Desiree Madrid
Las recientes obras realizadas en calles del barrio del Carmen, en el municipio de Tamazunchale, han generado cuestionamientos por el uso extensivo de pintura verde en las banquetas, una práctica que no se ajusta a los criterios técnicos establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-034-SCT2/SEDATU-2022, que regula la señalización horizontal y vertical en vialidades urbanas.
Aunque el color verde sí está contemplado dentro de la normativa, su aplicación tiene usos específicos y no autoriza el pintado total de banquetas.
La NOM-034-SCT2/SEDATU-2022 establece que los colores en guarniciones y marcas viales deben emplearse de manera técnica y delimitada, con el objetivo de ordenar el tránsito, evitar confusiones y proteger el espacio destinado a peatones.
En el caso del color verde, la norma permite su uso para indicar zonas donde el estacionamiento puede estar autorizado, pero únicamente cuando se aplica en la orilla de la guarnición y acompañado de marcas horizontales que delimiten claramente los espacios para los vehículos.
El problema en el barrio del Carmen radica en que las banquetas fueron pintadas completamente de verde, lo que visualmente sugiere que todo ese espacio podría ser utilizado para estacionarse. Esta interpretación contradice la lógica de la norma, ya que permitiría la invasión total de banquetas por vehículos, una práctica que no está autorizada y que afecta directamente la movilidad peatonal, en especial de personas con discapacidad, adultos mayores y niñas y niños.
De acuerdo con la normativa federal, el estacionamiento permitido debe señalarse mediante marcas específicas en el arroyo vial, como las marcas de estacionamiento en cordón, y no a través del pintado generalizado de banquetas. El uso incorrecto del color verde sin delimitación técnica puede generar confusión tanto en automovilistas como en peatones, además de desvirtuar el sentido del señalamiento vial homologado a nivel nacional.
Este tipo de prácticas ya ha sido motivo de observaciones en otros municipios del estado. Apenas el año pasado, en el municipio de San Luis Potosí, se documentó el uso indebido de pintura verde en camellones y banquetas, lo que derivó en correcciones tras señalarse que el color estaba siendo aplicado fuera de los criterios establecidos por la norma federal.
En esos casos, la intervención buscó evitar interpretaciones erróneas que normalizaran el uso del espacio peatonal como área de estacionamiento.
En Tamazunchale, municipio gobernado por Adelaido Cabañas, del Partido Verde Ecologista de México, la obra vuelve a evidenciar una aplicación discrecional del señalamiento urbano, sin que se haya hecho público el sustento técnico que justifique el pintado completo de las banquetas. La ausencia de marcas horizontales claras y de señalización complementaria refuerza la percepción de que el color fue utilizado más como un elemento visual que como un señalamiento vial conforme a norma.
El caso pone nuevamente sobre la mesa la importancia de que las obras de infraestructura urbana se apeguen estrictamente a la normativa federal. El uso del color verde no está prohibido en sí mismo, pero su aplicación incorrecta puede propiciar la ocupación indebida de banquetas y la normalización de prácticas contrarias al derecho al libre tránsito peatonal, lo que refleja fallas en la planeación y ejecución de proyectos de obra pública a nivel municipal.
