Ciclovías y espacios para personas con discapacidad, una prueba para la movilidad

Por Victoriano Martínez

¿Cuántos vehículos le ha tocado ver que invaden los espacios reservados para personas con discapacidad o que obstruyen las pocas ciclovías que hay en la ciudad?

Seguramente más obstrucciones a las ciclovías que invasiones a los espacios para las personas con discapacidad. Al menos así se refleja en el número de infracciones aplicadas por la autoridad municipal.

Cuando lo para un agente de tránsito o policía vial, ¿sabe cuántos motivos tiene disponibles para aplicarle una infracción en el municipio de San Luis Potosí? De acuerdo con la Ley de Ingresos 2026, cuenta con 227 opciones para infraccionarlo.

De esos 227 motivos de infracción, tres tienen relación con favorecer la movilidad de las personas con discapacidad:

El motivo 163: Estacionarse en bahías, rampas o estacionamiento para uso exclusivo de personas con discapacidad, con un costo de 50 Unidades de Medida y Actualización (UMA) equivalentes a 5 mil 865.50 pesos.

El 191: Estacionarse en cajones de estacionamiento exclusivo y especial para personas con discapacidad a menos que se trate de un vehículo que esté debidamente identificado según él y que cuente con el permiso vigente, con un costo de 80 UMA que equivalen a 9 mil 384.80 pesos.

Y el 201: Estacionarse frente a hidrantes, rampas de carga y descarga o de acceso para personas con discapacidad y cocheras excepto los propietarios o personas autorizadas por los mismos, que cuesta 35 UMA, equivalentes a 4 mil 105.85 pesos

Para el caso de la protección a la movilidad de los ciclistas sólo hay un motivo de infracción: El 184, Estacionarse sobre la acera o banqueta, vías destinadas para ciclistas o área de espera de ciclista, al lado o sobre un camellón o andador peatonal, cuyo costo es de 10 UMA, que son mil 173.10 pesos.

La Dirección Operativa de Policía Vial y Movilidad de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reporto que durante el primer semestre del año se aplicaron 611 multas por infracciones relacionadas con personas con discapacidad, cuya recaudación total fue de 2 millones 926 mil 210.20 pesos.

En el caso de la obstrucción a las ciclovías el número de infracciones fue mucho mayor, con mil 119, aunque lo recaudado –por ser menos costosa la multa– fue menor: Un millón 158 mil 401.40 pesos.

Si se considera que el promedio diario de infracciones por obstrucción a las ciclovías es de 6.22, y el de multas relacionadas con la movilidad de las personas con discapacidad es de 3.39, se podría decir que los automovilistas respetan mucho menos a los ciclistas que a las personas con discapacidad.

En la Ley de Ingresos municipal se prevé para todo el año una recaudación por multas de policía y tránsito por 53 millones 761 mil 10 pesos.

Si en el primer semestre del año el monto recaudado por infracciones relacionadas la protección a la movilidad de personas con discapacidad y de ciclistas alcanzó 4 millones 84 mil 611.60 pesos, el poco respeto de los automovilistas a estos grupos de población ya generó en seis meses el 7.6 por ciento de la recaudación esperada para todo el año.

Una de dos: o la autoridad ha sido estricta con las faltas que afectan a personas con discapacidad y a los ciclistas, o es grave el poco respeto que los automovilistas tienen para con estos dos grupos de usuarios de la vía pública.

¿Cuántos vehículos le ha tocado ver que invaden los espacios reservados para personas con discapacidad o que obstruyen las pocas ciclovías que hay en la ciudad? ¿Cree que se den tres casos por día en los espacios para discapacitados y seis diarios en las ciclovías?

Todo apunta a que la cifra negra –los casos no sancionados– oculta la poca conciencia de los automovilistas para contribuir a una movilidad más amable en la ciudad… y deja ver que la autoridad no ha sido capaz de realizar campañas para lograr esa conciencia.