María Ruiz
A cuatro meses de que el Gobierno del Estado anunciara la posibilidad crear nuevos mecanismos legales para sancionar conductas como el grafiti y el depósito indebido de basura en la vía pública, el Ayuntamiento de San Luis Potosí se pronunció en contra de que esta problemática sea abordada desde una perspectiva penal y planteó, en cambio, regular la expresión artística de los jóvenes.
El director de Servicios Municipales de la capital, Christian Azuara Azuara, señaló que desconoce si ya fue presentada alguna iniciativa estatal sobre el tema y, en caso de que así sea, afirmó que espera que no contemple sanciones penales contra quienes realizan grafiti.
“No es una cuestión de sancionar a los jóvenes, es de regularlos”, sostuvo.
En mayo pasado, el secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, había informado que, por instrucción del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, se inició la actualización del marco normativo para establecer posibles sanciones, tanto administrativas como penales, contra conductas como el grafiti y el manejo indebido de basura en la vía pública.
Frente a esta posibilidad, Azuara consideró que cualquier medida debe centrarse en reparar el daño cuando una persona afecta un espacio ajeno:
“Si afectas a un tercero, la sanción tendría que ser recuperar el espacio como se encontraba. Ahí sí, ahí sí puede ser la sanción, pero sancionar, el poder generar un tema penal o más, creo que no va”.
El funcionario sostuvo que el Ayuntamiento ha optado por “acercarse a los jóvenes y muralistas” para encontrar mecanismos que permitan canalizar el grafiti hacia espacios autorizados, al considerar que:
“Los jóvenes hoy lo que más tratan es expresarse… de una forma u otra, algunos por el deporte, ellos por el tema de arte”.
Azuara señaló que la estrategia de diálogo ha permitido avanzar en el Centro Histórico, particularmente mediante acuerdos con propietarios de inmuebles y con quienes realizan murales. Sin embargo, reconoció que las principales afectaciones persisten en zonas periféricas de la ciudad.
Explicó que personal de Servicios Municipales mantiene comunicación con muralistas y, cuando detectan algún grafiti, buscan identificar a quien lo realizó para dialogar con él, en lugar de iniciar una persecución.
La propuesta municipal, dijo, consiste en que quienes quieran realizar murales o grafiti puedan hacerlo en espacios donde exista autorización previa del propietario y se cuente con un boceto que permita conocer qué será plasmado.
Azuara informó que, hasta ahora, cinco jóvenes se han acercado a la Dirección de Servicios Municipales para solicitar orientación antes de realizar una intervención.
“Lo único que realizamos es: ¿tienes la autorización del dueño? Segundo, me enseñas el boceto para que esté dentro del Ayuntamiento”, explicó.
El funcionario insistió en que el objetivo no es perseguir a quienes realizan grafiti ilegal, sino generar alternativas para que esa expresión pueda trasladarse a espacios permitidos.
“Esto que lo empecemos a regular, veas el Ayuntamiento qué decir, oye, voy a hacer un mural o voy a hacer este tipo de arte, necesito la autorización del municipio, creo que nos va a beneficiar mucho”, sostuvo.
El director municipal también señaló que parte de las personas que han ocasionado daños en murales de la ciudad provienen de otras entidades y que algunos han podido ser identificados mediante publicaciones en redes sociales.
Mencionó como ejemplos a jóvenes provenientes de Monterrey y de la Ciudad de México, quienes han intervenido espacios de la capital potosina y posteriormente difundido sus acciones en plataformas digitales.
“No es un tema de cacería porque nunca lo hemos hecho, a diferencia de otros estados que he escuchado cómo se refiere al tema del grafiti, aquí no es una guerra con ellos porque esto jamás podría suceder”, afirmó.
Entre las afectaciones recientes por “vandalismo”, mencionó dos murales municipales que han sido intervenidos: uno ubicado en el Puente Manuel José Othón y otro en inmediaciones de la unidad administrativa municipal.
Ante este escenario, sostuvo que la solución debe buscar un punto medio entre proteger los murales existentes y permitir que otros jóvenes puedan expresarse en espacios destinados para ello.
“No podemos generar solamente el movimiento del muralismo, sino también darles oportunidad a quienes quieran expresarlo en sus colonias o en sus espacios, pero repito, siempre y cuando sea un espacio regular”, concluyó.





