Astrolabio

Xochiquetzal Rangel

Desde hace cinco años Ana María Velázquez Córdova no ve a su hija y a su nieto, quienes desaparecieron un 26 de octubre de 2014 después de salir de una tienda de autoservicio, lugar al que acudió para comprar leche para su bebé de nueve meses con síndrome de Down, en donde las cámaras de seguridad captaron que efectuó un pago cerca de las ocho de la noche.

A pesar de que ha transcurrido tanto tiempo, nada ha cambiado, y, aseguró la madre, la investigación sigue y seguirá hasta que puedan encontrarlos, ya que hasta el momento la esperanza sigue encendida, sin embargo las autoridades, lejos de apoyar a su familia con el caso, le han omitido información.

Los hechos:

El 26 de octubre de 2014, María Guadalupe González, de entonces 33 años, abogada y perito criminalista, salió de su casa a las nueve de la mañana para dirigirse a la ahora Fiscalía General del Estado, lugar donde laboraba como perito, y regresó a su casa al rededor de las seis de la tarde, ya que le había comunicado a su mamá que se encontraba de guardia y quería terminar algunos pendientes laborales que tenía.

Antes de salir nuevamente de su casa, al rededor de las ocho de la noche, en compañía de su bebé de entonces nueve meses, para efectuar un pago y comprar leche para su bebé. Asimismo, le indicó a Ana María Velázquez que se encontraría con su pareja, con quién presuntamente llevaba un proceso de divorcio, al rededor de las nueve de la noche, cita a la cual, según el hombre cuyo nombre se omitió, ella ya no llegó.

Fiscalía no registra avances

Ana María Velázquez dijo en entrevista que, debido a que el actual fiscal general del estado, Federico Garza Herrera, no la ha recibido en las citas que han acordado para platicar sobre avances o la situación de la investigación, tuvo que acudir a la Comisión Estatal de Derechos Humanos; así como que, al comunicarse con el área que da seguimiento al caso de su hija y nieto, no le contestan las llamadas, silencio que ella traduce como que no hay nada nuevo que le puedan decir al respecto.

“No me contestan porque no hay nada que decir, es obvio. Entonces yo les he dicho y no me contestan son señas que no hay nada, y  pues uno se desespera, es muy desesperante todo eso y pues yo no veo mucha actividad por parte de la Fiscalía (…) pues todavía no sabemos  nada de ellos, ni una pista ni nada. Mientras seguimos en la espera, con el sufrimiento de todos esos cinco años, este dolor, esta tristeza que nos invade a toda la familia, que no sabemos nada y pues según eso están trabajando y no hay resultados”, reclamó.

Comentó que entre los rumores se decía era que su hija había desaparecido debido a su trabajo, aunque eso lo descarta rotundamente ya que le dijeron que “su expediente está limpio, ella no tiene ningún mal movimiento, entonces por ahí no va”.

Detalló que no hay evidencias porque las borraron. El coche de la perito fue encontrado dos días después de su desaparición cerca de la tienda en la que fue vista por última vez, mismo que había sido buscado por sus familiares el día que ya no tuvieron comunicación con ella y no fue localizado, “si ya se había buscado el carro y no estaba, y resulta que  ya lo encontraron, qué quiere decir, que se lo llevaron, lo limpiaron, porque mi hija siempre traía en la cajuela el “titin” donde traen las huellas y todo y creo que no estaba ya. El carro estaba abierto, se lo llevaron a la pensión y que ya no había huellas”.

Sobre la pareja de su hija, la señora Velázquez indicó que actualmente es perito criminalista pensionado, y que poco ha colaborado con sus declaraciones, ya que 15 días después del suceso él había dicho que fue secuestrado por los hermanos de Guadalupe, por lo que llegó “como vagabundo”, usando dicha versión como una “táctica” de evasión. Aunque también mencionó no poder señalar si alguien pudo haber desaparecido a su hija.

Las búsqueda continúa, asegura Garza

Por su parte, Federico Garza Herrera, fiscal general del estado, expresó que el caso se sigue atendiendo, que como todos los casos de desaparecidos no se le ha dado carpetazo y al contrario se ha tratado con diversos colectivos de búsqueda, la Comisión Estatal de Búsqueda y “moviendo” las fotografías de los mismos; así como que las áreas correspondientes se han mantenido en contacto y comunicación con la familia afectada: “hay algunas lineas de investigación y con los familiares hemos estado en contacto y seguiremos  en contacto con ellos y dándole a ellos los avances que se van teniendo dentro de la indagatoria”, aseveró.

“Yo quiero decirle a la persona o a las personas que se los llevaron que sean más sensibles,  que piensen que ellos tienen familia, tienen esposa, tienen hijos, y no les gustaría que les hicieran lo que él o ellos han hecho con mi hija y mi nieto. Es una cobardía lo que le hicieron a mi hija con un bebé de nueve meses y que tiene síndrome de Down, no se vale”, concluyó con un llamado desesperado para encontrar a su hija y nieto, Ana María Velázquez Córdova.

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