Antonio González Vázquez

Mientras que el ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez gastaría hasta seis millones de pesos en la organización de la Feria Nacional de la Enchilada 2019, los niños de la comunidad de San José del Barro asisten a clases a una escuela al que ese municipio no destina apoyos para que los estudiantes cuenten con un espacio digno y decoroso.

La escuela primaria José María Pino Suárez, se ubica en la calle Hidalgo número 165 y según el Coneval, es una localidad con nivel de marginación alto en educación, pues hay 146 niños de 15 años o más que tienen educación básica incompleta.

Los habitantes de ese municipio, no más de 400, tienen esa escuela primaria, pero sus condiciones son precarias. Los padres de familia, con el apoyo de la organización civil RENACE, dieron un paso trascendental ante el hecho de que las autoridades municipales, pero también las del estado, no han hecho nada para dignificar ese espacio educativo.

Por eso, ante la negligencia de las autoridades, promovieron ya un amparo indirecto para que los niños de esa localidad de alta vulnerabilidad “puedan acceder a una escuela digna”.

La escuela primaria José María Pino Suárez “no cuenta con los servicios básicos para operar” como es el caso el abasto de agua potable; los baños son letrinas, las áreas recreativas son de terracería, algunos de los pisos (de las aulas) son de cemento, las paredes están plagadas de grietas y cuarteaduras.

La escuela cuenta con un pozo que no funciona y “está rodeado de maleza y representa un riesgo para la integridad física de las niñas y niños del plantel”.

La organización RENACE, ilustra las carencias de esa escuela con el caso de una niña: “Alicia es una de las niñas afectadas que estudia en esta escuela con condiciones deplorables, en donde nunca ha podido acceder a una computadora durante sus cuatro grados cursados”.

Esto implica, enfatiza esa organización, que “la niña es víctima de violación a sus derechos a la educación, a la salud, a la igualdad y no discriminación, así como al principio del interés superior de la niñez” dado que han sido evidentemente vulnerados.

El amparo que se ha promovido se propone que la justicia federal ordene a las autoridades educativas locales, como el ayuntamiento de Soledad a través de su Dirección de Educación y a la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado a que “reconstruyan, rehabiliten y den mantenimiento a la escuela”.

En ese sentido, José Mario de la Garza Marroquín, presidente del Patronato de RENACE, hace un llamado para que las autoridades educativas desde sus respectivas atribuciones puedan comenzar a reconstruir la escuela José María Pino Suárez y así, garanticen los derechos de nuestra niñez potosina.