María Ruiz
Mientras los costos de vida continúan presionando el bolsillo de las familias mexicanas, un nuevo golpe comienza a sentirse en el sector salud: el incremento de hasta 40 por ciento en los seguros de gastos médicos mayores.
La advertencia fue lanzada por Manuel Galván Arroyo, presidente del Clúster de Turismo Médico y Salud de San Luis Potosí A.C., quien reconoció que el encarecimiento de las pólizas genera preocupación tanto en hospitales privados como entre pacientes que podrían quedarse sin cobertura.
“Estamos viendo aumentos de entre 25 y 40 por ciento dependiendo del tipo de seguro y de cada persona. El problema es que menos gente va a poder pagar un seguro médico y eso reduce el acceso a la salud”, señaló.
El representante del sector explicó que esta situación no solo afecta a quienes cuentan con una póliza, sino también a clínicas, hospitales y médicos privados, ya que una caída en la contratación de seguros impactaría directamente en la utilización de servicios médicos.
De acuerdo con Galván Arroyo, la incertidumbre económica que vive el país ha complicado todavía más el panorama, obligando a las aseguradoras a replantear procesos internos y revisar convenios con hospitales privados.
Aun así, aclaró que las compañías están limitadas por la regulación de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, lo que impide realizar cambios abruptos o modificar productos sin autorización.
“Sí es una situación complicada. Las aseguradoras no pueden hacer seguros como quieran porque existe regulación y controles financieros”, comentó.
En medio de este escenario, el líder empresarial reveló que en el Congreso de la Unión se analiza una iniciativa para limitar algunos costos relacionados con los seguros médicos; sin embargo, la propuesta fue aplazada para el próximo año ante el riesgo de afectar financieramente a las aseguradoras.
“No puedes controlar precios en una industria tan delicada porque también pondrías en riesgo la capacidad de las empresas para responder y prestar el servicio”, explicó.
El dirigente consideró que la solución debe construirse mediante acuerdos entre el gobierno, legisladores, aseguradoras y representantes del sector salud privado para encontrar mecanismos que permitan mantener los seguros accesibles sin afectar la operación médica.
Además, reconoció que algunos hospitales han pausado o renegociado relaciones con determinadas aseguradoras debido a temas de viabilidad financiera, aunque muchos de esos procesos ya comienzan a resolverse.
Para el sector médico privado, el verdadero riesgo no solo está en el aumento de precios, sino en que miles de personas opten por quedarse sin protección médica ante la imposibilidad de pagar una póliza cada vez más costosa.





