Fernanda Durán
En San Luis Potosí, la labor de las y los cronistas municipales, encargados de documentar la memoria histórica, cultural y social de sus comunidades, enfrenta retos estructurales que van desde la falta de remuneración hasta la escasa visibilidad institucional a pesar de su papel en la construcción de identidad colectiva.
Durante una presentación en el Congreso del Estado, integrantes del Consejo de la Crónica Municipal expusieron las condiciones en las que desarrollan su trabajo. De acuerdo con su presidente, Cristóbal Martínez Maya, “el 75 por ciento de los cronistas municipales del Estado de San Luis Potosí son honoríficos, no perciben un estipendio por el desempeño de su labor”, lo que refleja una actividad sostenida principalmente por vocación.
Actualmente, el Consejo agrupa a cronistas de los 59 municipios del estado, con un registro aproximado de 70 personas, debido a que algunos municipios cuentan con más de un cronista especializado por zonas o temáticas. Sin embargo, 16 municipios carecen de cronista, ya sea de manera oficial o honoraria.
Lorena Rojas, vicepresidenta del Consejo, señaló que la falta de respaldo institucional es una constante.
“El 75 por ciento o quizá más no reciben ningún respaldo de sus municipios de manera oficial ni tampoco una remuneración por su trabajo”.
A esto se suma la desigualdad en la participación, ya que solo 14 de los cerca de 70 cronistas registrados son mujeres.
El trabajo de los cronistas, explicaron, no se limita a la recopilación de datos históricos, sino que implica investigación, divulgación y trabajo comunitario. Se trata de perfiles diversos: historiadores, geógrafos, literatos, docentes, que combinan su formación académica con el rescate de la tradición oral.
“Se nutre también, y creo que principalmente, desde la tradición oral y el acercamiento con la gente”, expuso Rojas.
Pese a ello, gran parte de su producción se realiza de manera autogestiva, ya que muchos cronistas financian sus propias publicaciones ante la falta de apoyos para edición o difusión, incluso en instituciones académicas. En ese sentido, se expuso que existen casos donde cronistas no logran acceder a espacios de publicación o respaldo económico.
Además de las limitaciones materiales, otro de los principales desafíos es la falta de reconocimiento social. El diputado Emilio Rosas Montiel que encabezó la presentación señaló que, fuera de los círculos especializados, existe desconocimiento sobre su labor.
“Si vamos ahorita a la calle y preguntamos qué hace un cronista, mucha gente no lo sabrá”.
No obstante, la legislación estatal establece la obligación de los municipios de contar con cronistas y garantizarles condiciones dignas.
“La Ley del Municipio Libre de San Luis Potosí marca que todos los municipios tienen la obligación de nombrar a su cronista municipal o cronistas regionales, y que se les tiene que dar, percibir una remuneración digna”, se indicó durante el encuentro.
A pesar de este marco normativo, su cumplimiento es irregular y, en muchos casos, inexistente. Frente a ello, el Consejo ha optado por fortalecer su organización interna y ampliar su alcance territorial; parte de su estrategia ha sido descentralizar actividades hacia distintas regiones del estado, particularmente la zona Huasteca, y consolidar espacios de divulgación.
Entre estas acciones se encuentran ciclos de conferencias mensuales que el Consejo realiza desde hace cuatro años, así como exposiciones, talleres y charlas gestionadas por cada cronista en sus municipios. Estas iniciativas buscan acercar la historia local a las comunidades y mantener vigente la memoria colectiva.
En este contexto, también se presentó una iniciativa para establecer el 14 de octubre como el Día Estatal del Cronista Potosino, en referencia a la fecha de conformación del Consejo. La propuesta busca, además del reconocimiento simbólico, la posibilidad de impulsar actividades de difusión como exposiciones, presentaciones editoriales y presencia de publicaciones en espacios públicos y turísticos.
Sin embargo, más allá de esta iniciativa, los propios cronistas coincidieron en que el principal reto sigue siendo el acceso a condiciones mínimas para ejercer su labor.