José de Jesús Ortiz
En un vuelo de Air Canada, procedente de la Ciudad de México, la tarde del 24 de mayo de 2007, Enrique Rivera Sierra aterrizó en el aeropuerto de Montreal. Tenía 32 años. En el control migratorio, en español, pidió refugio político. Fue apartado de la fila, trasladado a otra sala donde un oficial revisó su petición y algunas evidencias en papel que apoyaban su solicitud.
Sabía que si regresaba a México podía terminar en la cárcel por su activismo en contra de la empresa Minera San Xavier en el contexto de la lucha por la defensa de Cerro de San Pedro.
Fue el inicio de un largo periplo que se extendió por casi tres años y concluyó con una resolución favorable del gobierno canadiense el 27 de abril de 2010. Este martes se cumplen 14 años de que regresó a San Luis.
En su sentencia, la División de Protección a los Refugiados de la Oficina de Inmigración y Refugiados del gobierno de Canadá valoró la solvencia de la documentación —presentada en la integración del expediente— y determinó la posibilidad de que volviera a ser perseguido en México si se negaba la solicitud. El Estado “podría seguir usando la ley de manera discriminatoria y, en esas circunstancias, el peticionario no tendría esperanza alguna de obtener un juicio justo”, estableció la resolución firmada por el juez Michel Byczak.
Casi 16 años después, Rivera Sierra, abogado egresado de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, dice que fue el primer solicitante de refugio en Canadá a quien se concedió el estatus de refugiado, derivado de las denuncias contra los daños ambientales provocados por compañías mineras.
Durante años, en la parte más dura del conflicto en Cerro de San Pedro, se convirtió en una de las voces principales que asumieron la defensa del pueblo histórico, junto a otros activistas del Frente Amplio Opositor (FAO) como Mario Martínez Ramos, Juan Carlos Ruiz Guadalajara o Carlos Covarrubias, entre otros. Dice que cuando aumenta la hostilidad y persecución contra activistas no pensó de inicio dejar el país, sino solo replegarse un momento para ver si las cosas bajaban de presión, pero fue, al contrario:
“Yo sentía que las cosas andaban de verdad muy mal y lo mejor para el movimiento incluso era separarnos un poco y dar la batalla desde Canadá”.
En entrevista, reconstruye ese episodio que lo llevó en 2007 a alejarse de México y continuar desde otro espacio aquella lucha por Cerro de San Pedro.
De la lucha navista a Cerro de San Pedro
Navista desde la cuna, procedente de una familia vinculada a la lucha encabezada por el doctor Salvador Nava Martínez, a los 11 años vivió la represión del primero de enero de 1986 en la Plaza de Armas por porros y policías judiciales comandados por Julio Ceballos. También, participó en las últimas batallas del navismo y años después se involucró con diversas luchas sociales de la época: con los comités de apoyo al zapatismo, la defensa del sitio de La Pedrera, en Guadalcázar o las campañas presidenciales de Cuauhtémoc Cárdenas, hasta que irrumpe el conflicto finisecular en Cerro de San Pedro.
A principios de la década del 2000 y tras la llegada al gobierno estatal de Marcelo de los Santos (2002-2009), con Vicente Fox en la Presidencia y su proclama de “un gobierno de empresarios para empresarios”, el conflicto escala por el interés de ambos políticos panistas de sacar adelante el proyecto minero canadiense.
Una imagen resume su activismo en aquellos años: Reunidos el 27 de marzo en la Ciudad de México en las oficinas de la Secretaría del Medio Ambiente, diversos dirigentes del FAO debaten con Ricardo Juárez, titular de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) y otros funcionarios de la dependencia. Lo cuestionan por desacatar mandatos de tribunales federales para cancelar los permisos a la minera canadiense. La reunión es tensa. “Usted no parece funcionario de Semarnat”, le espeta Enrique Rivera. El titular de la DGIRA resiente el reclamo. “Usted parece funcionario de Minera San Xavier. Yo en lo personal me retiro de esta reunión, se me hace una traición a mis principios compartir la mesa con un personaje tan nefasto como usted”, agrega mientras abandona la mesa de trabajo.
