corresponde a la propuesta de ANP, que hablan de una superficie de poco más de 109 mil hectáreas.

La inminente aprobación del PMOTDU por parte del Cabildo y el intento en asamblea de comuneros de San Juan de Guadalupe para incorporar más empresarios a los 40 incorporados en los últimos diez años tienen tintes de formar parte de acciones de una batalla que dan los empresarios inmobiliarios para presionar para contar con espacios para la depredación ecológica en la ANP.

Si en el caso de Cerro de San Pedro se perdió el cerro del escudo de armas de la ciudad, con la depredación inmobiliaria de la Sierra de San Miguelito se perderán importantes servicios ecológicos entre los que ya se han tenido muestras de uno de los más inminentes: la protección contra las inundaciones en distintos puntos de la ciudad.

“Miren lo poquito que está construido y ya los ríos que bajan, incluso arrastran carros y personas, imagínense cómo va a ser si construimos un área más del doble del tamaño de lo que ahorita son todas las Lomas juntas,”, advirtió el investigador Pedro Nájera en un foro el pasado 22 de mayo sobre los proyectos inmobiliarios que se pretenden realizar en la Sierra.

Lo que viene para la Sierra de San Miguelito, además de las presiones empresariales con sus proyectos depredadores, es la defensa jurídica de cuando menos cuatro grupos ecologistas, que hacen recordar las batallas por Cerro de San Pedro, que tanto ha mencionado López Obrador como ejemplo de un desastre ecológico que no debe repetirse.