Las energías renovables son una alternativa viable al fracking: expertos

Foto: Estela Ambriz Delgado

Estela Ambriz Delgado

Como parte del 4º Foro “No al Fracking en defensa del territorio, el agua y la vida”, realizado este miércoles 22 de abril en el salón de plenos del Congreso del Estado, Salomón Rodd del colectivo Servicio, Desarrollo y Paz en la Huasteca Potosina, y Charly Canek Punzo, de Alianza Mexicana Contra el Fracking (AMCF), expusieron las ventajas del uso de energías renovables por encima de la dependencia a los hidrocarburos.

Salomón Rodd inició puntualizando que los argumentos de un posible “fracking sustentable” son falsos, y que hay críticas infundadas a otros modelos para generar energía y enfrentar el cambio climático.

Sin embargo, las energías renovables ayudan para no generar zonas de sacrificio, aminorar la contaminación, diversificar las fuentes de energía, descentralizar la producción, aportar la energía a una escala más pequeña de manera sana, que no dañe como los megaproyectos y que las regiones e industrias que la consumen, sean también responsables de la producción local.

El investigador afirmó que se buscan estas alternativas, porque la fracturación hidráulica trae consigo perforaciones, daños a la tierra, aguas contaminadas, que es parte de lo que se puede observar, pues hay daños peores que son invisibles.

Los gases de metano que se generan ocasionan enfermedades, altos niveles de cáncer en las infancias, y además del alto consumo de agua, se desecha líquido con cientos de contaminantes, que se evapora y genera enfermedades. Para controlar esta situación se tendría que hacer una mayor inversión y reducir sus ganancias, pero la industria prefiere sacrificar el medio ambiente y la salud.

Ante esta situación, Salomón Rodd aseguró que la alternativa son las energías renovables, para detener el cambio climático y proteger la biodiversidad de la Huasteca, sumado a que es la única forma de dejar de depender de la importación de combustibles.

El exponente indicó que México es de los cinco países con mayor potencial de energía solar, pues los recursos solares están incluso por encima del mejor nivel que se busca, que es arriba de 4.5 kilowatt por metro cuadrado, y en varios estados inclusive es mucho más alto, con 300 días soleados, lo que da las condiciones ideales.

Reconoció que si bien estas tecnologías también generan un cierto impacto en el medio ambiente, en el parámetro de emisión de gases de efecto invernadero, es 10 veces menor que lo que pudiera generar el fracking y el petróleo, hasta 10 veces más que el solar. Además de que los renovables tienen un impacto menor, la energía solar es mucho más económico, 0.85 pesos por kilowatt por hora.

Refirió que en términos económicos, durante la vida de cualquier sistema de producción, el solar y el eólico siguen ganando, y aunque la energía solar requiere una inversión más fuerte al inicio, después se recupera.

Hizo mención de que con el conflicto mundial ocasionado por el intervencionismo de Estados Unidos en Medio Oriente, se observa que los países que sí han invertido en estas fuentes de energía, son los que se están viendo menos afectados.

Concluyó con que se requiere inversión pública para bajar los costos de equipos solares, que están 38 por ciento más alto que en otros países, así como los sistemas de baterías que están 50 por ciento más alto, además de simplificar permisos y generar los apoyos adecuados hasta las comunidades y familias para que lo puedan instalar.

Por su parte, Canek Punzo de AMCF informó que desde este centro de análisis e investigación llevan más de 10 años trabajando los territorios y documentando los impactos de la fractura hidráulica. Con base en ello es que proponen cambiar la forma en que se piensa la energía, y cuestionarse a quién beneficiaría ese uso de hasta 29 millones de litros de agua anuales por pozo.

Precisó que la supuesta nueva tecnología que quieren vender para usar en la fracturación puede llegar a utilizar para la perforación de un solo pozo 80 millones de litros de agua, lo que equivale a 32 piscinas olímpicas, y que podría ser el abastecimiento diario para una población de 60 mil personas. En contexto no puede seguirse priorizando el consumo para la industria sobre el consumo humano.

Aunque reconoció que las energías alternativas también generan impacto porque se necesita minería para construir los paneles fotovoltaicos y los metales de los aerogeneradores, es cuando se tiene que pensar la energía y la economía desde lo local y proteger sus comunidades.

En este sentido dirigió un mensaje a las y los diputados, así como autoridades tomadoras de decisión:

“Fortalezcan el tejido comunitario. No se puede construir soberanía sin un pueblo, (…) y si no protegemos los derechos y la vida de los pueblos no hay soberanía que proteger, no hay en donde se sustente. La soberanía energética se tiene que construir con la gente, desde lo local, empezar a pensar modelos económicos alternativos para que el desarrollo venga de abajo hacia arriba (…). Los grandes capitales siguen acumulando mientras la gente sigue empobrecida, mientras los territorios siguen siendo saqueados y destruidos”.

Para finalizar su intervención, reiteró que se pueden construir las tecnologías y se tiene que apostar a eso: a la innovación de los territorios y a la ciencia con los conocimientos tradicionales; sólo a partir de ahí quizá se pueda hacer una transición.

“No es posible que a estas alturas sea más posible pensar en el colapso de la vida, en la destrucción y el sacrificio de los territorios, antes que pensar en el cambio de modelo económico (…). Con fracking no, sobre todo porque van a ser empresas extranjeras quienes vengan a beneficiarse de ese extractivismo, demos las opciones y construyámoslo desde lo local y lo comunitario”.