En esa etapa es cuando se acentúa la persecución contra el FAO y aumenta el uso de grupos de choque para agredir a los activistas que se oponían al proyecto. En mayo de 2007, luego de permanecer algunos días la Ciudad de México para evitar ser detenido, decidió salir del país.
ASTROLABIO: ¿Cuáles son las circunstancias específicas que te orillaron a salir de San Luis en 2007 y buscar el exilio en Canadá, en una escalada de represión en la lucha contra la Minera San Xavier?
ENRIQUE RIVERA SIERRA: Es en la época del sexenio de Marcelo de los Santos, nosotros veníamos trabajando con el Frente Amplio Opositor desde unos años atrás. Yo tenía un negocio de galería, un bar ahí en el centro de la ciudad que era El delirio azul, cuando no abríamos el lugar, que eran los fines de semana, estábamos dedicados de lleno a la lucha en Cerro de San Pedro. Claro que eso no era bien visto, teníamos de rigor las visitas de los inspectores municipales y estatales al antro por el hecho de que nosotros estábamos metidos en esa lucha. El espacio comenzó a prestarse, entre semana a los compañeros de Cerro de San Pedro, a Mario Martínez Ramos y otros, para que hicieran ahí sus reuniones. Fue el inicio como de una especie de ponerme en la mira. Nos integramos de lleno porque me cierran el lugar.
La represión en ese sentido, en mi caso, empezó ahí. Esto provoca que yo me dedicara de lleno a estar en el FAO con Carlos Covarrubias, con Mario Martínez Ramos, después se van sumando más compañeros como Juan Carlos Ruiz Guadalajara, Ana Alvarado y mucha más gente. Nos ponemos de lleno ahora sí a trabajar en los festivales culturales de Cerro de San Pedro, rompiendo el cerco informativo al acudir a la Ciudad de México entre el 2006-2007, llegamos con la Revista Proceso, con el periódico Monitor, con Carmen Aristegui, con La Jornada y el conflicto lo sacamos de lo local a lo nacional. Todo eso no les gustó (en el gobierno) absolutamente nada. Logramos involucrar a La otra campaña del zapatismo en el caso de Cerro de San Pedro, luego vino la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador en 2006 en la que también nos involucramos. Nosotros sumamos a todos los actores políticos del momento para decirles lo que estaba pasando en San Pedro, esa era la estrategia.
Ya después teníamos el contacto con la hoy presidenta Claudia Sheinbaum y con lo que era el gobierno legítimo del presidente Andrés Manuel López Obrador, entre ellos Jesús Ramírez Cuevas, actual coordinador de Asesores de la Presidencia. Conseguimos el apoyo de ella como secretaria de la Defensa del Patrimonio Nacional pues López Obrador la envía junto con el doctor Pedro Zenteno al área de Cerro de San Pedro para conocer el conflicto. Nos toca recibirla, ir por ella al aeropuerto y se queda aquí un fin de semana en el mes de abril del 2007, creo que fue 20, 21 y 22 de abril, y los tres días estuvimos en pláticas con ella, en reuniones con todo el FAO: el área jurídica, medioambiental, de comunicación, la ponen al día a la compañera Claudia y la llevamos al sitio. Teníamos presos políticos por defender el Cerro de San Pedro y fuimos a la penitenciaría con la compañera Claudia Sheinbaum a visitar a Pedro Rebolloso en la cárcel. Ella tomó todos los datos del caso.

Un año antes, en abril de 2006, junto con su ahora esposa Lorena Gil, Enrique Rivera había sido agredido mientras repartían propaganda en la cabecera municipal de Cerro de San Pedro. Empleados de la minera canadiense —utilizados como grupo de choque— lo golpean en la nuca con una lámpara y los someten con gas lacrimógeno. En los meses siguientes aumenta esa persecución, con la complacencia del Gobierno del Estado.
Dice que después de la visita que realiza Sheinbaum Pardo a San Luis se intensifica el acoso y hostilidad, esa misma tarde luego de haberla llevado al aeropuerto de la ciudad se da cuenta que hay vigilancia policiaca en la casa de sus padres, donde vivía. Se pasa de largo en el coche en que viajaba con Lorena Gil, “era obvio que venían por mí”.
