Fernanda Durán
Capacitación para docentes y tutores, atención psicológica accesible, mejores protocolos de emergencia y medidas de seguridad fueron algunas de las exigencias que surgieron entre estudiantes de la UASLP tras el fallecimiento de Santiago, alumno de nuevo ingreso de la Facultad de Ingeniería. Mientras la comunidad estudiantil pidió que lo ocurrido no quedara sólo en mensajes y conferencias, Ingeniería anunció primero la reanudación de actividades para este miércoles y, horas después, informó que daría facilidades a quienes quisieran acudir al funeral y participar en actividades en memoria del joven.
Santiago falleció la mañana del martes 8 de septiembre dentro de la zona universitaria poniente. Durante las horas posteriores, compañeros y representantes estudiantiles comenzaron a cuestionar no sólo lo ocurrido, sino también la forma en que la Universidad atiende la salud mental y acompaña a su comunidad ante situaciones de crisis.
La Consejería y Sociedad de Alumnos de la Facultad del Hábitat manifestó preocupación por “la manera en que se toman acciones, procesos y difusión de los apoyos con los que cuenta la institución para la atención y el cuidado de la salud mental de los alumnos dentro de la universidad”.
El posicionamiento estudiantil planteó una discusión más amplia sobre las herramientas disponibles dentro de la UASLP para atender problemas de salud mental, ya que “resulta sumamente alarmante que en pleno mes de prevención del suicidio atravesemos por esta pérdida, la cual abre el diálogo y nos invita a reflexionar en qué estamos fallando como comunidad como para que uno de los nuestros tomara esta decisión”.
“La salud mental no es un tema que debe manejarse a la ligera y debe ser algo a lo cual puedan tener acceso la comunidad de manera íntegra y efectiva”, expresaron.
Entre las principales demandas se encuentra una mayor capacitación para tutores y profesores, al considerar que estos pueden convertirse en el primer punto de contacto cuando un estudiante atraviesa una situación difícil.
También solicitaron mayores apoyos para proyectos relacionados con salud mental y cuestionaron que las acciones institucionales puedan limitarse a conferencias o actividades aisladas. A ello sumaron la necesidad de revisar protocolos de evacuación, líneas de atención de emergencias y medidas de seguridad dentro de los campus.
“No dejemos que lo ocurrido hoy se transforme en un número más; tomemos esto como una oportunidad de mejorar y cuidar a la comunidad universitaria”.
Horas después del fallecimiento, la Facultad de Ingeniería informó inicialmente que, tras el desalojo y la suspensión de actividades del martes, las labores académicas y administrativas se reanudarían este miércoles 9 de septiembre.
El anuncio generó inconformidad entre algunos estudiantes en redes sociales, quienes cuestionaron que las actividades continuaran con normalidad un día después de lo ocurrido y sin que en ese momento se hubieran anunciado medidas adicionales de acompañamiento.
Más tarde, la Facultad emitió un nuevo posicionamiento en el que identificó al estudiante como Santiago González y expresó condolencias a su familia, seres queridos y compañeros. Al mismo tiempo informó que, “escuchando y atendiendo la voz de nuestros estudiantes”, se instruyó al personal docente para dar facilidades a quienes quieran acompañar a la familia durante los servicios funerarios y participar en actividades realizadas en memoria del joven.
En tanto continuaban los posicionamientos institucionales, compañeros de la Facultad de Ingeniería organizaron durante la tarde- noche un rosario en memoria de Santiago.
Pidieron acudir con veladoras y rosarios, y permanecieron reunidos hasta cerca de las 20:00 horas. Durante varios minutos, el silencio predominó entre quienes acudieron al campus. Después comenzó una oración y las autoridades permitieron el ingreso de los estudiantes a las instalaciones y las veladoras fueron llevadas al interior del campus, donde permanecieron reunidos como parte de la despedida.
La tarde del martes, el rector Alejandro Zermeño Guerra confirmó que Santiago era estudiante de primer año y precisó que el hecho ocurrió alrededor de las 9:45 de la mañana, aunque evitó definir el tipo de deceso al reiterar que será cuestión de la fiscalía.
El secretario general, Federico Garza Herrera, indicó que hasta ese momento la Universidad no tenía conocimiento de algún antecedente relacionado con problemas o agresiones que hubiera reportado el joven.
“A este momento no y, como lo señalaba el señor rector hace un momento, la evaluación que se hace previo a su examen de ingreso a la universidad, todo reflejaba cuestiones normales”, dijo.
La Universidad informó además que puso a disposición de la Fiscalía las cámaras existentes en el campus para que sean incorporadas a las diligencias y que personal jurídico acompaña a la familia durante los trámites correspondientes.
Zermeño señaló también que la institución canceló las actividades previstas durante la semana relacionadas con el inicio del ciclo escolar.
Mientras tanto, dentro de la UASLP permanecen abiertas otras preguntas que no dependen de la indagatoria ministerial: qué tan accesibles son los servicios de apoyo psicológico, qué preparación tienen docentes y tutores para detectar y canalizar situaciones de riesgo y qué protocolos existen para responder cuando una comunidad universitaria atraviesa una situación de este tipo.
Actualmente el Centro de Orientación Psicológica de la Facultad de Psicología anuncia en redes sociales su atención para estudiantes que requieran acompañamiento, el cual está ubicado en Bruselas 130, colonia Providencia, de lunes a viernes de 10:00 a 18:00 horas, con citas al 444 822 1222.
El Instituto Potosino de la Juventud también ofrece atención psicológica gratuita al 444 896 4295. Además, de que existe la orientación gratuita las 24 horas de la Línea de la Vida contactándolos al 800 911 2000.





