Fernanda Durán
Un grupo de estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) mantuvo cerrados los accesos al plantel durante aproximadamente dos horas la mañana de este lunes 5 de octubre, después de la difusión de un posicionamiento que contenía distintos señalamientos sobre conflictos internos, la Secretaría General y grupos de docentes de esta entidad académica.
La movilización comenzó alrededor de las 6:30 de la mañana y se prolongó hasta aproximadamente las 8:30, cuando las y los estudiantes fueron recibidos por la directora de la Facultad de Derecho “Abogado Ponciano Arriaga Leija”, Georgina González Cázares.
Durante las primeras horas fueron colocadas en los accesos consignas como “Viva la autonomía estudiantil”, “Viva la FACDER” y “Aulas con ética, tribunales con justicia”.



La protesta ocurrió después de que comenzó a circular un texto presentado como la opinión de estudiantes de la Facultad, en el que se acusa la existencia de disputas entre grupos docentes y antiguas y actuales “estructuras de poder”, además de cuestionamientos hacia la Secretaría General de la Facultad, encabezada por Citlalli Enriqueta Aranda Zermeño.
Entre otros puntos, el documento acusa falta de atención a solicitudes estudiantiles, obstáculos para la realización de actividades y una confrontación entre distintos grupos al interior de la Facultad. También contiene señalamientos contra docentes por presuntos actos de discriminación y condicionamiento de calificaciones a la asistencia a actividades con costo.
El posicionamiento retoma además señalamientos contra el exabogado general de la UASLP Juan Manuel Reynoso Sandoval, esposo de la actual secretaria general, y atribuye a ambos la conformación de una estructura de poder dentro de la Facultad. Estas acusaciones forman parte del documento difundido entre la comunidad universitaria y no fueron acreditadas en el propio texto mediante resoluciones o documentos oficiales.
Asimismo, quienes suscribieron el posicionamiento relacionaron la situación actual con los conflictos registrados hace aproximadamente un año en la Facultad y advirtieron sobre una nueva escalada de las diferencias internas.
La movilización de este lunes, sin embargo, fue realizada por estudiantes que expresaron su respaldo a la directora Georgina González y buscaron abrir un diálogo con ella ante la información que comenzó a circular.
Después de que fueron recibidos por la Dirección, los accesos fueron liberados y las actividades académicas continuaron de manera ordinaria.
Durante el resto de la mañana comenzaron a difundirse entre integrantes de la comunidad de Derecho versiones que alertaban sobre un posible paro de labores; sin embargo, el cierre de las instalaciones se limitó a las primeras horas del día y, alrededor de dos horas después de iniciada la manifestación, las clases se desarrollaban nuevamente con normalidad.
Horas más tarde, la propia Facultad confirmó mediante un comunicado que se había registrado un paro estudiantil y señaló que este ocurrió “en ejercicio legítimo de su derecho a la manifestación”.
De acuerdo con la versión institucional, el propósito fue “fortalecer los mecanismos de accesibilidad, comunicación y cercanía entre la comunidad estudiantil y la institución, bajo un enfoque de derechos humanos y respeto”.
La Dirección informó que sostuvo una reunión con los estudiantes, durante la cual se escucharon sus inquietudes y “se aclaró información imprecisa que circuló en redes sociales”.
“La Facultad reafirma su compromiso con la transparencia y con la autonomía universitaria, principios que rigen nuestra vida institucional”.
La Facultad confirmó además que las actividades académicas continuaban con normalidad y anunció la implementación de canales informativos oficiales para que la comunidad pueda verificar información relacionada con asuntos académicos y administrativos.
Según el comunicado, la medida pretende evitar “la difusión de rumores o información no verificada”, y los nuevos mecanismos serán anunciados posteriormente mediante las plataformas institucionales.
La Dirección cerró su posicionamiento al reiterar su “respeto irrestricto a los derechos universitarios y su disposición permanente al diálogo constructivo”.





