Por Redacción

Político cercano al exgobernador de Morelos Sergio Estrada Cajigal  y a Graco Ramírez actual mandatario de ese localidad, el ahora ex delegado del IMSS en San Luis Potosí, José Sigona Torres deja una delegación impregnada con el tufo de la corrupción en la asignación de contratos de obra pública y servicios, en una red que involucra a ex dirigentes de organismos empresariales.

Acostumbrado al boato y al oropel, Sigona Torres benefició a diversas empresas la mayoría con contratos directos, así como a dirigentes de organismos empresariales del estado, contraviniendo el marco normativo de esa dependencia y el papel fiscalizador que en teoría deberían desempeñar los líderes empresariales como representantes patronales ante el IMSS.

Cuestionado por los medios locales el pasado lunes 27 de marzo al ofrecer su última conferencia de prensa, Sigona Torres rechazó que hubiera anomalías en el IMSS durante su gestión como delegado y se deslindó de versiones periodísticas en ese sentido: “Malos manejos, imposible, me auditó AQR (Auditoria, Quejas y Responsabilidades), el órgano interno y la Función Pública. Terminé con cero observaciones ante esas tres instancias fiscalizadoras, no hay posibilidad”.

Químico farmacéutico de profesión, diputado local y federal panista por Morelos, José Sigona llegó a la delegación estatal de San Luis Potosí el 15 de agosto de 2013, en sustitución  de Alejandro Zavala Moreno; antes de su llegada a San Luis, se había desempeñado al frente de la Delegación Oriente del IMSS (2007-2013), cargos a través de los cuales tejió una red de relaciones, especialmente con las cúpulas empresariales de la entidad a las que benefició.

En su paso por ambas delegaciones del IMSS, Sigona Torres otorgó contratos por cerca de 208 millones de pesos a dos empresas de la Ciudad de México, el  Grupo Mic (https://bit.ly/2pWebdl)  y Grupo Soly (https://bit.ly/2GNII6S) aunque presumiblemente se trata de una misma con dos razones sociales pues cualquier motor de búsqueda remite al Grupo MIC cuando se busca al Grupo Soly. Una cantidad millonaria atribuible a Sigona  Torres a su paso por ambas delegaciones, en su mayoría a través de adjudicaciones directas de contratos o vía la figura de “Invitación restringida a tres proveedores”.

También, como delegado del IMSS en San Luis Potosí, otorgó en tres años 17 contratos a Fernando Abud Sarquís (director de Relaciones Públicas del ayuntamiento capitalino) por servicios de Intendencia y Lavado de Ropa,  los cuales suman 14.1 millones de pesos. De esos 17 contratos, 11 de ellos fueron vía adjudicación directa, como en su momento lo documentó Astrolabio el pasado 28 de febrero (https://bit.ly/2Iqc6gj).

Una columna publicada el pasado 25 de marzo en  el portal digital morelense Agencia de Noticias de Morelos, reseñó parte de su biografía: “algo a destacar en José Sigona Torres, además de sus finos gustos y su proclividad al dinero fácil, es lo flexible de sus convicciones políticas, ha sido expulsado del PAN, fue parte de la fallida intención de Manuel Espino de fundar su partido Concertación Mexicana, fue operador político del PRI, pero en Morelos se presume aliado del PRD, por quien todo indica que “fue rescatado” en el IMSS para venir a ser una pieza más del engranaje burocrático que se moverá a favor de su actual candidato a la gubernatura Rodrigo Gayosso Cepeda” (https://bit.ly/2GuCntx).  

El apoyo millonario a líderes empresariales

La cercanía de Sigona Torres con los líderes empresariales de la entidad fue más allá de la cortesía y el trato institucional.  Imagen frecuente de las páginas de sociales y las revistas dedicadas a difundir festejos sociales y reuniones de la socialité local, el ex delegado del IMSS favoreció a diversos negocios de dirigentes empresariales con contratos que suman poco más de siete millones de pesos y que suponen un posible tráfico de influencia y la violación al marco normativo de esa dependencia.

El anterior es el caso de Gerardo Zermeño (dirigente local de la Cámara Nacional del Comercio de 2014-2017) y Jorge  Meade Alonso (líder de Coparmex en el periodo 2013-2014), ambos representantes patronales ante el Consejo Consultivo del IMSS, a quienes benefició con diversos contratos, contraviniendo el papel fiscalizador que normativamente deberían desempeñar como integrantes de dicho consejo, una figura prevista en la ley y el Reglamento Interno del IMSS que tiene como función vigilar el correcto funcionamiento del instituto en el uso de recursos.

El Consejo Consultivo se integra por el propio delegado, un representante del gobierno del estado, dos representantes del sector patronal y dos del sector obrero. En los contratos recibidos por ambos dirigentes empresariales hay al menos un conflicto de interés y posiblemente de colusión en la licitación de obras y servicios, pues en esencia su papel debe ser el de fiscalizar al IMSS en la aplicación correcta de recursos públicos, no la de beneficiarse con contratos y obras asignadas discrecionalmente.

Al Grupo Gerzer, empresa de  Zermeño Pérez, durante la administración de José Sigona en la delegación estatal del IMSS se le asignaron contratos por 3.4 millones de pesos del 2015 al 2017. Todo ello por conceptos de compra de refacciones, herramientas menores y conservación de equipo. Los contrato (135 en total), en su mayoría fueron por adjudicación directa (https://bit.ly/2Jdeb0w). Otro apoyo al ex dirigente de Canaco fue la contratación de su sobrina Verónica Alvarado Zermeño  como Coordinadora de Atención al Derechohabiente del IMSS.

Otro caso parecido es el de Jorge Meade Alonso, ex dirigente de la Canacintra (2013-2016), a quien el delegado del IMSS benefició con  4.01 millones de pesos otorgados a su negocio Grupo Pintone. Del 2015 al 2017, a la empresa de Meade Alonso le fueron otorgados cinco contratos por concepto de refacciones y herramientas menores, todos ellos por invitación restringida.

De acuerdo al artículo 92 del Reglamento Interior del IMSS (https://bit.ly/2Jd35Zh), entre otras son atribuciones del Consejo Consultivo del instituto, las siguientes:

Fracción 1. Conocer el informe anual de labores de la Delegación, el programa de actividades y los presupuestos de ingresos y egresos de la misma; IV. Ordenar la práctica de auditorías internas a los diferentes servicios delegacionales, conocer de las llevadas a cabo y, en su caso, dictar las medidas correctivas que consideren pertinentes; XII. Vigilar que las adquisiciones en la Delegación correspondiente se ajusten a los requisitos establecidos por las leyes y los reglamentos aplicables y por las autoridades competentes del Instituto.

Pese a todo ello, el ahora delegado del IMSS presumió ante los medios que su gestión en el IMSS arrojó durante 2017 cero observaciones en el Área de Auditoría, Quejas y Responsabilidades, cero observaciones por parte del Órgano Interno de Control y solamente, por parte de la Secretaría de la Función Pública, una observación administrativa “con cero monto económico”, según consignaron diversos medios.

“Malos manejos, imposible”, remató Sigona Torres en esa conferencia de prensa el pasado 27 de marzo al anunciar su salida de la Delegación del IMSS y anunciar su incorporación al frente de la Delegación en Morelos -según dijo- para  iniciar con la labor de reconstrucción de los centros de atención afectados por los sismos de septiembre pasado.