Reducción de jornada laboral presionará costos de pequeñas empresas: Canaco

María Ruiz

La reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales obligará a las empresas a reorganizar sus operaciones, revisar sus turnos y buscar alternativas para mantener sus servicios sin afectar el empleo, advirtió Mauricio Mahbub Tamez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) en San Luis Potosí.

La reforma constitucional establece que la disminución se aplicará de manera progresiva entre 2027 y 2030. El próximo año, la jornada máxima será de 46 horas semanales; en 2028 bajará a 44; en 2029, a 42, y en 2030 llegará a 40 horas. La medida no deberá implicar reducciones salariales ni de prestaciones para las personas trabajadoras.

Ante estos cambios, Mahbub Tamez señaló que el sector productivo tendrá que anticiparse y mejorar la eficiencia de sus procesos, particularmente en las pequeñas y medianas empresas (pymes), que enfrentan el reto de adaptarse sin comprometer su capacidad de operación.

“El saber que ya viene la jornada, entonces nos tenemos que preparar para eso”, expresó.

Entre las alternativas que ya exploran las empresas, mencionó la automatización de procesos y la incorporación de herramientas digitales para simplificar tareas y reducir tiempos de operación.

“La forma de migrar a un tema digital ayuda también a la reducción de los procesos para las empresas”, explicó.

El dirigente empresarial advirtió que los efectos podrían ser distintos según la actividad económica. En el sector servicios, señaló que los establecimientos relacionados con la atención médica, como clínicas, laboratorios y hospitales, enfrentarán retos específicos debido a la necesidad de mantener la prestación de servicios mediante turnos y horarios determinados. También mencionó al sector hotelero entre las actividades que deberán ajustar su organización laboral.

Sobre la posibilidad de contratar más personal para cubrir los horarios, reconoció que esta alternativa también representaría una carga económica para los negocios. Por ello, consideró que las empresas tendrán que evaluar cómo reorganizar sus turnos y aprovechar mejor sus recursos.

Respecto al impacto en las nóminas, Mahbub Tamez reconoció que los costos laborales podrían aumentar, aunque aclaró que todavía no existe una estimación general para el sector.

“Se nos va a encarecer un poco”, respondió al ser cuestionado sobre el efecto económico de la reforma. Añadió que el incremento dependerá de la actividad de cada empresa y de la ocupación de sus trabajadores.

El presidente de Canaco advirtió que las unidades económicas de menor tamaño podrían enfrentar mayores dificultades para absorber los cambios, debido a sus capacidades operativas y de contratación, por lo que deberán evaluar las medidas necesarias para mantener sus actividades conforme avance la reducción de la jornada.