Desiree Madrid
Un total de 33 bares, antros y restaurantes ubicados en el Centro Histórico de la capital potosina no cuentan con el aval técnico de la Coordinación Estatal de Protección Civil, al no haber entregado los dictámenes estructurales y de vulnerabilidad exigidos por la autoridad.
El dato fue revelado por el coordinador estatal de Protección Civil, Mauricio Ordaz Flores, a casi dos años del colapso ocurrido en el establecimiento conocido como Rich, en la Plaza Alttus.
Durante una entrevista, el funcionario explicó que la dependencia mantiene verificaciones permanentes en esta zona de la ciudad, donde numerosos inmuebles antiguos han sido adaptados para operar como centros de consumo. Se trata de edificaciones que originalmente fueron casas habitación y que, con el paso del tiempo, fueron modificadas para funcionar como restaurantes o bares, particularmente con la habilitación de terrazas.
Ordaz Flores señaló que en estos casos Protección Civil no ha otorgado ningún visto bueno ni opinión técnica favorable mientras los propietarios no presenten un dictamen estructural y un dictamen de vulnerabilidad.
“Si no nos entregan estos documentos, no les estamos entregando ninguna documentación”, afirmó al referirse a las condiciones mínimas para que un establecimiento pueda contar con aval oficial.
El coordinador precisó que los 33 establecimientos identificados en el Centro Histórico no están clasificados formalmente como de riesgo, pero sí se encuentran en una situación irregular desde el punto de vista técnico, al carecer de los documentos que acrediten que sus inmuebles son seguros para la operación y para la concentración de personas.
La revisión, dijo, se mantiene de forma permanente y no responde únicamente a hechos extraordinarios, sino a una política preventiva ante las condiciones particulares de la zona centro, donde predominan construcciones antiguas y modificaciones estructurales que no siempre son evaluadas por especialistas.
A casi dos años del suceso en el antro Rich, el tema de la seguridad en centros nocturnos sigue siendo un punto sensible. Aquel colapso evidenció las consecuencias de operar en inmuebles sin una evaluación estructural adecuada, lo que derivó en exigencias ciudadanas para reforzar la supervisión de este tipo de negocios.
Pese a ello, Ordaz Flores no precisó cuántos de los 33 establecimientos ya se encuentran en proceso de regularización ni si existen plazos definidos para que entreguen los dictámenes requeridos. Tampoco informó si, en caso de incumplimiento, podrían aplicarse sanciones o suspensiones.
La existencia de al menos 33 establecimientos sin aval técnico en el Centro Histórico refleja que, a casi dos años de la tragedia en uno de esta establecimientos, la regularización de bares y antros es un proceso inconcluso.





