Desiree Madrid
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) descartó realizar un nuevo desfogue de la presa San José, pese a que se encuentra al 97.5 por ciento de su capacidad, debido a que los embalses El Peaje y El Potosino no alcanzaron los niveles de almacenamiento previstos para esta etapa del año.
El director local del organismo, Darío Fernando González Castillo, explicó que la decisión busca conservar el agua disponible para la próxima temporada de estiaje y sequía, ante la falta de lluvias importantes en la zona serrana que permitan recuperar las reservas de las otras presas.
La solicitud de un nuevo desfogue fue planteada por la Coordinación Estatal de Protección Civil ante el nivel de almacenamiento de San José. Sin embargo, González Castillo señaló que la dependencia federal decidió no continuar con la extracción, luego de evaluar las condiciones del sistema de presas y las previsiones meteorológicas. El funcionario indicó que la determinación se tomó con la participación de la Dirección Técnica de Conagua.
El director local detalló que la presa El Peaje se encuentra al 76 por ciento de su capacidad, mientras que El Potosino registra un 65 por ciento. Ambos niveles están por debajo de lo que el organismo esperaba para estas fechas, lo que limita las posibilidades de liberar más agua de San José sin comprometer las reservas disponibles para los siguientes meses.
“Hay que cuidar el agua y hay que mantenerla en los cuerpos”, sostuvo.
González Castillo explicó que las lluvias recientes no permitieron una recuperación suficiente de las presas que forman parte del sistema de abastecimiento de la zona metropolitana. Aunque se registraron precipitaciones en la ciudad, estas se concentraron principalmente en el área urbana y no alcanzaron con la misma intensidad a la sierra.
El funcionario consideró que esta diferencia fue determinante para mantener cerrada la extracción, pues no existe una previsión importante de nuevas lluvias que permita recuperar el volumen que pudiera liberarse de San José.
El último desfogue comenzó el 2 de octubre, cuando la presa registraba alrededor del 95 por ciento de su capacidad. La maniobra se acordó entre Conagua, la Comisión Estatal del Agua (CEA), Interapas y Protección Civil como medida preventiva ante el pronóstico de nuevas precipitaciones. En un inicio, las autoridades informaron que la extracción se realizaría a un caudal aproximado de 200 litros por segundo, con el propósito de reducir gradualmente el nivel hasta cerca del 90 por ciento y dejar espacio para recibir nuevos escurrimientos.
Sin embargo, las lluvias posteriores elevaron el almacenamiento pese a la extracción de agua. González Castillo explicó que el desfogue continuó con apoyo de Interapas a un caudal de 100 litros por segundo y que, en lugar de disminuir, el nivel de San José pasó de 95.5 a 97.5 por ciento.
Ante ese comportamiento y después de revisar las previsiones meteorológicas, las autoridades cerraron el desfogue el pasado sábado 3 de octubre. El funcionario señaló que, al no esperarse precipitaciones importantes y ante los niveles de las otras presas, se optó por mantener el agua almacenada.
La decisión de no realizar una nueva extracción se produce mientras San José permanece cerca de su capacidad máxima, una condición que llevó a Protección Civil a solicitar que se revisara la posibilidad de continuar con el desfogue. Por ahora, la dependencia federal mantiene su postura de no liberar más agua mientras El Peaje y El Potosino no cuenten con mejores niveles de almacenamiento.





