Por Victoriano Martínez

Por si todavía hay quien recuerde la existencia del siempre decadente Sistema Estatal Anticorrupción (SEA), ese que sirvió de instrumento de la mayor simulación del gobernador Juan Manuel Carreras López autonombrado abanderado de la lucha contra la impunidad, por increíble que parezca, hay novedades: la representación ciudadana en el SEA ha sido anulada en los hechos.

El órgano de gobierno del Secretariado Ejecutivo del SEA (SESEA) habrá de reunirse en sesión a distancia la tarde de este jueves 22 de octubre convocado, no por su presidente que es a quien la ley faculta para hacer ese llamado, sino por el secretario técnico del SESEA, Jesús Rafael Rodríguez López.

Peor aún. José Ismael Leyva Nava, a quien los integrantes del Comité de Participación Ciudadana del SEA (CPC) designaron como su presidente, lo que por ley lo hace presidir el órgano de gobierno, no ha sido invitado a la reunión y sólo se enteró de manera indirecta de la sesión a la que él tendría que haber convocado.

En los hechos, Rodríguez López desconoció a Leyva Nava como presidente del órgano de gobierno y, de paso, como integrante del CPC, además de tomar su lugar. De asistir a la sesión los otros seis integrantes del Comité Coordinador, que representan al sector gubernamental, darían un claro mensaje de que desde el ámbito oficial se anula la participación ciudadana en el SEA.

El desconocimiento de Leyva Nava como presidente del CPC por parte de Rodríguez López tiene como base una consulta que realizó a la Comisión de Selección del SEA sobre el periodo para el que fue nombrado, que presuntamente concluyó el pasado 20 de septiembre.

Para tres de los cinco integrantes del CPC, tanto la Comisión de Selección como los representantes de la parte gubernamental en el Comité Coordinador, le siguen el juego a Rodríguez López como parte de operaciones encabezadas por Alejandro Leal Tovías desde la secretaría de Gobierno, por la urgencia de que se disponga del presupuesto de seis millones de pesos autorizado para este año.

El pasado 8 de septiembre, en la primera sesión del órgano de gobierno del SESEA se aprobó un presupuesto presentado por Rodríguez López, en el que se privilegia el gasto en oficinas en esta ciudad, la compra de vehículos y altos salarios, especialmente para el propio secretario técnico que elaboró el presupuesto.

El CPC acordó el 11 de septiembre solicitar a la Secretaría de Finanzas no liberar el presupuesto hasta en tanto se cumpliera el procedimiento legal, que establece que debe ser aceptado por el propio CPC antes de llevarlo al órgano de gobierno.

Los impedimentos para acceder al presupuesto han llevado a Rodríguez López a intentar continuar el trámite por vías en las que elimina la intervención del CPC, lo que ha generado situaciones que han acelerado la de por sí siempre decadente operación del SEA.

Aunque intentó que alguno más de los integrantes del CPC asumiera la presidencia del organismo, incluso entre los integrantes supernumerarios, tras el rechazo de quienes recibieron su propuesta, todo indica que no le quedó otra a Rodríguez López que señalar a Jesús Sierra Acuña como presidente del CPC, a pesar de que éstos reconocen a Leyva Nava como tal.

Las maniobras de Rodríguez López por acceder a los recursos públicos se han topado con la oposición férrea de los integrantes del CPC, quienes  combaten vía amparo el presupuesto aprobado el 8 de septiembre por no estar avalado por ellos, como ordena la Ley del SEA.

Tal es el grado de descomposición del Sistema Anticorrupción que, desde que inició, se dijo que nació muerto, que el nombramiento de Rodríguez López al frente del SESEA también fue cuestionado por integrantes del CPC por la vía de un juicio de amparo sobre el que se realizará la audiencia constitucional en una semana.

Le quedan prácticamente dos meses al año, y el Sistema Estatal Anticorrupción no ha podido aplicar un solo peso a promover las acciones para las que fue creado desde hace tres años.

Desde su despacho, Carreras López debe estar muy satisfecho: se podrá proclamar creador del sistema para combatir la corrupción, al mismo tiempo que podrá justificarse que no quedó en sus manos el fracaso de su operación… aunque él sea la cabeza del grupo que opera para que no funcione.