El primero de mayo diversas organizaciones sociales y grupos sindicales disidentes realizan la movilización por el Día del Trabajo, en cuyo recorrido algunos activistas pintan consignas contra el gobierno estatal y la minera. Tras la manifestación, agentes de la policía estatal detienen de manera violenta a cinco estudiantes universitarios como responsables de realizar las pintas, como si de un delito de alto impacto se tratara. Enrique Rivera fue señalado como el instigador y de haberles entrenado, pagado y proporcionado estupefacientes. Desde instancias del gobierno se buscó incriminarlo para encarcelarlo.
Recuerda: “Nosotros desde el primer momento hicimos acto de presencia ahí en el edificio de Seguridad Pública cuando todavía estaba en Eje Vial, pero no conseguimos que los liberaran. Había una consigna en mi contra, me acuerdo haber sido víctima de varios sucesos de provocación de la Plaza de Armas en donde nos enteramos que se los habían llevado detenidos”.
“Logramos entrar a Seguridad Pública, extrañamente me dejan pasar. Puedo ver a los chavos de lejos y con la mirada uno de ellos me da a entender que está difícil la cosa. Por ahí estaba David Reyes, y uno de ellos, no recuerdo si fue David, me dice: ‘quieren que firmemos en tu contra, pero nosotros no lo vamos a hacer porque de entrada tú no tienes nada que ver en nuestro movimiento ni nosotros en el tuyo’. Era un Frente Amplio Opositor, con procesos independientes uno del otro”.
A: ¿Cuáles eran los cargos?
ERS: Recuerdo que días antes de esto tuve una reunión con un buen amigo abogado, me visita en casa y me dice: ‘Enrique, va a ir por ti, tengo conocimiento de que hay un expediente en tu contra, lo tiene muy bien armado, te acusan de todo, se van a aprovechar de cualquier cosa para agarrarte, el caso es que tú vas a ir a dar a prisión, te lo digo para que tomes tus precauciones’.
Yo en ese momento, por de quién venía eso que era un amigo de todas mis confianzas, pues sí tomé mis precauciones, pero tampoco me lo tomé tan en serio. Todavía no era el día que había venido la hoy presidenta Sheinbaum, eran los primeros días de abril que fue cuando tuve esta primera señal. Y sí, cada vez yo veía más policías estatales rondando la casa. Afortunadamente ese día que me doy cuenta que hay un operativo en mi contra, logro evadirlo, no se dieron cuenta y luego ya logro salir de San Luis Potosí. ¿Quiénes operaron todo esto? Desde la oficina de Comunicación Social del Gobierno del Estado que en ese tiempo dirigía la señora María Luisa Paulín y el que entonces era procurador de justicia en el estado.
También nos enteramos que iban contra el ingeniero Mario Martínez Ramos, contra el doctor Juan Carlos Ruiz Guadalajara, contra el licenciado Carlos Covarrubias Rendón. Era general. La misma dirigencia del FAO opta por que yo no salga a la palestra para cuidarnos un poco y como pude me voy primero a Querétaro y luego a la Ciudad de México, debí haber salido el 17 o 18 de mayo. Estando allá logro después el apoyo de la doctora Claudia Sheinbaum en una conferencia de prensa histórica en la que se denuncia todo lo que estaba haciendo el gobierno estatal para reprimir al movimiento con el apoyo del federal, estaba ya Felipe Calderón. Claudia Sheinbaum era secretaria de Defensa del Patrimonio del Gobierno Legítimo y nos da todo el apoyo. Platicando en corto con ella me dice: ‘Enrique, cuídate mucho, no es fácil exiliarte, no es fácil salirte de tu país, piénsalo bien’. Yo le expuse mis motivos, le dije que era demasiado todo lo que había pasado. Veníamos recibiendo escalada tras escalada.
Con la perspectiva del tiempo, considera que la situación en aquel momento era muy complicada y lo mejor para él y el los opositores a la minera era que saliera de México y buscara refugio en otro país. Se decide que sea Canadá por una red de apoyo existente y para denunciar allí mismo la depredación ambiental de las mineras canadienses.
