María Ruiz
Habitantes del norte de la capital potosina se manifestaron frente a la Unidad Administrativa Municipal para exigir atención a la falta de agua potable, drenaje, pavimentación y mantenimiento de caminos, así como respuestas a los compromisos de apoyos sociales que, aseguraron, no se han cumplido en los términos que esperaban.
Durante la protesta, Juan Saavedra Acosta y Diana Rangel, habitantes de las colonias Matamoros, Las Flores y la zona de San Juanico, rechazaron que su movilización responda a intereses partidistas o que formen parte de grupos de choque político. Afirmaron que son ciudadanos que enfrentan dificultades económicas y que deben resolver por cuenta propia necesidades básicas que, señalaron, no han sido atendidas por las autoridades municipales.
“No tenemos a toda la gente aquí, porque la vida está muy cara”.
Añadieron que la situación económica de las familias dificulta que puedan destinar tiempo y recursos para trasladarse a protestar, pues, según señalaron, el dinero que reciben por su trabajo apenas les alcanza para cubrir sus necesidades.
Uno de los principales reclamos expuestos por los manifestantes corresponde a la prolongación Adolfo López Mateos, en la colonia Matamoros, donde denunciaron que entre 40 y 60 familias enfrentan la falta de servicios de agua potable y drenaje.
Durante la entrevista, Saavedra Acosta y Rangel explicaron:
“Tenemos una obra con 40 familias en Prolongación Adolfo López Mateos, en la colonia Matamoros, en donde se inunda cada que llueve, no hay pavimento y no hay servicios de agua ni drenaje”.
Los habitantes afirmaron que la falta de infraestructura se mantiene a pesar de que, según su testimonio, desde hace aproximadamente cuatro o cinco años personal técnico acudió al lugar para realizar levantamientos y estudios relacionados con las obras de drenaje y agua potable.
Explicaron que el proyecto se encontraba en el banco de proyectos desde el inicio de la actual administración municipal, pero aseguraron que no han observado avances para concretarlo.
De acuerdo con los manifestantes, la falta de servicios ha provocado que algunas personas abandonen la zona.
La situación, expusieron, impacta a familias con personas de distintas edades y necesidades de atención. Durante la entrevista mencionaron el caso de una familia en la que hay un niño de dos años y medio, su abuela de 100 años y su madre de 60, como ejemplo de las dificultades que enfrentan quienes viven en un lugar sin acceso adecuado al agua ni a servicios sanitarios.
Ante la falta de suministro, explicaron que deben comprar agua para cubrir sus necesidades cotidianas. También señalaron que, según les han informado, en esa zona no se les proporciona el servicio de Interapas, por lo que dependen de la compra de agua para abastecer sus hogares.
Una escuela entre caminos difíciles y drenaje abierto
Los reclamos también alcanzaron a la Escuela Primaria Graciano Sánchez, ubicada cerca de los límites con Soledad de Graciano Sánchez, pero todavía dentro del municipio de San Luis Potosí, en las inmediaciones de San Lorenzo.
Saavedra Acosta y Rangel señalaron que el camino de acceso se vuelve complicado durante la temporada de lluvias, lo que afecta el traslado de niñas y niños al plantel. Añadieron que existe una parte del drenaje que permanece abierta incluso después de que concluyen las precipitaciones.
Según su relato, el presidente municipal, Enrique Galindo Ceballos, se comprometió a pavimentar el camino y atender las condiciones de la zona escolar, pero, afirmaron, han transcurrido alrededor de cinco años sin que las obras se concreten. Los habitantes señalaron que la situación puede constatarse directamente en el lugar.
Sobre las gestiones previas, explicaron que personal de topografía acudió a realizar levantamientos y les comentó que daría parte de los resultados, pero aseguraron que después de esa visita no regresaron.
“Eso fue hace cuatro o cinco años. Y ya no volvieron al lugar”, expusieron.
Los manifestantes recordaron que los estudios relacionados con el drenaje y el agua potable se realizaron durante una administración municipal anterior, cuando gobernaba Xavier Nava Palacios, pero afirmaron que el proyecto continúa pendiente.
Las denuncias no se limitaron a Matamoros. Los habitantes también señalaron problemas de inundaciones, acumulación de lodo y falta de mantenimiento de los caminos en la colonia Las Flores y las comunidades de San Juanico, también en el norte de la capital.
Saavedra Acosta explicó sobre las inmediaciones de las vías del ferrocarril:
“Toda la orilla de la vía Aguascalientes se inunda porque los pluviales de drenaje en las redes altas de La Ponciano y María Cecilia, brota el agua sucia de los drenes y corre”.
