Policías municipales de Villa de La Paz agreden a párroco

Desiree Madrid

Los videos de un conflicto entre policías municipales de Villa de la Paz y sacerdotes en la comunidad de La Boca comenzaron a circular ampliamente en redes sociales durante el fin de semana y provocaron la reacción de la Diócesis de Matehuala, que denunció una presunta agresión contra el párroco Israel Salinas Torres.

En las grabaciones se observa un forcejeo entre los elementos policiacos y varias personas, mientras testigos reclaman la actuación de los oficiales. Horas después, la Iglesia confirmó que presentaría una denuncia por abuso de autoridad ante la Fiscalía General del Estado (FGE).

En un comunicado, la Diócesis informó que en la camioneta viajaban los sacerdotes Israel Salinas Torres, Carlos Eduardo Rodríguez Rodríguez y Ciro de la Rosa Ruiz, cuando policías municipales solicitaron que este último descendiera del vehículo para realizar una revisión. Según la versión de la Iglesia, el párroco intervino para impedir que lo bajaran por la fuerza y fue agredido por los oficiales.

“Los policías municipales le pidieron al padre Ciro que bajara de la camioneta para revisarla; el padre Israel les dijo que no lo podía bajar, se pone frente a la puerta de la camioneta, lo tumban, le dan de puntapiés, usan gases lacrimógenos. Ellos no agredieron a los policías”, señala el comunicado.

La Diócesis indicó que tras la intervención de habitantes que se congregaron en el lugar, los policías abandonaron el sitio. Asimismo, informó que el sacerdote recibió atención por parte de paramédicos de la Cruz Roja y de un médico del municipio de Villa de la Paz, quienes atendieron lesiones como raspones y dolor abdominal.

El administrador apostólico de la Diócesis expresó su respaldo a los sacerdotes y llamó a la población a no responder con violencia.

“Estamos a favor de la paz y esta se logra con la verdad y la justicia. Les pedimos a todos los fieles que no tomen la justicia por sus propias manos, sino que esperemos que todo se resuelva por la vía legal”, manifestó.

La Iglesia presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado en Matehuala por presunto abuso de autoridad. Además, aseguró que el administrador apostólico se mantiene al tanto de los hechos y que espera que las autoridades esclarezcan lo ocurrido.

“Nos solidarizamos con los compañeros que fueron agredidos y estamos en espera de que se nos atienda y se den las condiciones para una solución correcta”, concluye el comunicado.

Posteriormente, el sacerdote Ciro de la Rosa Ruiz señaló que tanto él como los demás sacerdotes seguirán los protocolos establecidos por las autoridades civiles y eclesiásticas, al tiempo que lamentó que el incidente alcanzara difusión nacional e incluso internacional. Agradeció las muestras de solidaridad recibidas, pero pidió que la situación no sea utilizada para generar confrontaciones y llamó a privilegiar la paz.

“Hoy nos encontramos aquí siguiendo los protocolos que nos piden tanto el gobierno como nuestras autoridades eclesiásticas. Nos han pedido, de una manera justa, hacer lo que es justo, no más. Les agradecemos que estén al pendiente de nosotros, pero les pedimos que oren mucho por la paz, porque es lo que es justo”, expresó.

El sacerdote también señaló que, pese a la magnitud que tomó el caso en redes sociales y medios de comunicación, continuarán con su labor pastoral.

“Lamentablemente este caso se hizo grande, pero solamente nosotros seguimos los protocolos. No por eso tenemos que tomar represalias ni mucho menos, eso no es de Dios. Estamos en paz y tenemos que seguir nuestras labores en la misión como Dios nos pide”, añadió.

Por su parte, el presidente municipal de Villa de la Paz, Juan Francisco Gómez Escamilla, ofreció una disculpa pública a los sacerdotes y a la Diócesis de Matehuala por la actuación de los policías municipales involucrados en los hechos, al asegurar que no comparte lo ocurrido.

“Quiero disculparme de todo corazón con los padres por las acciones que se cometieron en su contra. Quiero que sepan que no estoy de acuerdo con lo sucedido. A la ciudadanía le digo que este gobierno no va a permitir este tipo de hechos y estamos de acuerdo en que se sancione conforme a la ley a los policías involucrados”, declaró.

El alcalde informó que los cuatro elementos señalados por la agresión fueron separados de sus cargos desde el día de los hechos y que su administración colaborará con las investigaciones.

“Esos cuatro elementos que incurrieron en ese acto en contra del padre Israel han sido destituidos desde el día de ayer. No voy a permitir que estas acciones se lleven a cabo. Me comprometí con el padre Israel a que se actuaría y soy uno de los principales interesados en que se investigue hasta las últimas consecuencias”, afirmó.

Asimismo, Gómez Escamilla sostuvo que mantiene una buena relación con la Iglesia católica y lamentó que el incidente afectara el trabajo conjunto que se había desarrollado entre el Ayuntamiento y la Diócesis.

“Padre Israel, cuente con un servidor, cuente con un amigo, y hasta donde tope y las últimas consecuencias. Creo que estos actos ni a usted ni a ningún ciudadano paceño le pueden pasar”, concluyó.

Hasta el momento, la investigación quedará a cargo de la Fiscalía General del Estado, que deberá determinar las circunstancias de la actuación de los policías municipales y, en su caso, establecer las responsabilidades correspondientes.