La visita de Sheinbaum y la sucesión en SLP

"Amigo que es amigo de mi enemigo, no es amigo" Refrán popular

Edgardo Pérez Alvelais

La nueva visita de la presidenta Claudia Sheinbaum programada para el viernes 4 de septiembre va a exacerbar aún más los aires sucesorios en San Luis Potosí. Estamos a escasos 10 meses de las elecciones intermedias del domingo 6 de junio de 2027 que será la madre de todas las batallas, pero antes de que acabe 2026 vienen todas las definiciones de candidaturas y alianzas que definirán los términos de la intensa guerra que se dará en el tablero del Ajedrez Político para saber el rumbo que tomarán el estado y el país en la segunda mitad del actual sexenio.

Históricamente, las visitas presidenciales, en vísperas de elecciones, siempre son una vitrina donde se pueden ver señales de lo que puede venir. Ausencias y presencias; gestos y saludos; fruncimiento de ceños y abrazos; amarres y rechazos. Los litúrgicos actos de poder encabezados por los mandatarios de México servían para observar lo que podría darse después. Recuerdo que siendo presidente Ernesto Zedillo, una de las frases que más se repetían en los corrillos masónicos de esos eventos y, posteriormente, en las mesas de café y el ‘correo de las brujas’, era “el viento silba”.

Pocos días después, Fernando Silva Nieto, compadre de Horacio Sánchez Unzueta, era destapado y ungido como candidato del PRI a la gubernatura de San Luis Potosí dejando en el camino a Juan Ramiro Robledo Ruiz. El extitular de la SEGE, que al igual que Juan Manuel Carreras usó esa dependencia como plataforma política, asumió la gubernatura el 26 de septiembre de 1997 -las elecciones estatales se realizaron el 6 de julio de ese año-. El excamachista venció en forma apretada a Marcelo de los Santos Fraga, candidato del PAN que, 6 años después, en su segundo intento, pudo coronarse siendo mariscal financiero de los ‘Amigos de Vicente Fox‘. Aun se recuerda cómo el de las botas -hoy con tenis On Cloud– vino a defender al entonces comisario de Unicrer de los señalamientos en su contra por el millonario desfalco que dicha institución financiera hizo a muchas familias potosinas.

México tiene una tradición colonial e incluso prehispánica de mando vertical y transmisión autoritaria del poder. En el Virreinato de la Nueva España, los virreyes hacían y deshacían en cada una de las regiones gobernadas por alcaldes mayores que designaban para administrar justicia y cobrar los tributos en zonas con alta población indígena. También imponían su poder en los ‘Corregimientos’ que eran territorios similares a las alcaldías, pero dirigidos por un corregidor, usualmente ubicados en ciudades de españoles o áreas urbanas importantes.

Los pueblos originarios estaban acostumbrados a ello porque igual les hacían los ‘Tlatoani’ -del náhuatl tlahtoāni, que significa ‘el que habla’ u ‘orador’-, que era el máximo gobernante de las ciudades-estado mesoamericanas, principalmente en el Imperio Mexica (Azteca), cuyo poder combinaba el control militar, político y religioso absoluto. A los presidentes de México también se les decía así con ese término para resumir el gran poder que ejercían. 

Una de esas demostraciones de gran poder fue la célebre frase “no se hagan bolas” pronunciada por Carlos Salinas de Gortari en 1994 para disipar los rumores sobre su sucesión presidencial. Tal expresión iba dirigida a calmar las tensiones políticas y frenar las aspiraciones del regente Manuel Camacho Solís, quien creía que él sería el candidato del PRI en lugar de Luis Donaldo Colosio Murrieta.

La visita de Sheinbaum a San Luis Potosí va a ocurrir luego de una semana pasada llena de dimes y diretes entre actores políticos en juego. Primero, el dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, le dio un golpe al avispero al declarar públicamente que el tricolor no estaba cerrado a una posible alianza con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) de cara a la elección gubernamental de 2027.