Afirmó que el agua y el lodo afectan a las familias que viven en los alrededores, sin que, según dijo, se realicen trabajos suficientes para rehabilitar las vialidades o retirar el material acumulado.
También hizo referencia a las condiciones de los caminos de las comunidades de San Juanico, por donde circula la ruta 6 del transporte público, y a la falta de respuesta que, sostuvo, han recibido de las autoridades responsables de las obras en el sector norte.
Al ser cuestionados sobre si alguna dependencia les había dado una explicación, respondieron que no habían recibido una solución. Añadieron:
“En Las Flores no nos llegan las pipas. Sí llegan a unos sí y a otros no. Pero no a todos”.
Acusan diferencias en el acceso a servicios y apoyos
Durante la manifestación, los habitantes rechazaron que sus demandas estén vinculadas con algún partido político y acusaron que la atención a las necesidades de las colonias sería desigual, tanto en la distribución de agua mediante pipas como en la entrega de apoyos sociales.
“Son pegados al partido”, expresaron al referirse a quienes, de acuerdo con su testimonio, sí reciben determinados apoyos. En contraste, aseguraron que las familias que no pertenecen a ninguna organización partidista deben pagar por el agua y esperar sin una respuesta concreta.
Saavedra Acosta también mencionó las condiciones de un camino de aproximadamente dos kilómetros en la zona de la calle Pánfilo Natera, hacia El Saucito y el sector de Manuel Gómez Morín, la cual describió como una vialidad en buenas condiciones en contraste con otras zonas que, afirmó, no reciben mantenimiento.
Asimismo, cuestionó la falta de presencia de algún responsable o encargado de las obras en el sector norte, y sostuvo que no acuden a atender las necesidades de los habitantes.
“Ni siquiera van. Y ese es el problema”, expresó.
Denuncian cambios en los apoyos comprometidos
Además de los servicios públicos, Saavedra Acosta denunció presuntas irregularidades en la entrega de apoyos sociales. Explicó que los habitantes elaboraron una minuta tres días antes del informe municipal, con la expectativa de que se atendieran las solicitudes que habían presentado.
Según su relato, entre los apoyos que esperaban se encontraban bicicletas, tinacos y materiales de los programas de bienestar y mejoramiento de vivienda.
Sin embargo, afirmó que las cantidades y condiciones de entrega habrían cambiado, sin que les aclararan cuántas personas recibirían los beneficios ni qué materiales les corresponderían.
Saavedra Acosta también explicó que durante un periodo de dos años estuvo enfermo y que pasó un mes en coma y entubado, situación que le impidió participar en las gestiones durante ese tiempo. Aseguró que, al recuperarse y volver a acudir a las reuniones, encontró que las respuestas no correspondían con lo que esperaba la población.
“Ahorita que puedo venir, vengo. Se están burlando”, manifestó.
Sobre los materiales, refirió que inicialmente se les habló de paquetes de apoyo y posteriormente se modificaron las cantidades. Mencionó que se había comenzado a hablar de cinco paquetes de materiales y que después les informaron de cantidades distintas, pese a que, según dijo, eran alrededor de 45 personas las que esperaban recibir algún beneficio.
Añadió que después les hablaron de 15 apoyos y posteriormente de 10, bajo el argumento de que la minuta no establecía cuántas personas serían beneficiadas.
“Ya es una burla lo que está haciendo el presidente”, reclamó.
El manifestante cuestionó también el papel de los asesores políticos en el seguimiento de las solicitudes y consideró que las decisiones que toman terminan afectando a quienes esperan los apoyos.
“Los asesores políticos, ellos hacen lo que les mandan”, expresó.
Juan Saavedra Acosta y Diana Rangel insistieron en que la movilización busca que las autoridades municipales atiendan las necesidades de las familias que viven en el norte de la capital, particularmente en Matamoros, Las Flores y San Juanico.
Los manifestantes sostuvieron que las necesidades no son recientes y que, pese a los estudios técnicos y las promesas que, según dijeron, se han hecho durante varios años, las familias continúan pagando por el agua, enfrentando caminos en malas condiciones y esperando obras básicas.
Reiteraron que no forman parte de grupos de choque político y que su presencia frente a la Unidad Administrativa Municipal responde a problemas cotidianos que, afirmaron, afectan a personas que no cuentan con recursos suficientes para resolverlos por su cuenta.





