Habitantes de Tancanhuitz bloquean Palacio Municipal para exigir infraestructura de agua

Desiree Madrid

Alrededor de 90 habitantes del ejido San José Pequetzén tomaron la Presidencia Municipal de Tancanhuitz el pasado jueves para exigir la construcción de un tanque elevado de 50 mil litros, una obra que, aseguran, les fue comprometida hace casi dos años y que sigue pendiente de ejecución.

Óscar Martínez Sánchez, representante de las comunidades, explicó que la protesta apunta a un incumplimiento de largo aliento. Señaló que en 2025 presentaron la solicitud por primera vez y que después de realizar diversas gestiones y presentar solicitudes, el pasado 7 de septiembre se les informó que la plataforma para registrar las obras ya había cerrado, por lo que nuevamente se quedarían sin el proyecto. La Coordinación de Desarrollo Social (Codesol) les había dado el mismo mensaje: que la obra se llevaría a cabo durante 2026. Ambas promesas, hasta hoy, no se han cumplido.

El proyecto causa fricción no solo por su demora, sino también por su alcance. Los habitantes de San José Pequetzén demandan un depósito con capacidad de 50 mil litros, argumentando que sus comunidades en las partes altas del terreno enfrentan mayores dificultades para recibir agua. Sin embargo, Codesol ha propuesto un tanque de 30 mil litros, alegando que la infraestructura actual no soportaría un volumen mayor. La diferencia en capacidad, que puede parecer numérica en los papeles, implica la diferencia entre un acceso regular y la escasez continuada para familias que ya dependen de pozos que comienzan a secarse.

Martínez Sánchez indicó que, según autoridades municipales, el proyecto superaba los dos millones de pesos, motivo por el cual se requería una unidad licitadora para su ejecución. Esa justificación los llevó a aceptar esperar en 2025. Cuando 2026 llegó, la comunidad cumplió nuevamente con su parte: presentó solicitudes, acudió a gestiones, se presentó a asambleas de trabajo. La respuesta fue el cierre de plataformas y la prolongación indefinida de la obra.

Los pobladores de San José Pequetzén no son un caso aislado en la región. En Ciudad Valles, comunidades tének protagonizaron una protesta similar hace poco, durante un evento de inauguración del servicio Metro Red en el que participaba el gobernador Ricardo Gallardo Cardona. Aquellos habitantes de ejidos como El Chuchupe, La Pila, Rancho Nuevo, La Subida y La Lima llevaban meses sin agua potable por red y tomaron el presídium del evento para exigir ser escuchados.

En esa ocasión, el gobernador se comprometió públicamente a construir un nuevo sistema de abastecimiento. Mientras tanto, la población sigue esperando. En Tancanhuitz, la historia sigue el mismo guion: promesa, pausa administrativo-electoral, bloqueo, nuevo compromiso, retorno a la espera.

De acuerdo con los manifestantes, la alcaldesa Olga Karina Luna Flores no atendió personalmente el bloqueo, pues aunque solicitaron un diálogo con ella, la respuesta institucionalbse limitó a reconocer el reclamo y la promesa de “seguir trabajando en ello”.

Para las familias de San José Pequetzén, la limitación no es de la infraestructura existente, sino del compromiso político de renovarla.

Martínez Sánchez fue claro: “Exigimos no más mentiras, no más engaños”.

Las comunidades de Tancanhuitz manifiestan que no pueden esperar a que cierren plataformas, se reasignen presupuestos o cambien gobernantes. Los manifestantes advirtieron que mantendrán la presión sobre la alcaldía y que otras comunidades han mostrado interés en unirse a las exigencias.