El refugio en Canadá
La decisión de dejar San Luis y México fue consensuada con el movimiento opositor, mientras permanecía oculto en San Luis Potosí, tras diversas reuniones virtuales con integrantes del FAO y redes de apoyo en España y Canadá. Aunque inicialmente se consideró Valencia, se optó por buscar refugio en Montreal debido al respaldo de académicos de la Universidad McGill que investigaban abusos de la minería canadiense, en particular Daviken Studnicki-Gizbert, aliado en la lucha contra la minería depredadora. Finalmente, salió de México el 24 de mayo de 2007.
En todo ello, el papel del historiador Juan Carlos Ruiz Guadalajara, fallecido en agosto de 2024, fue esencial para lograr su salida de México y apoyar su llegada a aquel país. “Juan Carlos es de gran relevancia porque, de entrada, el contacto con Daviken es de él y nunca nos deja solos. Siente como propia la agresión que había sufrido, porque además a él también ya lo habían agredido, pero la siente como propia por la amistad, por la camaradería que había y él se lo toma como personal. Él se encarga de hacer todos los movimientos logísticos para mi salida de San Luis Potosí”.
“Estando en Montreal me quedo los primeros días a vivir en casa de este catedrático de la Universidad de McGill, el historiador Daviken Studnicki, y después gracias a él conozco a un círculo de personas que ya no me dejan los cinco años que estuve allá, un gran círculo que se creó de apoyo no solo de Cerro de San Pedro, sino de cualquier comunidad en el mundo que fuera afectada por la minería de tajo a cielo abierto”.

A: Cuando llegas a Canadá, ¿cómo se da el proceso legal para solicitar el estatus de refugiado o asilado? ¿Contaste con el apoyo legal de alguien en particular, institucional o cómo se dio este proceso en la parte legal?
ERS: El apoyo legal lo obtuve meses después. Yo llego totalmente ignorante en la materia, con una mano adelante y otra atrás, y me formo en una fila para el papeleo de cuando llegas. Cuando llego a que me atiendan lo único que sabía que tenía que decir era ‘vengo a pedir refugio, vengo de México’. Entonces me pasan a otra ventanilla y la persona que me atiende un poco medio se burla y me dice ‘no hablas francés’, le dije que no, inglés tampoco. Le pregunté que si hablaba español y me dijo que lo hablaba muy mal. Yo le dije: ‘Bueno, vengo a pedir refugio de acuerdo a la Convención Internacional de Ginebra’. Yo me llevé un poco de documentos, se los muestro, los revisa y ahí a botepronto se dan cuenta que sí es en serio y me lo regresan. Serían como las siete de la noche, paso por toda una serie de requisitos de todo tipo. Yo colaboro con todo lo que me piden ahí, me hacen entrevistas, hay un poco de malos tratos por parte de los policías, un poco humillante también.
Tras solicitar apoyo en español y la intervención del Consulado mexicano, una funcionaria consular facilitó su situación y pudo salir del aeropuerto con documentos y citas para dar seguimiento a su solicitud, casi a la medianoche, después de una larga jornada desde la Ciudad de México. Afuera lo esperaba Daviken, quien lo llevó a su casa, cerca del Mont Royal, una montaña emblemática de la ciudad, donde él y su esposa lo acogieron con generosidad.
En los días siguientes conoció a personas clave, entre ellas quien lo puso en contacto con Jared Will, abogado especializado en migración que resultó decisivo en su proceso de asilo.
“A Jared Will lo conozco después, era un neoyorkino muy joven que tenía muchos años trabajando en Montreal con este tipo de asuntos, ayudando a personas que solicitaban el refugio porque venían de procesos de violencia, de guerras o en el caso de México por violaciones a los derechos humanos. Cuando lo conozco ya sabía más o menos de mi situación, estaba interesadísimo y me dice: ‘no te preocupes por mis honorarios esos me los va a pagar el Estado, pero yo te voy a defender. Esto va a ser un tramo muy largo, estos procesos son muy difíciles’. Esto fue como en junio de 2007”.
