Fernanda Durán
El diputado Crisógono Pérez López, presidente de la Comisión de Educación del Congreso del Estado, reconoció que dentro del magisterio existe inconformidad por el adelanto del cierre del ciclo escolar en San Luis Potosí, pues de suspender actividades presenciales durante un periodo tan amplio puede tener efectos en el aprendizaje de estudiantes.
Luego de que el Gobierno del Estado anunciara que el ciclo escolar 2025-2026 concluirá el próximo 5 de junio y que las clases se retomarán hasta el 17 de agosto, el legislador señaló que, aunque la medida deriva de acuerdos nacionales entre autoridades educativas, no existe consenso entre docentes, sindicatos y algunos sectores de padres de familia.
“Como magisterio la verdad es que no hay acuerdo de la situación de padres de familia, hay muchos organismos que están en contra de esta disposición”.
Pérez López explicó que el ajuste al calendario fue definido entre la Secretaría de Educación Pública (SEP), gobiernos estatales y autoridades agrupadas en la Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), por lo que los trabajadores de la educación deberán acatarlo, aunque eso no implica que exista conformidad con la decisión.
“Nosotros como trabajadores tenemos un patrón y respetamos lo que se nos dice, pero también se puede manifestar el estado en no estar de acuerdo”.
Aunque reconoció que tanto las altas temperaturas como el contexto del Mundial de Fútbol de 2026 han sido utilizados como argumentos para justificar el adelanto vacacional, consideró que podrían aplicarse otras estrategias para evitar una suspensión total de actividades escolares.
“Son justificaciones, pero hay formas en las que podríamos tener a los niños ocupados en lo que deben de ser en su proceso educativo”.
El legislador sostuvo que una de las principales preocupaciones entre docentes es la necesidad de acelerar contenidos académicos y modificar planeaciones elaboradas originalmente para cubrir un ciclo completo de clases.
“Los maestros tienen un programa que cumplir, tienen un plan de estudios que terminar y van a tener que comprimir prácticamente mucho esos planes y programas”.
Incluso cuestionó si, ante el recorte del tiempo efectivo de clases, las escuelas terminarán priorizando únicamente ciertos contenidos considerados esenciales.
“¿Qué sucede en estos casos? ¿Extractar lo que consideremos que es más importante para que lo aprendan o dar la educación de una manera completa y más amplia?”.
Pérez López consideró que este tipo de ajustes generan afectaciones en el proceso educativo, particularmente a largo plazo.
El diputado recordó además las dificultades que enfrentó el sistema educativo durante la pandemia de covid-19 cuando las clases migraron a modalidades a distancia, aunque reconoció que actualmente existen mayores herramientas tecnológicas que podrían ayudar a recuperar parte de los contenidos.
En San Luis Potosí, el ajuste al calendario escolar impactará a más de medio millón de estudiantes de educación básica, además de miles de docentes de nivel inicial, preescolar, primaria y secundaria.





