VICENTICO (1)

Ciudad de México, (27 de Marzo).- Unir el rock, al más puro estilo de Vicentico, con el sonido norteño, directamente de Texas, del grupo Intocable, parecía un encuentro insospechado. Sin embargo, el argentino decidió probar su empatía musical con este género a través del temaViento, que se incluye en su sexto y más reciente material discográfico,Último acto. Los resultados fueron afortunados y suavizaron las propuestas de ambas expresiones.

Para el vocalista de Los Fabulosos Cadillacs ésta es una de las posibilidades de explorar su faceta en solitario: ir por un camino más que explosivo, amable, en el que pueda adentrarse en sus emociones personales y espirituales, casi esotéricas, para proyectarlas a sus seguidores.

Es por eso que, considera, vive en dos planetas diferentes: el de la banda de rock, que en 2015 celebra 30 años de trayectoria, y el camino propio que inició en 2002 con un disco homónimo, para continuar con Los rayos(2004), Los pájaros (2006), Sólo un momento (2010), Vicentico 5 (2012) y ahora Último acto (2014).

En su visita a las instalaciones de Excélsior, Vicentico —quien actuará en el Auditorio Nacional el 23 de abril— habla lo necesario, seriamente primero y después se le escapan las sonrisas y el cansancio, mientras sus ojos brillan al hablar acerca de la música que le hace latir.

“Cuando nos pusimos a escuchar las canciones que queríamos que estuvieran en el disco Último acto, un par de ellas me sonaban norteño y al productor Cachorro López, también. De las bandas norteñas que conozco, la que me gusta de corazón es Intocable, que trasciende en el género, porque no sólo es una banda norteña, sino una de músicos que hacen música. A veces tienen ese estilo norteño pero, de hecho, en la colaboración conmigo tocaron lo que les salía y fue una mezcla de cosas.

“Le mandé un mail a Ricky (Ricardo Javier Muñoz, vocalista y acordeón) y enseguida él se prendió. Fue un momento genial y divino tenerlos y trabajar con ellos. Me encantó”, expresó Vicentico.

El cantante de 50 años tuvo la necesidad de descubrirse en otros ritmos, de ser él mismo más allá de Los Fabulosos Cadillacs. Sin embargo, la banda es una constante en su vida y en sus proyectos futuros, en los que se suma una celebración hecha de contados conciertos, como una reunión de amigos, que iniciará en mayo en Chile con miras a visitar México en noviembre.

“Ser solista me da la posibilidad de caminar de un modo más suave, más como soy yo personalmente, y en Los Fabulosos Cadillacs soy un instrumento más. Nos vamos pisando los unos a los otros, de un modo cariñoso, no de un modo feo, y ahí tengo que buscar el modo para que la voz, que es un instrumento natural, sobresalga de los otros. Eso genera un modo de trabajar, de escribir y de pensar las canciones. A Los Cadillacs nos hace felices tocar siete u ocho veces por año para que cada concierto sea una reunión festiva. Hay ideas para un nuevo disco.

“Pero esto, mi faceta en solitario, es lo opuesto, porque los temas buscan tener un hueco para que aparezca un cantante. Hay amabilidad musical, pero también es más oscuro en el sentido esotérico; más oculto por revelar de mi parte y conmigo mismo. Son cosas diferentes y me gustan mucho”, explicó.

Es por eso que Último acto está hecho de una materia distinta y en 18 canciones manifiesta mezclas de géneros con colaboradores como Willie Nelson, Sly & Robbie, Our Latin Thing y la actriz Valeria Bertuccelli, su esposa, con quien además reversiona al brasileño Roberto Carlos en No te apartes de mí.

Y aunque falta sólo un mes para el concierto en México, no tiene claro cómo será, sólo sabe que los invitados especiales tienen otros compromisos justo ese mismo día, por lo que comenzará a planear tal presentación hasta su regreso a Argentina a donde vuela hoy.

“O te dan ganas de hacer canciones o no. Y me dan ganas por el momento, por lo cual es que sigo. Es mi oficio hacerlas, pero también es mi modo de vida. Me gusta cambiar y buscar nuevas maneras. Los músicos tenemos la necesidad de contar algunas cosas o de decir algo, que tampoco sé bien qué es, pero es una necesidad. Eso hace que sigas adelante. Hay cosas que me encantaría transmitir, como lo lindo que es el atardecer sobre el mar. Esa sensación de compartir esa idea, por ejemplo, te lleva a buscar una canción con cosas que son parte de lo que me gusta a mí”.

¿Dónde verlo?

Vicentico.

  • Auditorio Nacional. Paseo de la Reforma 50, Bosque de Chapultepec.
  • Jueves 23 de abril, 2015.
  • 20:30 horas.
  • 300 a mil 200 pesos.

DISCOGRAFÍA

  • Vicentico (2002).
  • Los rayos (2004).
  • Los pájaros (2006).
  • Sólo un momento (2010).
  • Vicentico 5 (2012).Último acto (2014).

Fuente: Excélsior