Antonio González Vázquez
Les ha de correr hielo en las venas que nutre puro odio asesino. El acto deliberado de hacer daño y llenar de plomo a su víctima y huir sin dejar rastro. Incursionan por doquier para segar vidas, eso es lo que está en su naturaleza. La escoria que a su paso deja un charco púrpura, cuerpos destrozados por las balas. Hematomas y traumatismos, restos tendidos en la escena del crimen. En estos días confusos por la supuesta disminución de víctimas mortales, da la impresión de que no están todos los que son ni son todos los que han caído a manos de los asesinos. Aquí el relato del mes reciente de la Crónica de Ejecutados que revela una incidencia menor, aunque bien mirado, aunque sea uno el ejecutado, es para no olvidar que siguen siendo tiempos de miedo.
Por la noche del 29 de junio, vecinos de la calle Rio Lerma en la colonia Unidad Habitacional El Arbolito, municipio de la capital, alertaron por el servicio telefónico de emergencia que se habían escuchado disparos y de un cuerpo sin vida a media calle. Elementos de distintas corporaciones policíacas y de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado arribaron al sitio y confirmaron la muerte de una mujer agredida con arma de fuego, por lo que inició carpeta de investigación.
En una vivienda de la calle Miguel Hidalgo en la comunidad Laguna de Gómez, municipio de Tamasopo, fue localizado el cuerpo de un hombre de 46 años de edad que fue apuñalado repetidas veces por su agresor que ingresó clandestinamente a la casa. El hallazgo lo hizo un familiar de la víctima que había acudido a realizar una visita. El crimen, por la madrugada del 20 de junio.
Presuntas diferencias personales entre dos hombres terminaron en asesinato en la comunidad Enrique Estrada, municipio de Soledad de Graciano Sánchez. Poco antes de las diez de la noche del 30 de junio, un hombre acompañado de una familiar reparaba un vehículo afuera de su domicilio en la calle Coxcatlán. En eso, llegó al lugar un sujeto que de inmediato empezó a lanzar reclamos por rencillas añejas. La discusión terminó cuando el agresor desenfundó un arma y abatió a su rival.
Por la tarde del 6 de julio, en la colonia Las Flores, municipio de la capital un sujeto armado disparó a corta distancia a dos hombres que comían en un puesto ambulante de antojitos en la calle Azucena. Uno de los agredidos murió en el lugar de los hechos y el otro, fue internado en estado delicado en un hospital. El crimen, presuntamente en venganza por un homicidio cometido por una de las víctimas.
Un hombre conducía su automóvil sedán azul claro por la calle Costa Rica en la colonia Satélite, municipio de la capital cuando fue interceptado por un par de sujetos armados que lo seguían en una motocicleta. Le dispararon a corta distancia y el cuerpo quedó sin vida en la unidad que fue a chocar contra un vehículo estacionado. El crimen aproximadamente a las diez de la noche del 12 de julio.
Entre la maleza de un solar ubicado en el Eje 140 de la zona industrial, Delegación Municipal La Pila, vecinos de la comunidad Terreros descubrieron el cadáver de un hombre y de inmediato dieron aviso a la policía. El cuerpo no fue identificado, ni se dieron detalles de las causas del deceso del hombre que no fue identificado. A unos metros de los restos, fue localizada una motocicleta presuntamente propiedad de la víctima. El hallazgo, por la mañana del 18 de julio.
En un solar de la calle Prolongación de la Avenida Salk en la Delegación La Pila, municipio de la capital, unos transeúntes que cruzaban por el lugar a eso de las tres de la tarde del 25 de julio, descubrieron los restos de un hombre. Les atrajo un olor pútrido que les despertó la curiosidad y se acercaron a un bulto que resultó ser un cuerpo humano en avanzado estado de descomposición. Personal de la Fiscalía General que acudió al sitio dio inicio a las investigaciones correspondientes a fin de determinar la identidad del fallecido, así como las causas de su muerte.
Por la mañana del 26 de julio, en un camino de la comunidad Cerrito de la Cruz de la Delegación Municipal La Pila, municipio de la capital, elementos de la Guardia Civil Estatal fueron atacados por civiles armados; la agresión arrojó un saldo de tres policías muertos: dos hombres y una mujer. Tras la agresión, se activó un operativo de búsqueda de los presuntos delincuentes que culminó con la aprehensión de uno de ellos, según reportó la Fiscalía General del Estado.
