María Ruiz
Un problema de drenaje que se ha agravado durante años mantiene en condiciones de riesgo a habitantes del barrio de Santiago, en San Luis Potosí, particularmente en la calle Juan Álvarez, entre Gabriel Gavira y Damián Carmona, donde el ciudadano Raúl Rivera denunció la falta de respuesta de Interapas y del Ayuntamiento capitalino para atender el colapso de la infraestructura sanitaria.
El afectado, quien tiene más de 40 años viviendo en el lugar, explicó que desde hace aproximadamente seis meses acudió en reiteradas ocasiones a las oficinas del organismo operador para solicitar una reparación. Sin embargo, aseguró que únicamente ha recibido respuestas evasivas y compromisos de atención que no se han concretado.
La situación llegó al punto en que las aguas residuales comenzaron a ingresar a distintas áreas de su vivienda, como la sala y el comedor, debido a que el drenaje dejó de funcionar adecuadamente. Al intentar realizar excavaciones para identificar el origen del problema, encontró que no existe una tubería conectada, sino una especie de fosa que se ha formado con el paso del tiempo.
Rivera señaló que personal de Interapas le indicó que debía realizar por cuenta propia la conexión de su vivienda a la red de drenaje, ubicada aproximadamente a tres metros de profundidad. El organismo incluso le entregó un permiso para ejecutar los trabajos, pero la obra requiere maquinaria y recursos económicos con los que no cuenta.
Además, para obtener la autorización tuvo que realizar trámites ante distintas instancias, entre ellas Tránsito, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Ayuntamiento, con la finalidad de cumplir los requisitos para intervenir la vialidad.
El ciudadano cuestionó que, pese a tratarse de un problema relacionado con la infraestructura sanitaria, se pretenda trasladar a los habitantes la responsabilidad y el costo de una obra de esa magnitud.
“No tenemos los medios, los recursos como para hacer ese tipo de obras”, expresó, al señalar que desde Interapas le argumentaron que no cuentan con vehículos ni personal para realizar esos trabajos.
A la problemática del drenaje se suma el deterioro de la calle, donde, según relató, existen varios socavones que han sido cubiertos en distintas ocasiones sin que se atienda el problema de fondo. Advirtió que el paso constante de vehículos pesados, incluidos camiones urbanos y pipas de agua, representa un riesgo porque las vibraciones podrían terminar por romper el piso y afectar las propiedades cercanas.
El entrevistado explicó que tuvo que dejar la excavación en las condiciones actuales y colocar señalamientos para advertir a los automovilistas, pues algunos circulan a exceso de velocidad y no reducen la marcha hasta encontrarse prácticamente frente al hundimiento.
La situación también representa un riesgo para peatones, particularmente porque se trata de una zona escolar. A ello se suman las complicaciones viales que se han presentado por los trabajos y cierres en calles cercanas.
Rivera relató que, tras los problemas registrados recientemente en la calle Altamirano y Damián Carmona, tuvo contacto con un ingeniero de Obras Públicas, quien se comprometió a revisar el caso. Aunque el funcionario no acudió personalmente, envió a un auxiliar que tomó fotografías y quedó de reportar las condiciones a su superior, sin que hasta el momento el afectado tenga una respuesta concreta.
También recordó que aproximadamente ocho meses atrás el regidor Jorge Zavala acudió a su domicilio acompañado de colaboradores, conoció las condiciones del drenaje y observó las afectaciones al interior de la vivienda. En aquella ocasión, aseguró, recibió el compromiso de buscar una solución, pero posteriormente le informaron que no era posible intervenir.
El ciudadano dijo que ha entregado expedientes y documentación tanto a Interapas como a las oficinas municipales, e incluso le han solicitado nuevamente copias de los mismos documentos, sin que ello se traduzca en una intervención.
“Yo no sé para qué quieren tanta copia, todo lo que se supone que a uno le piden, ellos deben de tener ahí todo, pero yo de todos tengo juegos de copias para estarles dando cada vez que me lo soliciten; el problema es cuándo van a atender”, cuestionó.
Ante la falta de respuesta, consideró que los habitantes podrían verse obligados a recurrir a medidas de presión, como el cierre de calles, para conseguir que las autoridades atiendan el problema, tal como ocurrió en otros puntos de la zona.
Finalmente, criticó que tanto Interapas como el Ayuntamiento capitalino permitan que las fallas de infraestructura se acumulen hasta convertirse en problemas mayores, pese a que, aseguró, se trata de una situación que afecta no solamente a una vivienda, sino a quienes transitan diariamente por el sector.
“Estamos completamente abandonados”, manifestó, al pedir que las autoridades municipales y el organismo operador acudan al lugar y establezcan por escrito un compromiso de atención, antes de que el deterioro de la calle provoque daños mayores.





