Fernanda Durán
El Congreso del Estado reforzó la seguridad en el salón de sesiones “Ponciano Arriaga Leija” después de los incidentes registrados durante la pasada sesión extraordinaria, en la que se rindió el Segundo Informe de trabajo de la LXIV Legislatura y una persona se acercó a legisladores e invitados, entre ellos la dirigente estatal de Morena, Rita Ozalia Rodríguez Velázquez.
Para la sesión de este lunes, además del personal de seguridad habitual del Poder Legislativo, se desplegaron al menos seis elementos uniformados de la Guardia Civil Estatal (GCE) en los accesos al salón del Pleno, donde verificaban el ingreso de las personas al recinto.

Al interior también se observó la presencia de seis mujeres que, de acuerdo con lo advertido durante la sesión, formaban parte del operativo de seguridad y vestían de civil. Su función consistía en impedir que personas no autorizadas se acercaran al área de curules, a las y los diputados y a los espacios destinados regularmente para invitados especiales.

El reforzamiento ocurre después de que, durante la sesión extraordinaria anterior, un hombre se acercara a distintos asistentes y legisladores, situación que algunos integrantes del Congreso consideraron incómoda y violenta.
A partir de esos hechos, el Poder Legislativo difundió un posicionamiento institucional en el que condenó las confrontaciones registradas en el recinto y adelantó que su área jurídica analizaría las acciones legales correspondientes.
Sobre este punto, el diputado Héctor Serrano Cortés sostuvo que cualquier determinación deberá ser tomada por las áreas institucionales del Congreso y no por algún legislador en lo individual.
“El comunicado habla de hechos diversos… es un asunto institucional, no es personal. Hay un área jurídica que tendrá que darle seguimiento a eso y ya se atenderá por parte del jurídico”.
Serrano insistió en que todavía corresponde al área jurídica valorar si existen elementos para presentar alguna denuncia.
El legislador señaló que el Congreso tiene la obligación de garantizar condiciones de seguridad tanto para quienes integran la Legislatura como para las personas invitadas o que acuden al recinto.
“Es la casa del pueblo y pues al rato, imaginen ustedes, invitados especiales, tenemos que garantizar la seguridad para todos y me parece que hay un reglamento, existe una ley a la que todos estamos obligados a cumplir”.
También descartó que hubiera existido una comunicación directa con Rita Ozalia Rodríguez por los hechos ocurridos durante la sesión anterior.
Cuestionado sobre si el reforzamiento de seguridad sería permanente, Serrano señaló que el tema continúa en valoración, aunque recordó que existe personal encargado de garantizar el orden dentro del Congreso.
“Es algo que se está ponderando, hay todo un cuerpo que apoya a los legisladores y que tiene obligaciones y vuelvo a insistir, hay un reglamento, pues basta leerlo para ver cuáles son las obligaciones que tiene quien viene y el propio Congreso”.
El diputado reiteró que las decisiones que se adopten deberán mantenerse en el ámbito institucional y legal, y sostuvo que cualquier persona que considere vulnerados sus derechos tiene la posibilidad de acudir ante las autoridades correspondientes.
“Yo aplaudo que todos acudamos a las instancias cuando sentimos que nuestro derecho está violentado, eso es lo que debe hacer todo el mundo, ir ante las instancias correspondientes para garantizar que en todo momento nuestro derecho se haga valer”.
Por ahora, el cambio más visible tras los incidentes de la sesión anterior fue el incremento de agentes en los accesos y dentro del salón del Pleno, así como un mayor control para evitar que personas en general se acercaran a diputadas, diputados e invitados.





