María Ruiz
El grupo cultural Susurros del Saucito aseguró que cuenta con documentos oficiales que respaldan la existencia y autoría de su propuesta, luego de que el Ayuntamiento de San Luis Potosí cuestionara que los recorridos anunciados en el Panteón del Saucito tuvieran autorización. Este martes, sus integrantes difundieron un registro ante el INDAUTOR, una certificación expedida por la Secretaría General del Ayuntamiento y documentación relacionada con el juicio de amparo 770/2026-III.
En su posicionamiento, el colectivo sostuvo que estos documentos demuestran que la administración municipal conocía el proyecto y su metodología, además de que su creador, José Ricardo Leyva García, cuenta con un registro oficial de la obra “Recorridos Diurnos y Nocturnos Susurros Cementerio del Saucito y Festival Razones para Recordar”.
“La obra se encuentra formalmente inscrita y protegida ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR) bajo el número de registro 03-2026-041711525400-01, otorgando a su creador, José Ricardo Leyva García, la titularidad exclusiva de la compilación de datos, la metodología y los elementos conceptuales que integran el proyecto”, señaló el grupo.
El certificado fue expedido el 19 de junio de 2026 y corresponde al registro 03-2026-041711525400-01, dentro de la rama de compilación de datos.
A la par, los organizadores mostraron una certificación de la Secretaría General del Ayuntamiento, con fecha del 16 de junio, en la que se hace constar que un escrito firmado por Leyva García fue recibido el 23 de abril de 2026 en la Dirección de Cultura Municipal y que el original permanece en los archivos de esa dependencia.
Para el colectivo, este documento contradice la idea de que no existía antecedente de su propuesta ante el gobierno capitalino. La certificación, sin embargo, acredita la recepción del escrito, pero no establece que se haya concedido autorización para realizar recorridos dentro del Panteón del Saucito.
El señalamiento cobra relevancia debido a que, cinco días antes, el director de Servicios Municipales, Christian Azuara Azuara, aseguró que la actividad que actualmente se promociona no tenía autorización y que su dependencia no había recibido siquiera una solicitud.
“No existe el permiso. O sea, no el permiso de nosotros, ni siquiera existe una solicitud”, declaró.
Azuara explicó que quienes pretendan realizar recorridos deben acudir primero a las áreas de Turismo y Comercio, y que Servicios Municipales interviene posteriormente para determinar la disponibilidad del espacio.
“Quien tiene que pasar primero es con Comercio y con Turismo”, señaló.
El funcionario también marcó distancia entre los recorridos culturales que, dijo, pueden realizarse cumpliendo la normativa, y las actividades de carácter paranormal.
“En los cementerios no se va a permitir un recorrido paranormal; sí un recorrido cultural y siempre y cuando se cumpla con la ley”, sostuvo.
El colectivo incorporó además a su posicionamiento un acuerdo del Juzgado Octavo de Distrito en el Estado, fechado el 22 de julio y relacionado con el Juicio de Amparo 770/2026-III.
En el documento se hace referencia al “Expediente Maestro Integral” y al “Estatuto Maestro”, documentación presentada dentro del procedimiento y cuyo resguardo ya había sido determinado.
Susurros del Saucito interpretó esta actuación judicial como una protección de los documentos con los que pretende acreditar la creación y desarrollo de su propuesta.
“La autoridad federal ha dictado medidas de resguardo estricto sobre el Expediente Maestro Integral y el Estatuto Maestro, prohibiendo la reproducción no autorizada de la documentación probatoria que sustenta la creación original”, publicó.
El acuerdo difundido sí da cuenta de actuaciones relacionadas con el resguardo y consulta de documentación dentro del juicio, aunque no constituye una sentencia definitiva que determine que el Ayuntamiento haya vulnerado derechos de autor.
La discusión sobre la autoría también se cruza con lo dicho por Azuara respecto al origen del nombre Susurros del Saucito.
El director explicó que la persona que actualmente impulsa el proyecto trabajó para el Ayuntamiento y que, según su versión, fue quien sugirió utilizar esa denominación para un programa municipal.
“Nosotros utilizamos ese programa a petición o al menos a sugerencia de él para poderlo utilizar”.
Azuara dijo que posteriormente el Ayuntamiento adaptó el nombre para incorporarlo a la Dirección de Servicios Municipales.
“Nosotros lo acomodamos en la Dirección de Servicios Municipales, le acomodamos el nombre porque tengo donde era el nombre de él y luego nosotros lo acomodamos”.
De acuerdo con el funcionario, una vez que terminó la relación laboral con el Ayuntamiento, el excolaborador registró el nombre y posteriormente se generó un conflicto jurídico.
“Se despide, genera un tema de demanda por tema de despido, hace todo esto, se ampara, registra el nombre; está bien, es un nombre, no pasa nada”.
Incluso adelantó que el municipio podría cambiar la denominación de su programa:
“Yo el siguiente año pondré otro nombre al programa.”
El colectivo sostiene, en cambio, que las constancias municipales demuestran que el Ayuntamiento conocía formalmente la titularidad, los registros y la metodología de su proyecto antes de lo que denomina un intento de “asimilación o réplica institucional”.
El grupo también defendió el carácter cultural de los recorridos y destacó que su propuesta incorpora elementos sensoriales dirigidos a personas con discapacidad visual.
“El proyecto se distingue por su verdadero carácter inclusivo y sensorial, garantizando que personas con discapacidad visual puedan experimentar y disfrutar plenamente de la atmósfera, los sonidos y el patrimonio histórico sin barreras”.
Con ello, el colectivo indicó que el proyecto tiene una trayectoria y documentación previa que deben distinguirse de la discusión administrativa sobre los permisos para utilizar el cementerio.
El grupo concluyó su posicionamiento señalando que estos elementos representan un respaldo a su trabajo cultural independiente y advirtió sobre una posible apropiación de su propuesta.




El Juicio de Amparo 770/2026-III permanece en trámite, por lo que los alcances jurídicos de los documentos exhibidos por el colectivo aún forman parte del proceso.





