Por Victoriano Martínez
No sólo los depredadores inmobiliarios y acaparadores de tierras para otro tipo de actividades económicas resultan ser enemigos de las Áreas Naturales Protegidas (ANP), también los hay que atentan contra su integridad ambiental por privilegiar actividades recreativas o de explotación de imagen para fines publicitarios.
Los días 24 y 25 de octubre, innumerables vehículos todo terreno ingresaron a la “Subzona de Uso Público Las Presas” del ANP Sierra de San Miguelito, en torno a la Cañada del Lobo, para realizar, por tercer año, lo que llaman “Aventura Overland Interclubs y gran final Pro Crawl Series”.
“Así como se ve ahorita, vamos a dejar nosotros tal cual. Hay algunas botellas tiradas, hay basura, nosotros las vamos a recoger y nos la vamos a llevar. El día de mañana esta área la vamos a dejar totalmente limpia y el área donde van a ser las competencias ahorita les comunican, todo cuidando el ambiente y cumpliendo los protocolos de Profepa”, expuso en un video uno de los organizadores, identificado sólo como José.
David Ramírez, encargado de logística del evento, aseguró que su misión es dejar mejor que como encontraron, en tanto que Manuel Urzúa, responsable de la logística de competencia “para que no se afecten las especies endémicas”, aseguró que contaban con todos los permisos necesarios para el evento.
“Estamos cuidando, en específicamente, los nopales, los pinos que son muy importantes y los eucaliptos. Dentro de nuestras pistas de competición ponemos conos que estrictamente están prohibidos pisarlos, bueno, se penaliza pisarlos. Entre ellos por ahí hay unos nopalitos, por ahí hay un agave que está prohibido tocarlo, junto también con pinos”, dijo.
Al referirse a los permisos aseguraron que los obtuvieron del “municipio, gobierno del Estado, Profepa, CONANP”, sin mostrar uno solo.
El hecho es que difícilmente pueden existir tales permisos porque en el Programa de Manejo del ANP Sierra de San Miguelito el uso de vehículos todo terreno está prohibido para “evitar impactos negativos a los ecosistemas y a las especies silvestres, ya que estas actividades provocan la compactación del suelo, la remoción de la vegetación nativa, la erosión del suelo y ahuyentan a las especies silvestres”.
¿Cómo hicieron los organizadores para revertir esos efectos y dejar el lugar mejor que como lo encontraron, especialmente en lo que se refiere a hacer regresar a la fauna que ahuyentaron con su incursión?
Los vehículos todo terreno están prohibidos en las subzonas de uso restringido, aprovechamiento sustentable, uso público las presas y de recuperación, y sólo pueden transitar en la subzona de asentamientos urbanos limitados a caminos existentes: “en caminos pavimentados no debe exceder los 50 km/hora, y los 30 km/hora para circular por los caminos de terracería”.
“Queda estrictamente prohibido realizar recorridos en vehículos fuera de los caminos rurales existentes, y en ningún momento deberán usar cauces de río o zonas con cobertura vegetal como rutas o caminos”, señala el segundo párrafo de la regla 29 del Programa de Manejo.
Violaciones al Programa de Manejo que difícilmente pudieron ser avaladas por “protocolos de la Profepa”, porque no existen.
En el video del 24 de octubre aseguraron que dejarían el lugar mejor que como lo encontraron. Han pasado cinco días de que concluyó el evento y no han publicado evidencia alguna de las mejoras que realizaron, sólo los resultados de las competencias.
Si en el caso del ANP Sierra de San Miguelito se violó su Programa de Manejo, en el caso de la ANP del Sótano de las Golondrinas, tras el atentado de sobrevuelos de helicóptero por parte de la empresa Vidanta para grabar videos para promover sus hoteles, este jueves 29 de octubre entró en vigor la restricción al espacio aéreo sobre ese Monumento Natural.
Los organizadores de la “Aventura Overland Interclubs y gran final Pro Crawl Series” que paso por encima del Programa de Manejo del ANP Sierra de San Miguelito presumieron que era su tercer aniversario con impunidad, lo que hace prever que en un año el atentado se volverá a repetir… a menos que para entonces las autoridades federales se pongan las pilas.




