María Ruiz
El actual entorno económico internacional comienza a reflejar efectos directos en la actividad productiva de San Luis Potosí, particularmente en sectores estratégicos como el automotriz, advirtió el presidente de Industriales Potosinos A.C. (IPAC), Rodrigo Sánchez Espinosa.
Señaló que los cambios en la política comercial de Estados Unidos han generado un escenario de alta volatilidad para las empresas locales.
El líder empresarial explicó que durante el segundo periodo presidencial de Donald Trump se ha modificado de manera sustancial la forma en que se desarrollan las relaciones comerciales a nivel global, lo que ha roto con el equilibrio que predominaba en años anteriores.
“Estamos viviendo un momento muy distinto al del primer periodo de Trump. Hoy vemos negociaciones más agresivas, con reglas que cambian constantemente y que distorsionan el estatus quo bajo el que venía operando la industria”, expresó Sánchez Espinosa.
Detalló que el tema arancelario se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación para los empresarios potosinos, ya que algunos productos enfrentan cobros intermitentes, lo que complica la planeación financiera y operativa de las empresas exportadoras. Esta situación, dijo, afecta de manera particular a la industria automotriz, uno de los pilares económicos del estado.
“Para San Luis Potosí, donde gran parte de la producción está vinculada a cadenas globales, la incertidumbre en los aranceles impacta directamente en costos, tiempos de entrega y decisiones de inversión”, señaló.
Sánchez Espinosa reconoció que, ante este panorama, algunas empresas instaladas en la entidad han comenzado a reducir su nivel de producción, así como la importación y recepción de insumos, lo que ha provocado una desaceleración en la cadena de suministro.
Este efecto, añadió, no solo alcanza a las grandes armadoras, sino también a pequeños y medianos proveedores locales.
“Cuando la industria automotriz baja el ritmo, el efecto se siente en talleres, transportistas, empresas de servicios y proveedores locales. El entorno laboral ya no es tan dinámico como el que vimos el año pasado”, apuntó.
En cuanto al empleo, el presidente de IPAC estimó que el primer semestre del año se mantendrá con cifras moderadas en San Luis Potosí, influido también por la rotación natural de personal tras el cierre de contratos a finales de año.
Indicó que será hasta febrero cuando se cuente con indicadores más claros, una vez que se reflejen las contrataciones de enero.
“No esperamos caídas drásticas, pero sí es probable que los números estén por debajo de los registrados en 2025, al menos durante la primera mitad del año”, comentó.
Pese al panorama complejo, el dirigente empresarial aseguró que existe un moderado optimismo para la segunda parte del año, condicionado a que se logre mayor certidumbre tras la revisión del Tratado de Libre Comercio.
“Si se generan reglas claras, San Luis Potosí puede mantenerse competitivo frente a otros países. Eso permitiría reactivar inversiones, redirigir proyectos productivos y volver a fortalecer la economía local”, concluyó Sánchez Espinosa.