Sin embargo, la propuesta fue rechazada de inmediato por la dirigencia nacional del Partido Verde encabezada por Karen Castrejón Trujillo quien rechazó tajantemente cualquier posibilidad de establecer en el Gran Tunal una alianza electoral con el PRI de “Alito”A través de un comunicado, la dirigente y la cúpula del tucán aclararon que no tienen ningún interés en pactar coaliciones con fuerzas políticas ajenas a la llamada Cuarta Transformación (4T). Aplicaron bien una de las derivaciones del antiguo proverbio árabe: “Amigo que es amigo de mi enemigo, no es amigo”.

Fiel a su irónico estilo, el presidente del PRI atajó la negativa desmarcando el carácter directo de su invitación y criticando la autonomía del aliado oficialista: “Yo no se lo dije al Verde… Inmediatamente salió el Comité Nacional porque pareciera que no quieren porque les jalan las orejas desde Morena”. “Alito” es un cinicazo que solo vino a provocar polémica e incomodidad a Enrique Galindo Ceballos. ¿Cómo podría aliarse el Verde -aliado de Morena- con el PRI, si el exgobernador de Campeche se la ha pasado en Estados Unidos y otros lares acusando al guinda de ser un ‘narcopartido’ y diciendo que AMLO y “Andy” López Beltrán tienen presuntos vínculos con el crimen organizado operando una red de corrupción que ha saqueado al país con el huachicol fiscal?

Lo único que logró “Alito” es dejar en mala posición a Galindo Ceballos. No solo metió dudas sobre la eventual candidatura priísta del edil capitalino a la gubernatura, sino que ni siquiera lo invitó al evento de toma de protesta de los llamados “Defensores del PRI” a pesar de que tres Doritos antes el edil capitalino había sido designado con ese nombramiento. A Galindo lo orillaron a declarar: “Yo sí no me esperaba ese comentario de la alianza con el Verde. En lo personal, yo no me aliaría en ningún momento con el Verde”.

Galindo dijo que si se trata de definir con qué fuerza política competiría, su postura frente al Partido Verde es distinta a la que mantiene con Morena: “Al contrario, yo sí creo que con alguien hay que ir a la arena política, es contra el Verde”, afirmó y aclaró que esta postura la expresaba como político y ciudadano, no como presidente municipal, y reiteró que no estaría dispuesto a participar en una negociación con el partido oficialista. 

El problema para Galindo es que Morena y la presidenta Sheinbaum son aliados del Partido Verde y de Ricardo Gallardo Cardona. Volvemos a lo mismo: “Amigo que es amigo de mi enemigo, no es amigo”. En este contexto, ni el Verde puede ni debe aliarse con el PRI, ni mucho menos Morena lo puede o debe hacer con el PAN para postular a Galindo. Lo contrario sería surrealista.

Por su fuese poca la polvareda que levantó “Alito”, todavía ayer el dirigente estatal del Verde, Ignacio Segura Morquecho, aseguró que “Galindo no es de fiar”, que el tucán no necesita candidatos ajenos para 2027 y que tampoco ha buscado al alcalde.  Remató diciendo que el Partido Verde no se sentaría a dialogar con representantes de la llamada ‘herencia maldita’. ¿Así o más claro?

El viernes veremos entonces qué pasa y qué mensajes se mandan con la séptima visita de Sheinbaum a San Luis Potosí. No sabemos si la presidenta dará o no otro golpe de mesa como el ‘estate quieto’ que hizo con Rubén Rocha Moya o tolerará una apretada excepción en sus principios para no entrar en conflicto con Gallardo y Ruth González Silva.

No sabemos si habrá o no excepción que confirmaría o no la regla contra el nepotismo que ha defendido, pero Sheinbaum ha declarado públicamente que “no está de acuerdo en que se proponga a algún familiar” para heredar cargos y enfatizó que, aunque la ley entra en vigor formalmente en 2030, Morena asumió el compromiso político de aplicarla desde 2027 lo que hace imposible una alianza con el Verde en San Luis Potosí.

Una forma de darle la vuelta al candado es la designación de un candidato o candidata ‘testimonial’ como ya ocurrió en el pasado con la priísta Mónica Rangel para que Morena no levante y facilite el triunfo de Ruth. La otra es que la senadora desista de sus deseos y entre de relevo un candidato o candidata que concilie los intereses en juego haciendo del Verde y Morena una auténtica aplanadora con un triunfo holgado sobre la derecha representada en San Luis Potosí por el PAN. El nombre de Juan Carlos Valladares Eichelmann se ha barajado en ese sentido, pero no hay nada concreto. Es muy difícil que el gallardismo esté dispuesto a soltar el poder que tanto trabajo le costó conquistar.

