Por Victoriano Martínez
Además de la sospecha de irregularidades en la subasta de inmuebles municipales para presuntamente financiar obras, el proceso ha expuesto ilegalidades y negligencia por parte del alcalde Enrique Galindo Ceballos y su Cabildo al extremo de quedar exhibido por una ciudadanía más comprometida con las áreas de donación para convertirlas en espacios útiles a la comunidad.
Desde 2024, los vecinos del fraccionamiento Puerta de Piedra iniciaron un proyecto integral de recuperación urbana en su área de donación. Lo más lógico si se trata de un terreno que por ley el fraccionamiento entrega al Ayuntamiento para beneficio comunitario.
Un proyecto cuyos resultados están a la vista: es evidente su contribución para hacer efectivo el derecho a la ciudad, en más de año y medio sus efectos para la reconstrucción del tejido social se muestran en las frecuentes actividades que convocan a los habitantes de la zona, y el mejoramiento ambiental es innegable.
El área se encuentra en plena recuperación ambiental. Cuenta con una gran variedad de especies de flora, desde árboles frutales hasta ornamentales, con el efecto positivo de atraer diversidad de fauna que lo convierten en un área de recreación, ejercicio y contemplación de aves como halcones, gavilán blanco, cardenal pardo, quebrantahuesos, mosquero cardenal y dormilona canela, que han vuelto a la zona.
El hecho no sólo deja ver el contraste entre una ciudadanía comprometida con su espacio vital y una autoridad de propagandísticos domingos de pilas sin efectos perdurables, sino que además confirma la irresponsabilidad e ilegalidad con la que se dio la desafectación y desincorporación del dominio público de los predios que pretenden vender.
¿Cómo hicieron para determinar que las áreas de donación que han puesto en venta dejaron de ser de utilidad pública como requisito para su desincorporación si, por lo menos en los cinco predios de Puerta de Piedra, ha quedado evidenciado que ni siquiera los visitaron? De haberlo hecho se habrían percatado de su utilidad pública.
Pero esa no es la única actitud irresponsable en el proceso que exhibe el incumplimiento de sus obligaciones legales. Como fundamentación para declarar la desincorporación, en la Gaceta Municipal 261 señalan que cumplen con la consulta pública mencionada en los artículos 111 y 112 de la Ley Orgánica del Municipio Libre.
No obstante, ese cumplimiento sólo lo describen con señalar que las obras “fueron sometidas a la consideración del Consejo de Desarrollo Social, en un ejercicio de consulta pública, tal como consta en el acta de la Sexta Sesión Ordinaria del Consejo de Desarrollo Social Municipal de San Luis Potosí, S.L.P., celebrada el día 08 de enero de 2026”.
Como si incluir la frase “en un ejercicio de consulta pública” en ese señalamiento convirtiera una sesión del Consejo de Desarrollo Social Municipal justo en una consulta pública.
¿De verdad consideran el acta de esa sesión como el expediente de consulta pública que les obliga a entregar la fracción I del artículo 112 de la Ley Orgánica del Municipio Libre?
Galindo Ceballos no fue capaz de visitar y confirmar la utilidad o no de las áreas de donación que quiere vender, y tampoco tuvo la capacidad (¿o voluntad?) de hacer una consulta pública, con todos los requisitos legales que implica esta figura.
Tan chambón resultó el alcalde, que intenta hacer pasar como ente de consultas públicas al Consejo de Desarrollo Social Municipal sólo porque en la fracción III del artículo 97 del Reglamento de Integración y Funcionamiento de los Organismos de Participación Ciudadana señala que ese organismo debe “colaborar en la consulta pública sobre temas sustantivos para los cuales las leyes mandaten consultar”.
“Colaborar en” es algo muy distante de ampliar la representación que tienen las Juntas de Participación Ciudadana y estirarla hasta convertir al Consejo de Desarrollo Social Municipal en una fuente de consulta pública.
Tan ridícula resulta esa chambona maniobra, que hasta ahora los vecinos de Puerta de Piedra se enteran que los beneficios ambientales y de reconstrucción del tejido social que lograron con su área de donación, los quiere eliminar una autoridad por una sospechosa urgencia de subastas para obras que privilegian el concreto y los automóviles.
El desconocimiento de la labor comunitaria en el área de donación de Puerta de Piedra muestra además un aspecto muy preocupante en la pretendida subasta de predios: la sospecha de que Galindo Ceballos desconoce los terrenos que ha puesto en venta. ¿Cómo evaluó que no perjudicaría a los vecinos? ¿O es que ellos no importan?
El proyecto integral de recuperación urbana que iniciaron en 2024 los vecinos del fraccionamiento Puerta de Piedra en su área de donación es una muestra más de cómo la población va adelante en acciones de beneficio común y de cómo la politiquería que motiva a quien debe ser servidor público lo obstaculiza y hasta busca impedirlo.