Para sustentar su solicitud de refugio, tuvo que acreditar la existencia de un movimiento contra Minera San Xavier, su participación y persecución en su contra, aportando, entre otras evidencias, el cerco policial a su domicilio, la averiguación previa en su contra para incriminarlo, notas periodísticas, testimonios de jóvenes presionados para incriminarlo y la denuncia por una agresión física junto con su pareja en abril de 2006, reuniendo así un robusto conjunto documental. En la sentencia, la División de Protección a los Refugiados de la Oficina de Inmigración y Refugiados del gobierno de Canadá resolvió que “el expediente había sido preparado extremadamente bien en cuanto a la documentación presentada”.
Tras establecerse en Montreal, en aquellos años desempeñó diversos trabajos en restaurantes mexicanos, en una panadería portuguesa-italiana o repartiendo propaganda de Hugo Chávez en el Consulado venezolano en Montreal. “De pronto te quedabas sin trabajo y era entrarle a otro. Fueron diversos los trabajos que tuve, fue muy enriquecedor. En esa etapa de migrante aprendí mucho”.
A: ¿Cuánto tiempo tarda todo el proceso legal desde que haces la solicitud inicial hasta que te conceden el estatus de refugiado?
ERS: Fueron tres años porque te daban las audiencias y luego te la suspendían. En una primera audiencia el juez no se atrevió a dar un veredicto. Eran tantas nuestras pruebas que no pudieron darnos el no, pero no nos quisieron dar el sí. Se aplazó el veredicto para una segunda audiencia como año y medio después. Mientras, lo que hicimos fue estar solicitando la audiencia y seguir aportando pruebas, porque el periodo seguía abierto, así que cualquier cosa que surgía se la comentaba a Jared Will y él me decía ´sí, necesito esa prueba.’
Cuando asesinan en 2009 al compañero Mariano Abarca, en Chicomuselo, Chiapas, esa fue una prueba muy importante del nivel de violencia que se vivía en México para los luchadores sociales anti mineros, mostró que los que luchábamos en contra de la minería corríamos peligro. Es la época de los gobiernos neoliberales panistas.
Es hasta abril del 2010, cuando en la segunda audiencia, al juez de migración, después de escucharnos, no le queda más que resolver de forma favorable…soy el primer solicitante que viene denunciando una empresa minera canadiense al cual se le otorga el refugio en Canadá, el primer migrante que logra eso fui yo. No es motivo de orgullo, es motivo para que a Canadá ojalá le dé un poco de vergüenza porque al final fue una aceptación tácita de los abusos que ese país comete en el tercer mundo.
A: A la par de todo esto, se funda allá el FAO en Canadá para dar a conocer lo que pasaba en San Luis ¿qué recuerdas de esa etapa?
ERS: Sí, se funda el Frente Amplio Opositor de Montreal, yo ya estaba en Canadá. El FAO allá se funda con la visita que tenemos a la ciudad de Montreal del diputado federal Armando Barreiro, que era legislador en aquel entonces del PRD; por el ingeniero Mario Martínez Ramos, por el doctor Juan Carlos Ruiz Guadalajara, por la compañera Tonantzin Rocha, Flores y Marta Rivera. Se funda con todos estos grupos que me acogieron y que acogieron el caso, anarquistas, prozapatistas canadienses, así como de universidades.
Nosotros logramos ingresar a las asambleas de Minera San Xavier (New Gold) en Toronto, claro, con engaños: les hacíamos creer que éramos periodistas y estando ahí tomábamos el micrófono y nos daban la palabra y entonces se enteraban que éramos opositores a sus proyectos y les dejábamos folletos a todos los presentes. Obvio, los equipos de seguridad nos sacaban, pero nosotros ya habíamos hecho nuestro trabajo. Se nos acercaba gente, socios de las mineras, que no tenían ni idea de que eso estuviera pasando en México. Pienso que el conflicto de Cerro de San Pedro sirvió muchísimo para dar a conocer estos abusos.
A: ¿Por qué te regresas a San Luis si habías luchado tanto porque se te otorgara ese estatus de refugiado?
