Por Victoriano Martínez

La administración municipal de Soledad de Graciano Sánchez sigue la misma escuela que la encabezada por Ricardo Gallardo Juárez en la capital durante el trienio pasado en cuanto a informar sobre el destino de los recursos públicos: simular que se publican los egresos y ocultar la inmensa mayoría.

Durante 2016, Gallardo Juárez publicó 5 mil 965 pagos que acumularon 444 millones 598 mil 990.37 pesos y reportó en su informe financiero mil 958 millones 515 millones de pesos como pagados, es decir, ocultó el destino de mil 513 millones 916 mil 9.63 pesos, en clara violación a la Ley de Transparencia. Un ocultamiento del 77.3 por ciento del presupuesto gastado.

Aunque ese ocultamiento fue denunciado ante la Comisión Estatal de Garantía de Acceso a la Información Pública (CEGAIP) por las agrupaciones Acción Ciudadana y Ciudadanos Hasta la Madre, los comisionados Alejandro Lafuente, Yolanda Camacho y Claudia Ávalos Cedillo dictaminaron que no violaba la Ley y sólo ordenaron publicar los grandes rubros en que fueron “dispersados”.

De los comisionados que encubrieron aquel ocultamiento, sólo Lafuente aún no concluye su periodo. Pero nada ha cambiado, el ocultamiento estilo Gallardo continúa en Soledad de Graciano Sánchez en proporciones mucho mayores y con la misma complicidad desde la CEGAIP.

La administración de Gilberto Hernández Villafuerte, durante 2019, sólo publicó 854 pagos por 26 millones 274 mil 915.46 pesos, a pesar de que contó con un presupuesto de mil 104 millones 703 mil 918 pesos, según el tercer informe trimestral. Un ocultamiento del destino del 97.62 por ciento del presupuesto sin una sola observación por parte de la CEGAIP.

Para su estrategia de simulación y ocultamiento de la información de egresos, Hernández Villafuerte se valió de la presentación de tres archivos Excel en el formato para la Plataforma Estatal de Transparencia con el reporte de una mínima parte de los egresos. A partir del segundo trimestre publicaron datos del trimestre anterior, para aparentar el cumplimiento.

Una actitud que contrasta con la actual administración municipal de la capital, que mes a mes publicó sus egresos de 2019, que acumularon 13 mil 772 pagos por 3 mil 59 millones 447 mil 636.50 pesos, de un presupuesto aprobado por 3 mil 30 millones 564 mil 374 pesos, sin contar las ampliaciones presupuestales.

“¿A dónde va el dinero?”, se cuestionan los regidores de Morena en el Ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez. Si ellos, como parte del Cabildo, lo cuestionan con estados financieros en sus manos, el panorama para la ciudadanía en general es toparse con la opacidad total: sólo es posible saber en qué se gastaron 2.38 de cada 100 pesos gastados.

El 20 de marzo del año pasado, Paulina Sánchez, presidenta de CEGAIP, firmó un convenio de colaboración con Hernández Villafuerte, para “fortalecer el trabajo interinstitucional y contribuir a la rendición de cuentas y transparencia”.

Si para el cierre de año lo que se tiene es un ocultamiento casi total del destino de los recursos públicos, no sólo Hernández Villafuerte debe responder por el incumplimiento a la Ley de Transparencia, sino que recae sobre la CEGAIP un alto grado de sospecha como impulsora de la opacidad.