Una chambita de esas

Alejandro Rubio

2026 año electoral y el panorama no da para ponerse entusiastas ni positivos. Está por agruparse lo peor de lo peor para montar los espectáculos y shows más deleznables que se podrían ver, conocidos como “campañas”; así como una sarta de contaminación visual y auditiva distribuida en toda la ciudad.

Pero no es nada nuevo… y tan es así, que la descripción anterior se podría usar en cualquier año y en el estado que sea.

La elección es un ejercicio simple, pero a la vez sus implicaciones son inmensas. Basta con tachar una boleta para sumergir a una ciudad en las penumbras durante, mínimo, tres años, o a todo un estado durante seis.

Votar va más allá de rayar una hoja y depositarla en la urna, se le está dando un trabajo (muy bien pagado, por cierto) a una persona, que básicamente consiste en “servirle” a los demás.

Fácil, ¿no?

Pues al parecer no lo es porque de todos no se hace uno.

Qué valor y autoestima es haber hecho un pésimo trabajo y aun así postularse para un cargo más alto.

Confunden aspiraciones personales con capacidad. Y la ambición es tan grande, que no importa cuánto caos hayan dejado, siempre quieren más.

Ayer, el diputado Rubén Guajardo confirmó las aspiraciones de sus compañeros panistas para el próximo trienio; él, como siempre, se perfiló para la alcaldía, esa táctica de siempre tirarle a lo alto para después ser consolado con una humilde diputación.

Pero si tuvieran que escribir una solicitud de empleo, ¿qué podrían en su experiencia profesional? ¿Tapete del gobernador en el Congreso del Estado LXIV Legislatura? Lo lamentable es que en estos tiempos y en este estado esa podría ser una muy buena carta, al parecer en los tres poderes ese ya es un requisito indispensable para la función pública potosina.

La capital potosina es una muestra del por qué no fue tan buena idea esa de la reelección en los alcaldes. La ciudad es un desastre y no hay mejoría en absolutamente ningún aspecto, salvo, la gran cantidad de premios que ganó esta administración y que parece que fueron otorgados a otro San Luis Potosí, porque de ciudad árbol, cultural, deportiva, etc., etc., etc., este lugar no tiene nada.

Muy positivo debe ser Enrique Galindo, para, después de dos trienios de estancamiento, expresar su pretensión de postularse por la gubernatura, al haber demostrado que no pudo con la capital. No, no ha bastado con haber adquirido patrullas nuevas en dos ocasiones.

Qué bondadosa es la administración pública para ser el refugio de miles y miles de mentes que, de tener que valerse por sí mismas sin el erario de por medio, carecerían de todas aquellas riquezas que formaron gracias nuestros impuestos.

Usted, amable lector, pregúntese cuándo ha hecho una pésima labor en su trabajo y después de eso fue ascendido con un sueldo mucho mejor. Eso básicamente es lo que pasa en la administración pública.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Actualmente director editorial de Astrolabio Diario Digital, con interés y experiencia en Transparencia y el Derecho de Acceso a la Información Pública. Formó parte de la tercera generación del MásterLab en edición de investigaciones organizado por Quinto Elemento Lab.