Por Victoriano Martínez
Si cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades, no debe extrañar que cuando se pelean politiquerillos lo que queda expuesto es que prevalece su intención electorera por encima del interés general. Hoy el arranque del paso a desnivel en la salida a Guadalajara dio impulso al pleito politiquero.
Uno de tantos comadrazgos entre el gobernador Ricardo Gallardo Cardona y el alcalde Enrique Galindo Ceballos se dio el pasado 4 de febrero cuando se reunieron para pactar, entre otras cosas, coordinarse para construir dos puentes a desnivel: uno junto al templo de El Saucito y el otro en la glorieta de la salida a Guadalajara,
“Ahijadxs, buenas noticias para la capital potosina 🙌
“Me reuní con el alcalde Enrique Galindo Ceballos y vamos a trabajar de manera coordinada para sacar adelante dos mega proyectos con una inversión de 800 millones de pesos 💪
“🚧 Puente de la Glorieta de la Familia con Circuito Potosí
“✅ Proyecto de El Saucito”.
Así lo publicó aquel miércoles Gallardo Cardona de Facebook y para el siguiente miércoles Galindo Ceballos ya tenía la aprobación del Cabildo para desincorporar 18 propiedades municipales de dominio público para subastarlas con el objetivo de lograr un fondo para financiar esas y otras dos obras trascendentales.
El acuerdo se publicó en la Gaceta Municipal del 24 de febrero y todo parecía ir bien en el coyuntural comadrazgo hasta que, por alguna razón, Gallardo Cardona frenó, a través de la Contraloría General del Estado, y en la confrontación que se dio a partir de los reclamos de Galindo Ceballos salió a relucir el 27 como motivación.
“Yo creo que sí tiene un toque de interés rumbo al 27 porque si no por qué no, no le veo otra razón de ser”, expresó Galindo Ceballos y hasta anticipó el uso electorero que le podría dar: “A mi incluso me da argumentos para decir que fui obstruido, que fui bloqueado, que se interrumpieron obras muy importantes para San Luis Potosí”.
Si se les atribuye ese efecto electorero a esas obras, ¿cuáles fueron los términos exactos del acuerdo de palabra que tuvieron Gallardo Cardona y Galindo Ceballos el 4 de febrero? ¿De verdad lograron acuerdos con fines electoreros compartidos?
Entrado en el reclamo de comadre, Galindo Ceballos señaló un posible interés de Gallardo Cardona por quedar bien con la población de la zona poniente de la ciudad que habría formado parte de aquellos acuerdos y que a él le correspondería la oportunidad de quedar bien en otro sector, pero ya ha sido traicionado.
“Son puras obras para el poniente, como el paso a desnivel (frene a la FENAPO), el puente del niño y la mujer, ahora este puente (en la salida a Guadalajara), son puras obras para el poniente, para el sur poniente, y nada para el norte. Las del norte las iba a hacer yo y no me dejan hacerlas”, señaló Galindo Ceballos.
Pero no sólo el de la obstrucción figura como argumento politiquero a la vista. Galindo Ceballos adelantó otro: que el bloqueo en la autorización de las licitaciones tiene frenadas a más de 30 obras se da por un trato con falta de correspondencia en su papel como autoridades, a decir del alcalde.
“Ya no es un asunto de proyectos ni de dinero sino de voluntad porque además no me dicen por qué no me las liberan, mientras en otro escenario pues van avanzando las obras sin autorización, sin licitación, sin ningún trámite, las obras estatales requieren permisos municipales, no tenemos ningún permiso”, señaló el alcalde.
Lo que agregó fue, en los hechos, una confesión de incumplimiento de sus obligaciones que se traducen en complicidad con la realización de obras por capricho y sin ningún respeto a la ley ni a la autoridad. Señaló que prácticamente ninguna obra realizada por Gallardo Cardona cuenta con las autorizaciones municipales, a pesar de ser un requisito.
Mencionó como ejemplo de la magnitud de la falta que ni la Arena Potosí contó con permisos municipales obligatorios. ¿Por qué no clausuró esa obra, y todas las realizadas sin permisos, y lo obligó a tramitarlos, previo cumplimiento de los requisitos? ¿Acaso lo que hoy busca es ser tratado con ese mismo nivel de tolerancia irresponsable?
Lo más lamentable es que exhiben una relación y un trato entre autoridades que deben gobernar para todos que en los hechos son orientados por estrategias y cálculos de una politiquería electorera que traiciona su razón de ser como representantes de la ciudadanía.



