Por Victoriano Martínez
El proyecto de urbanización en territorio que hoy forma parte del Área Natural de Protección de Flora y Fauna en la Sierra de San Miguelito logró su consolidación en 2013 cuando se incorporó, con un grupo de inversionistas, el regiomontano Alejandro Tamayo Ibarra y se estableció como empresa para desarrollarlo Espacios en el Horizonte.
El proyecto de depredación inmobiliaria quedó prácticamente anulado con la declaratoria de Área Natural Protegida (ANP) para la Sierra de San Miguelito, pero ello no significó que la sociedad empresarial se retirara en su lucha jurídica por revertir el decreto con la intención de urbanizar mil 805 hectáreas en un desarrollo que llamaron “Proyecto Las Cañadas”.
Una lucha que provocó en distintos momentos confrontaciones entre el grupo encabezado por Tamayo Ibarra y el de Carlos López Medina, con un dominio nominal por parte del grupo del regiomontano que hoy posee el 51 por ciento de las acciones de la empresa.
Para 2023, antes de que se cumplieran dos años del decreto de la ANP Sierra de San Miguelito, las confrontaciones entre ambos grupos se dieron al culparse mutuamente del fracaso en sus intentos por revertir el decreto.
La revelación de un audio en el que quedó expuesta la estrategia de corrupción en tribunales federales para anular el decreto, provocó que se retirara a López Medina de la dirección del proyecto y que se retirara como abogado del proyecto a Gustavo Barrera López. Saldrían al quite otros abogados entre quienes se mencionó a Diego Fernández de Ceballos.
El papel protagónico de Tamayo Ibarra, hoy puede dar un giro, luego de que fue aprehendido en Querétaro por el presunto delito de fraude del que lo acusan inversionistas de la inmobiliaria Tamayo Capital, en Monterrey, Nuevo León.
“El investigado participó a través de la inmobiliaria Tamayo Capital, en hechos que encuadran presuntamente en el mencionado delito, en perjuicio de inversionistas que le depositaron diferentes montos”, reportó la Fiscalía General del Estado de Nuevo León en su cuenta de X. Algunos medios mencionan que el fraude pudo ser por 500 millones de pesos.
La acusación se dio desde mayo de 2024 y aunque inmobiliaria Tamayo Capital inició una estrategia de recuperación de la confianza de sus inversionistas, no logró desvirtuar los señalamientos por los que hay seis personas más detenidas.
Incluso, estableció una plataforma para dar seguimiento a la solución de las diferencias con cada inversionista por estar “diseñada para integrar la información de cada caso de manera individual, bajo un método estandarizado y con orden, con el fin de dar agilidad a esta etapa de consolidar propuestas definidas a cada inversionista”.
No obstante, algunos inversionistas consideraron que toda esa estrategia tenía la finalidad de “construir una nueva narrativa donde quieren establecer que es una empresa honesta, que están trabajando para resolverlo y que no están dejando a la deriva a los inversionistas afectados”.
El hecho es que hoy sobre la cabeza de uno de los grupos empresariales de Espacios en el Horizonte, que no ha desistido en estrategias legales para anular el decreto de ANP Sierra de San Miguelito, pesan fuertes elementos de desconfianza que necesariamente repercutirán en reacomodos con algún efecto en la estrategia legal pro depredación inmobiliaria.
Sin duda, se abre un capítulo más en las estrategias contra la Sierra de San Miguelito, dada la existencia de juicios de amparo contra el decreto de ANP no concluidos, sobre todo porque en el trayecto han quedado evidencias de que no hay escrúpulos que impidan que endurezcan sus estrategias viciadas sin límites.

