Desiree Madrid
Una petición ciudadana busca frenar el proyecto de construir un acuario con fauna viva en el Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes, en San Luis Potosí. La iniciativa plantea cancelar la propuesta y destinar los recursos a mejorar las condiciones de los animales que actualmente permanecen bajo cuidado humano en la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) del Parque Tangamanga I.
La causa advierte que incorporar especies marinas en cautiverio implicaría una mayor demanda de agua en una ciudad que enfrenta problemas de abastecimiento, además de cuestionar que se pretenda sumar más animales a espacios de exhibición cuando los ejemplares que ya se encuentran en instalaciones bajo responsabilidad pública no cuentan con condiciones adecuadas. Entre los señalamientos se menciona particularmente las instalaciones destinadas a los felinos en la UMA del Tangamanga I, donde considera que el espacio y la atención que reciben son insuficientes.
Como alternativa, la iniciativa solicita una evaluación independiente de las instalaciones y las condiciones de vida de los animales resguardados en el parque, así como la publicación de sus resultados y mejoras en infraestructura, atención veterinaria y bienestar animal. También propone que la renovación del Museo Laberinto se realice mediante tecnologías digitales y recursos multimedia que permitan ofrecer experiencias educativas sobre los océanos y la vida submarina, sin recurrir al cautiverio de nuevas especies.
La inconformidad retoma como antecedente la movilización ciudadana y de organizaciones civiles que se generó alrededor de la transformación del antiguo balneario Splash en Dinoasis Aqua Park. En febrero de este año, las protestas, la recolección de firmas y los cuestionamientos de agrupaciones como Cambio de Ruta llevaron a que funcionarios relacionados con el proyecto, entre ellos titulares de dependencias estatales, ofrecieran explicaciones públicas sobre la intervención, sus posibles impactos ambientales y el uso de agua. El parque acuático fue inaugurado el 4 de abril, aunque las controversias no terminaron con la entrega de la obra.
De hecho, el proyecto Dinoasis mantiene un frente judicial. La asociación civil Cambio de Ruta promovió un amparo para cuestionar la ejecución de los trabajos y posibles afectaciones ambientales. Aunque inicialmente la demanda fue desechada bajo el argumento de que la obra ya estaba construida y en funcionamiento, el Primer Tribunal Colegiado en Materias Civil y Administrativa del Noveno Circuito revocó esa determinación en julio de 2026 y ordenó que se retomara el trámite. Más recientemente, la organización señaló que una inspección judicial relacionada con el caso continúa retrasada por recursos promovidos por autoridades estatales.
La nueva petición busca que la discusión sobre el acuario no avance sin considerar el bienestar animal y las condiciones ambientales de la ciudad. Las personas interesadas pueden consultar el documento y sumarse a la recolección de firmas aquí.





