Gallardo Cardona, minimizar los perjuicios para privilegiar el negocio

Por Victoriano Martínez

Desde el 5 de julio de 2024, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona fijó una postura con relación a la construcción del último tramo de 118 kilómetros de la autopista a Matehuala y este jueves 20 de agosto la ratificó:

Vamos a respaldar 100 por ciento la construcción de la autopista”, dijo en respuesta a las quejas de propietarios de negocios sobre la carretera libre, cerrada temporalmente por la reparación de un puente por parte de la concesionaria estatal de la carretera de cuota.

El 5 de julio de 2024 Gallardo Cardona anunció la inauguración de la autopista de cuota a Matehuala hasta Villa de Arista, que forma parte de la octava modificación de la concesión del Libramiento Oriente que obtuvo el grupo META el 15 de octubre de 1990, y anunció que el tramo restante lo concesionaría el Estado.

“Hoy se acaba el primer tramo y el siguiente tramo se va a licitar. Va a ser un tramo concesionado estatal que nos va a llevar a Matehuala”, anunció y afirmó que el costo sería de 15 mil millones de pesos.

“Era un martirio ir a Matehuala o Nuevo León. Con esta autopista se reducirá el tiempo en 50 por ciento; imagínense ir a Matehuala en una hora de ida y una hora de regreso, es una chulada”, fantaseó.

La postura de Gallardo Cardona ha sido consistente. Todo a favor de la autopista de cuota y, en consecuencia, para favorecer a la empresa concesionaria no dudó en confabularse con los representantes de la empresa para operar el despojo de las tierras ejidales por las que pasará el trazo carretero-

Las maniobras de presión a los ejidatarios fueron más evidentes en los casos de los ejidos El Peyote, La Tapona y Peotillos en los que, en distintos momentos, denunciaron presiones por parte del gobierno y la empresa para que malbarataran sus tierras.

Como parte de esas acciones de presión, Gallardo Cardona organizó un supuesto arranque de las obras el 25 de agosto del año pasado, cuando aún no se tenían los acuerdos de asamblea de esos tres ejidos para firmar los contratos de ocupación previa para poder disponer de sus tierras ni se había aprobado la Manifestación de Impacto Ambiental.

“Este lunes arrancamos la construcción de las autopistas “Peyote–Matehuala” y “La Pitahaya–Libramiento Oriente”, obras que transformarán la conectividad de la región, agilizando el tráfico y reduciendo los tiempos de traslado entre Matehuala y la capital a tan solo 30 minutos”, volvió a fantasear al doble ahora en su cuenta de Facebook.

¿A qué velocidad tendrían que recorrerse los 162 kilómetros que, en línea recta, separan a San Luis Potosí de Matehuala? Sobre el trayecto carretero, ni a 324 kilómetros por hora se podría llegar a aquella ciudad en media hora.

Proteger los intereses de los ejidatarios era un estorbo y esperar la aprobación de la Manifestación de Impacto Ambiental un incómodo retraso.

Así que a los 22 mil millones que finalmente costará la autopista –y no los 15 mil millones que aseguró en julio de 2024– se deberá sumar el otro costo, el mayor, a cargo de los perjuicios que padecerán los ejidatarios y habitantes en torno a la autopista y de la depredación ambiental indiscriminada.

Tan clara está la postura de Gallardo Cardona a favor de la autopista y los empresarios carreteros, que no importa que 260 negocios en torno a la Carretera 57 libre se queden sin clientes porque la cerrarán por tres meses y obligarán a que el tráfico se dé por la de cuota.

Los reclamos que tal perjuicio pueda provocar, desde la postura del respaldo al 100 por ciento a la construcción de la autopista, fácilmente se desacreditan: “por ahí quien ha estado financiando es un particular que tiene intereses por cuestiones comerciales de gasolineras… echan a andar a los pobladores y eso es lo que ha estado sucediendo”.

La postura de Gallardo Cardona es consistente y clara: todo para el concesionario de la autopista, descalificación y falta de respeto para quien se atreva a protestar por los perjuicios que se les provocan.

No tienen derecho a reclamar porque para el mandatario no se les perjudica y son meros instrumentos que echan a andar porque seguramente ni voluntad propia tienen.

Un respaldo al 100 por ciento a la construcción de la autopista en el que los ejidatarios y demás habitantes en torno a su trazo son prescindibles y mucho más prescindible lo es la flora protegida cuya destrucción y daño ecológico tiene sin cuidado a Gallardo Cardona… y a su secuaz empresa concesionaria depredadora.