Desiree Madrid
Casi seis meses después del ataque armado que lo dejó con una lesión medular, la familia de Zahid, un niño de 12 años de San Luis Potosí capital, pide apoyo para que reciba la atención médica que necesita y para que la investigación avance en la Fiscalía. Su madre, Verónica Lemus Salinas, volvió a acercarse a los medios con una petición dirigida al gobernador, a la presidenta y a la prensa nacional: que ayuden a difundir lo ocurrido.
“No merecemos estar en esta situación y no merecemos esta revictimización”, dijo.
El 29 de abril de 2026 ocurrió un ataque a balazos en el taller mecánico de la familia. Verónica relató que su hijo recibió dos disparos, uno en las cervicales y uno en la mano derecha, que le dejaron una lesión medular completa. Explicó que Zahid estaba al cuidado de sus abuelos mientras ella se encontraba en la Ciudad de México atendiendo una situación médica de su otra hija. Además, una familiar, identificada como Lidia, resultó herida y durante los primeros días, la familia pidió ayuda en redes sociales al gobernador Ricardo Gallardo Cardona y a la senadora Ruth González Silva para conseguir un especialista pediátrico.
La vida de Zahid y la de su familia cambiaron por completo. Su madre explicó que perdió la sensibilidad y la movilidad del cuello hacia abajo y que requiere cuidados permanentes en casa. Habló de lo que hoy ya no puede hacer por sí solo y lo recordó como “un niño vital”.
“Mi hijo sobrevive a esto y sobrevive con secuelas muy graves”, afirmó.
La rehabilitación, dijo, busca evitar que los músculos se atrofien, y la meta a largo plazo es que pueda subir a una silla de ruedas y tolerar los cambios de postura. Con franqueza reconoció que no hay un pronóstico que sea bueno para él, para la vida a largo plazo.
Buena parte de ese camino lo han recorrido con recursos propios. Zahid cuenta con IMSS e ISSSTE, pero su madre aseguró que en los hospitales públicos “no hay a veces ni lo básico”, por lo que ha comprado desde oxímetros y termómetros hasta medicamentos. Estuvo 17 días en terapia intensiva y, ya en casa, ha vuelto a ser hospitalizado cuatro veces por infecciones.
Verónica señaló que faltan especialistas pediátricos, que las citas en tercer nivel pueden tardar hasta un mes y que pocos médicos aceptan atenderlo a domicilio, por lo que ha recurrido a consultas particulares.
“La justicia y la salud es algo que no debería de esperar y es algo que no deberíamos de rogar”, dijo.
En cuanto a la investigación, Verónica sostuvo que desde el inicio los presuntos agresores fueron identificados y que se presentaron las denuncias. Señaló como presunto autor de los disparos a Johan N. y dijo que se entregaron a la Fiscalía datos sobre dónde localizarlo y fotografías. “Sólo hubo atrasos, sólo hubo promesas”, afirmó. Según lo que le han explicado, la información que la familia ha aportado no ha bastado para solicitar una orden de aprehensión o un cateo.
Respecto a Josiel N., a quien señala como presunto responsable de haber ordenado el ataque y describe como cliente del taller de su padre, relató que promovió cuatro amparos en junio y que un juez le impuso arraigo domiciliario. Indicó que no acudió a las audiencias del jueves 8 y el sábado 10 de octubre, por lo que se determinó su sustracción, y que hasta ahora no hay orden de aprehensión.
La madre también expresó su inquietud por la seguridad de su familia. Dijo que existen medidas de protección, pero que “no me consta que tengo las medidas de seguridad”, y que unas visitas por semana no le dan tranquilidad.
“Temo ahora más que nunca por mi seguridad, por la de mi familia”, añadió.
Relató que en una audiencia se mencionó que en la carpeta de investigación constaban sus datos personales, y atribuyó esa situación a la Fiscalía:
“Esto también es falla del Ministerio Público y quiero que quede expreso”.
A la fiscal Manuela le pidió resultados. “Con hechos, no con palabras”, dijo, y señaló que hasta ahora no ha recibido información sobre avances. Al gobernador y a la presidenta les solicitó empatía y que actúen con ética, y a los medios nacionales, que den voz al caso.
Aseguró que su reclamo no es un caso aislado: “Hoy es mi hijo, pero puede ser el de cualquiera”.
Dejó claro que su hijo está vivo, que necesita atención a tiempo y que su familia sigue esperando respuestas.
Familia solicita apoyo económico para la atención de Zahid
Además de pedir que el caso se difunda y que la investigación avance, la familia solicita apoyo económico para cubrir las necesidades médicas y las terapias especializadas que Zahid requiere. En la convocatoria difundida para reunir ayuda, se indica que cualquier contribución puede hacer una diferencia para el niño y sus familiares.
Las personas que deseen apoyar pueden realizar una transferencia a una cuenta BBVA a nombre de Verónica Lemus Salinas, madre de Zahid.
Datos para realizar aportaciones:
Banco: BBVA
Titular: Verónica Lemus Salinas
Cuenta: 1546177840
CLABE interbancaria: 012700015461778403
Tarjeta: 4152314106352910