Lo único cierto hasta el momento es que el nombramiento del coordinador o coordinadora de la ‘Defensa de la Transformación en San Luis Potosí’ se encuentra pausado temporalmente y no se definirá esta semana ni la próxima, de acuerdo con las disposiciones más recientes de la dirigencia nacional de Morena. La visita presidencial también será un globo sonda para medir la atmósfera política local, recolectar datos, reacciones y percepciones en tiempo real que permitirán tomar una decisión final. 

Originalmente, el anuncio para el estado potosino estaba programado para el pasado viernes 28 de agosto de 2026. Sin embargo, la dirigencia nacional del partido -encabezada en este proceso por Ariadna Montiel– determinó frenar las publicaciones de los listados oficiales para evitar especulaciones y brindar certidumbre al proceso interno rumbo a las elecciones de 2027. Hasta el momento, el partido guinda no ha emitido una nueva fecha exacta para reanudar los nombramientos en el estado, lo cual indica que la moneda aún está en el aire.

Simultáneas:

– El libro que no quieren que leas. Ya está a la venta en librerías comerciales el nuevo libro de Anabel Hernández titulado ‘Narcocracia: El Grande revela cómo los cárteles conquistaron México’. El resumen de la contraportada es contundente: “Este libro trata de cómo el crimen organizado dejó de infiltrarse en el Estado para convertirse e parte de él.Mientras los políticos hablaban de transición democrática, el país se transformaba silenciosamente en una narcocracia”

– Inusual entrevista. Sergio Villarreal Barragán, alias ‘el Grande’, fue miembro de la cúpula del Cártel de Sinaloa, uno de los hombres más cercanos a Arturo Beltrán Leyva y testigo directo de cómo el narcotráfico se convirtió en el principal engranaje del poder en México. Durante años, las vidas del entonces narcotraficante y de la periodista Anabel Hernández transcurrieron en paralelo: él ayudando a construir un imperio criminal y ella persiguiendo la verdad detrás de él, hasta que la historia terminó por ponerlos frente a frente. Es la primera vez en México que un exmiembro del crimen organizado de esa jerarquía rompe el silencio y acepta dar una entrevista frontal, sin concesiones, incómoda, de la cual emerge un descarnado testimonio en el que revela su convivencia, amistad o guerra con los narcotraficantes más poderosos como Amado Carrillo Fuentes, Ismael ‘el Mayo’ Zambada, Arturo Beltrán Leyva y Rubén Oseguera Cervantes, el Mencho’. Y lo que vivió en los momentos cruciales de la sangrienta cruzada de los narcos por la conquista de México.

– Estrategia de conquista. En Narcocracia, Hernández convierte ese relato en una radiografía del país que muchos prefieren no mirar: gobernadores, generales, senadores, secretarios de estado, empresarios y hasta presidentes de México y otras naciones atravesados por el dinero del crimen organizado. La tesis del libro es contundente: los cárteles no avanzaron por azar ni únicamente por la fuerza de las armas, sino mediante una estrategia de conquista territorial basada en el soborno sistemático de las autoridades. Plaza por plaza, institución por institución, el crimen organizado ocupó los espacios que el Estado fue dejando vacíos. Con la voz del Grande y la investigación de una periodista a la que el poder no ha logrado silenciar, este libro obliga a enfrentar una pregunta incómoda: ¿Quién gobierna realmente México?

¡Hasta el próximo lunes!

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UASLP. Comenzó como reportero en Canal 13 y para la revista Jaque. Dirigió Canal 9 de SLP y conoció de cerca el modelo de Radio Canadá en Montreal. Ocupó cargos de producción audiovisual, monitoreo, síntesis y análisis en Comunicación Social de Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de la capital. Fue ejecutivo de Proyectos Técnicos y Especiales del Centro Nacional de Supercómputo del IPICYT y en la iniciativa privada participó en Seguros ING y AXA. Actualmente se desempeña en el sector inmobiliario y es director de Ajedrez Político SLP. Twitter: @AlvelaisPerez.