María Ruiz
El Ayuntamiento de San Luis Potosí prevé intervenir en la iluminación del distribuidor Juárez, donde actualmente se registra una baja intensidad lumínica, aunque el mantenimiento de la infraestructura corresponde históricamente al Gobierno del Estado. El director de Servicios Municipales, Christian Azuara Azuara, explicó que el municipio analiza cómo atender el problema y prepara la adquisición de equipo especializado para sustituir las lámparas.
El funcionario señaló que la iluminación existente es insuficiente y que no bastaría con reparaciones menores, sino que se requiere un cambio en el sistema. La intervención dependerá de las compras necesarias, debido a que las luminarias requeridas no forman parte del inventario habitual del área municipal.
Azuara Azuara indicó que la atención al distribuidor Juárez surgió luego de que el alcalde recibiera una queja ciudadana y le solicitara revisar el problema para determinar qué acciones podía emprender el Ayuntamiento, pese a que la infraestructura ha sido atendida históricamente por el Gobierno del Estado.
El director sostuvo que el personal municipal ha identificado la necesidad de revisar el sistema eléctrico y las luminarias de gran tamaño. La intención es realizar un diagnóstico para establecer las condiciones de los equipos y definir los trabajos requeridos.
La compra de las piezas y luminarias necesarias, dijo, será determinante para concretar la intervención, por lo que el funcionario planteó que los trabajos podrían avanzar el próximo mes, sujeto a los procedimientos de adquisición.
Sobre los trabajos de la intervención luminaria en el Centro Histórico, el funcionario refirió que requieren diálogo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Azuara Azuara informó que el Ayuntamiento mantiene pendientes de respuesta varios planteamientos relacionados con proyectos municipales, entre ellos el de iluminación y la intervención prevista en la plaza de Fundadores.
Entre los asuntos abordados se encuentran también la colocación de bolardos en distintos puntos de la ciudad, las luminarias peatonales de la calzada de Guadalupe y la nomenclatura de calles en zonas como San Miguelito.
En este último caso, Azuara Azuara cuestionó que el Ayuntamiento no haya recibido, según dijo, un oficio formal con observaciones o restricciones sobre el tipo de nomenclatura instalada, pese a que el municipio es responsable de colocarla.
Añadió que el Ayuntamiento planteó el asunto en una mesa de diálogo con el INAH y propuso cambiar la nomenclatura, pero afirmó que, cuatro o cinco meses después, todavía no recibían una respuesta favorable ni desfavorable.
El funcionario indicó que la falta de definiciones por parte del INAH también afecta la atención de luminarias apagadas en zonas donde se realizaron obras, pues el municipio evita reconectarlas ante la posibilidad de incumplir disposiciones relacionadas con esas intervenciones.
Azuara Azuara sostuvo que la administración busca evitar que la falta de respuesta retrase indefinidamente el ejercicio de los recursos públicos. Por ello, explicó que los bolardos previstos inicialmente para determinados puntos podrían instalarse en otros espacios de la ciudad, mientras se resuelve la situación de los proyectos sujetos a revisión.





