María Ruiz
La venta de vivienda usada mantiene presencia en el mercado de San Luis Potosí debido a que, a diferencia de algunos desarrollos nuevos, suele ubicarse en zonas que ya cuentan con servicios, escuelas, comercios y opciones de movilidad, señaló Neil Castro Ortega, nuevo presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) en San Luis Potosí.
Explicó que una vivienda de segunda mano puede mantener demanda siempre que su precio corresponda con sus características y condiciones, pero también porque su ubicación representa una ventaja para quienes buscan adquirir un inmueble.
Castro Ortega explicó que uno de los factores que pueden dificultar la comercialización de vivienda nueva es que algunos desarrollos se encuentran en zonas donde todavía no existe una infraestructura urbana suficiente para atender las necesidades de quienes las habitarán.
En particular, mencionó la falta de movilidad y la distancia respecto de servicios y equipamiento como plazas comerciales y escuelas, factores que terminan influyendo en la decisión de compra.
El presidente de la AMPI señaló que durante este año también se ha registrado una disminución en la venta de vivienda respecto del año pasado, aunque los precios continúan al alza.
Indicó que el incremento registrado durante 2026 ha sido de aproximadamente 8 por ciento, aunque precisó que el costo de una vivienda está determinado por distintos componentes, entre ellos el precio de la tierra y los costos de construcción.
Ante este escenario, consideró que quienes buscan adquirir una vivienda actualmente cuentan con más opciones en distintas zonas, por lo que analizan con mayor detenimiento las condiciones de cada inmueble antes de concretar una compra.
Respecto de la construcción de vivienda nueva, Castro Ortega señaló que los desarrolladores deben cumplir con distintos requisitos antes de obtener los permisos correspondientes, entre ellos garantizar la factibilidad de los servicios.
Destacó que el agua representa uno de los principales factores que deben considerarse antes de iniciar un proyecto, junto con la disponibilidad de electricidad y las condiciones del terreno.
Añadió que también debe revisarse que los terrenos no presenten condiciones que puedan representar problemas posteriormente, entre ellas las relacionadas con fallas geológicas.
Por ello, señaló que no corresponde únicamente al comprador determinar si un terreno es adecuado para construir, sino que es responsabilidad del desarrollador cumplir con las especificaciones y requisitos establecidos para obtener los permisos.
Castro Ortega evitó señalar cuáles son actualmente las mejores zonas para desarrollar vivienda nueva, al considerar que para determinarlo tendría que realizarse una revisión específica de las condiciones de cada sector y verificar que cuenten con los servicios y características necesarias.
“Yo no te pudiera decir cuáles son. Yo necesitaría aventarme un clavado y revisar primero todas esas, que cumplan con todo”, afirmó.





