María Ruiz
El estado de San Luis Potosí se ha posicionado entre las entidades más peligrosas para los cuerpos de seguridad en México durante el primer trimestre de 2026. De acuerdo con los registros de la organización independiente Causa en Común, la entidad suma un acumulado de tres agentes asesinados hasta el 26 de marzo, una cifra que lo coloca en quinto lugar nacional en incidencia de este tipo de ilícitos, compartiendo posición con el estado de Puebla.
La violencia contra las corporaciones en territorio potosino ha mostrado una concentración crítica en semanas recientes. Durante el periodo del 20 al 26 de marzo de 2026 se detectó el asesinato de dos agentes de seguridad pública en la entidad. Estos casos se suman al registro previo del 19 de febrero, cuando se reportó el homicidio de Jorge Olvera, quien se desempeñaba como elemento de la Policía Municipal de Soledad de Graciano Sánchez.
El panorama en San Luis Potosí, aunque alarmante, se enmarca en una crisis de seguridad nacional que ya suma al menos 89 agentes asesinados en lo que va del año.
Al comparar las cifras locales con el resto del país, Jalisco encabeza la lista con la cifra más alta de 29 víctimas; seguido por Morelos con 10, el Estado de México con seis; y un grupo de tres estados: Michoacán, Sinaloa y Guanajuato, que contabilizan cinco homicidios cada uno.
San Luis Potosí aparece inmediatamente después en el ranking nacional con sus tres casos documentados.
A nivel nacional, el desglose de las víctimas por tipo de institución revela que los elementos municipales son los más expuestos. De los 89 casos totales, 35 víctimas pertenecían a policías municipales, 32 a la Guardia Nacional y 22 a las policías estatales.
En el caso de San Luis Potosí, la baja confirmada en febrero en Soledad de Graciano Sánchez refuerza esta tendencia, donde los agentes del orden local enfrentan el mayor riesgo de agresiones directas.
Por otro lado, la elevada cifra de la Guardia Nacional a nivel federal se atribuye a eventos de alta letalidad focalizados, como el ocurrido el 22 de febrero en Jalisco, donde el registro histórico muestra una concentración inusual de múltiples bajas en una sola jornada.
La organización subraya que, desde el inicio del actual periodo administrativo el 1 de octubre de 2024 y hasta finales de marzo de 2026, el país ha acumulado un saldo total de 531 agentes de seguridad asesinados. Esta estadística refleja una presión constante sobre las fuerzas del orden en México, con un promedio de violencia que no ha dado tregua a las corporaciones potosinas ni a las del resto de la República.