ERS: Me regreso por varios motivos. El estatus se peleó no tanto por el refugio como tal, era denunciar el hecho de lo que sucedía en México con estos abusos que la industria minera canadiense hacía, eso era lo que a mí me movía, denunciar la injusticia. Cuando se logra (la resolución) pudimos habernos quedado sin ningún problema, fue parte quizás también de nuestra idea de quedarnos, pero un día platicando Lorena y yo llegamos a la conclusión que no era justo que nosotros, después de que la empresa estaba destruyendo el tajo, nos quedáramos allá. Dijimos se terminó, ya no estaba el gobierno represor de Marcelo de los Santos, seguía el PRI con Fernando Toranzo, pero bueno, finalmente no era Marcelo que nos había reprimido. Vimos la facilidad de mejor regresarnos y hacer nuestra vida en San Luis. Me lo dijo mi abogado: ‘El migrante, el solicitante de refugio, el primer derecho que tiene es el de regresar a su país y qué bueno que hagas uso de él’.

Regresamos el 24 de febrero del 2012, aún con el gobierno espurio de Felipe Calderón, estaba la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador a la cual nos sumamos enseguida llegando a México, y nos quedamos aquí en San Luis Potosí.
La política ambiental de la 4T
Establecido nuevamente en San Luis, Enrique Rivera se integró a la Procuraduría de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes del gobierno estatal, como representante en el área jurídica. Actualmente trabaja en la Subdelegación Administrativa del ISSSTE en el estado. De forma paralela, simpatizó con el surgimiento de Morena y apoyó la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador en 2018. También, en estos años ha estado cerca del proceso de la Sierra de San Miguelito, un proceso de lucha que heredó lecciones importantes de la experiencia en Cerro de San Pedro.
De los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y de Claudia Sheinbaum considera que ha habido avances importantes en materia ambiental, como se muestra con el decreto de protección de la Sierra de San Miguelito, aunque advierte la persistencia de resabios que han impedido reformas más profundas.
“Falta mucho por hacer eso sí, pienso que la responsabilidad tiene que ver con el trabajo legislativo, de Morena en el Poder Legislativo en ambas cámaras. Los lobbys (cabilderos) mineros siguen haciendo de las suyas, tienen gente en todos lados que les enmienda la plana y Morena no es la excepción…la industria minera sigue teniendo gente muy poderosa dentro de las cámaras, han logrado que las reformas a la Ley Minera en nuestro país, por ejemplo, no sean como debieron de haber sido desde el principio. Pese a ello, siento que ha habido muchos avances”.
A: ¿Y cuál es tu diagnóstico de lo que pasa en San Luis Potosí? Pareciera que hay un ritmo diferente de lo que está pasando a nivel federal y lo que está sucediendo en el local, el gobierno del estado parece aliado de los intereses empresariales más que de la defensa del territorio.
ER: Totalmente, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona y el Partido Verde Ecologista Mexicano que de partido no tiene nada, ni de verde, ni de ecologista, ni de mexicano, porque pareciera que atienden los intereses de las transnacionales, son ajenos a los temas ecologistas. En todos sentidos.
No es que vayan a ritmos diferentes, simplemente al gobernador y a su gobierno lo que le interesa es el dinero y tener buenas relaciones con estas empresas, no le interesa que contaminen o no, ese tema para él es muy menor, más bien no le interesa en lo absoluto. Él lo que quiere son arenas potosís, cemento y acero para sus puentes, todos estos temas que son altamente contaminantes.
A: ¿Es el mismo caso de la Sierra de San Miguelito?
ERS: Es el mismo, ahí hubo un Área Natural Protegida que estoy seguro al señor gobernador no le dio mucho gusto por eso creó el Consejo Potosí con estos empresarios afectados, entre ellos Carlos López Medina, y por eso les quiso dar de premio de consolación el proyecto de Corcovada, la carretera que va hacia el ejido Peyote, etcétera, pero le está saliendo el tiro por la culata porque el gobierno federal, gracias a la organización que hay de los Guardianes de la Sierra de San Miguelito y de los compañeros de los ejidos, no lo están permitiendo. Aquí en San Luis se va a dar la batalla contra ellos, creo que la tenemos ganada primero por la organización que hay de la población, pero sobre todo por el apoyo de la Presidencia de la República lo cual no pasó en la lucha por Cerro de San Pedro.




