Desiree Madrid
La Universidad Politécnica de San Luis Potosí (UPSLP) presentó el 21 de abril de 2026 tres oficios formales, dirigidos al presidente municipal Enrique Galindo Ceballos; al director de Administración y Finanzas de Interapas, Arturo Jaimes Núñez; y al encargado de despacho de Agua Potable, Alejandro Terán Ríos, en los que documenta el colapso recurrente del sistema de drenaje en las inmediaciones de su campus ubicado en Urbano Villalón número 500, colonia La Ladrillera.
El detonante inmediato fue el episodio del 20 de abril, cuando las lluvias registradas entre la tarde noche provocaron que en la intersección de Prolongación Coronel Romero y avenida Urbano Villalón el pavimento cediera ante la presión del subsuelo y una alcantarilla expulsara una columna de aguas negras que superó el metro de altura, extendiéndose sobre la vialidad.
Lo que parecía una fuente terminó siendo aguas negras a presión, acompañadas de malos olores, lodo y desechos. Los más afectados fueron los estudiantes del plantel, quienes al salir de clases se encontraron con accesos completamente inundados. Incluso, residuos alcanzaron las puertas de la institución, dificultando el paso y generando condiciones insalubres.
En los oficios —identificados como UPSLP/R/173-2026, UPSLP/R/174-2026 y UPSLP/R/176-2026— la institución afirma que el problema no es nuevo. El texto señala que durante los últimos doce meses se ha registrado mediante “evidencia audiovisual y reportes internos” un patrón de reincidencia, y que la atención brindada tras cada evento “ha sido de carácter reactivo, enfocada en la mitigación inmediata del incidente por corporaciones como Protección Civil”, sin que se conozca la implementación de “acciones correctivas estructurales que prevengan la recurrencia del problema”.
Las consecuencias documentadas por la universidad abarcan cuatro áreas: afectaciones al acceso y la movilidad que ponen en riesgo la integridad física y el patrimonio de estudiantes, familias y personal; riesgos sanitarios derivados de la saturación del drenaje; potenciales daños a la infraestructura universitaria y a inmuebles colindantes; e interrupciones en la operación académica.
El problema tiene raíces técnicas documentadas. El sistema de alcantarillado de San Luis Potosí arrastra una problemática estructural, ya que en muchos sectores combina aguas pluviales con sanitarias, lo que provoca que durante lluvias intensas la red se sature y colapse.
Datos del organismo operador Interapas señalan que, previo a la temporada de lluvias, se han retirado cientos de kilogramos de basura de las redes sanitarias, entre ellas plásticos, residuos domésticos y materiales sólidos que impiden el flujo adecuado del agua.
La UPSLP solicitó también establecer un canal de coordinación institucional que permita dar seguimiento puntual a las acciones y garantizar condiciones seguras para la comunidad universitaria, reiterando su disposición de colaborar con las autoridades municipales para contribuir a una solución integral y duradera.
El comunicado institucional difundido por la propia universidad advierte que, ante la proximidad de la temporada de lluvias, resulta “fundamental avanzar hacia soluciones de fondo”.
Los tres oficios, fechados el 21 de abril de 2026, fueron recibidos y sellados por las instancias destinatarias el 22 de abril. Fue el rector de la institución, Néstor Garza Alvarez, quien publicó los oficios en sus redes sociales.



